¡¡¡¡Crench, crench, crench!!!!
- Toni, això què és?
¡¡¡Crench, crench, crench!!!
- Jo que sé, dorm!!
¡¡¡Crench, crench, crench!!!
…
¡¡¡Crench, crench, crench!!!
Al final me tuve que levantar, aun era de noche y no podía volverme a dormir pensando que había algo hurgando por las mochilas. Me levanté con cuidado temiendo encontrarme cualquier animalillo merodeando por la habitación y para mi sorpresa no había nada. Era un hombre que se había puesto a barrer la calle antes de salir el sol con una escoba de paja haciendo tanto ruido que parecía que estuviese allí dentro con nosotros. Y es que la habitación no era nada silenciosa, apenas había salido el sol y ya oíamos a todo el mundo. Las motos arriba y abajo, la gente que empezaba a trabajar, los restaurantes que abrían… Eso nos obligó a madrugar y aprovechar el día.

Ajetreo en Kratie de buena mañana
