Nada mejor para antes de ir a dormir que deleitarse con el karaoke camboyano. En este país es muy común y de hecho hay un canal de television dedicado a éste en exclusiva. El video que os mostramos fue en Kompong Cham, antes de acostarnos, y decidimos grabarlo porque ya empezaba a ser común hacer zapping y encontrarte alguna de estas canciones. [ ... ]
Volvemos a Kompong Cham después de merodear por los alrededores. Ahora nos metemos en un típico mercado de Camboya (o Psar como le llaman ellos). Hay que ver como huele en estos sitios.
Os enseñamos la pagoda de madera Wat Maha Leap, una pagoda que resistió la embestida de los jemeres rojos gracias a que la utilizaron de hospital.
Menudo chaparrón nos cayó estando dentro del tuk-tuk por los alrededores de Kompong Cham. Verlo para creerlo. Y encima los meneos que pegaba el carromato!
Durante un buen rato estuvimos con el tuk-tuk alejándonos de Kompong Cham, hasta que al final llegamos a una plantación de caucho donde pudimos ver como se las ingenian para sacar la preciada savia para luego exportarla a Tailandia y Vietnam. Según nos dijo el conductor del tuk-tuk, Camboya es uno de los mayores productores de caucho.
Y una vez en Kompong Cham necesitábamos dar una vuelta por los alrededores. Para ello cogimos el tuk-tuk de nuestro amigo Chhay y empezamos cruzando el primer puente que cruza el río Mekong en Camboya.
Y llegamos a Kompong Cham. El viajecito en bus de los más “peculiar”, con el conductor pitando a todas horas. Recuerdo que para adelantar una moto le pita como 18 veces… Pero bien, al final llegamos sanos y salvos con siesta incluida.
Salimos de Phnom Penh después de un par de días camino de Kompong Cham. Para ello pillamos un autobús que más tarde sería habitual en prácticamente todos nuestros desplazamientos.
Domingo, noviembre 1, 2009
0 Comentario