Después de levantarnos a las 5:30 de la mañana para seguir con el trayecto por el Tsiribihina desayunamos a la orilla del río. Un hora más tarde partíamos rumbo a una cascada natural llamada Anosiampela que quedaba a mitad de camino. Por el trayecto, de más de 6 horas, pudimos ver unos pescadores que cogían sus presas con pequeñas redes. Unas de estas capturas nos serviría de comida unas horas después. En la cascada pudimos zambullirnos en las transparentes aguas y quitarnos de encima el sofocante calor de Madagascar.
NOTA: ¿Te vas de viaje? Recuerda que puedes conseguir un 5% de descuento en tu seguro de viajes IATI . Todo ello solo por ser lector de conmochila. Haz click en el link anterior donde te explicamos como obtenerlo.



(2 votos, media: 4,00 de 5)



