Corales, el origen de la selva submarina

Arrecife de coral, en alguna isla entre Lombok y Komodo. Indonesia.
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Los arrecifes de coral forman parte de bosques antiguos submarinos longevos que crean comunidades ecológicas más importantes de lo que creemos. El mérito de estas estructuras de colores en verdad lo tienen unos animales muy pequeños que viven todos juntos y a los que comúnmente se les llama corales.

Ellos van formando una especie de esqueleto que durante cientos y cientos de años se van depositando en los fondos y van creciendo generación tras generación. De esta forma se crean esos típicos paisajes submarinos tan recomendables de visitar, los arrecifes.

Las zonas en las que se encuentran los arrecifes son conocidas como las selvas tropicales submarinas, ya que se congregan en ellos una cantidad de vida marina realmente sorprendente.

Arrecife de coral, en alguna de las isla entre Lombok y Komodo. Indonesia.
Arrecife de coral, en alguna de las isla entre Lombok y Komodo. Indonesia.

El Amazonas submarino

Los arrecifes son como auténticos bosques submarinos que sirve de punto de encuentro para un montón de especies diferentes.  Algunos buscan cobijo en ellos durante toda su vida pasando a convertirlos en su hogar. Otros, los usan como zona de paso formando una parte importante en su ciclo vital, por ejemplo para alimentarse o reproducirse.

El origen de estas majestuosas infraestructuras naturales se encuentra en esos pequeños animales que se asemejan a flores y que son capaces de cautivar a todo aquel que descubra su existencia.

Y lo más interesante de todo es saber que están interconectados, lo que les convierte en una estructura viva enorme. Es por ello que se dice que es la única estructura viva visible desde la Luna.

Se dice que la Gran Barrera de Coral, en la costa de Queensland, Australia, se puede ver desde la Luna.
Se dice que la Gran Barrera de Coral, en la costa de Queensland, Australia, se puede ver desde la Luna.

Y… ¿qué es un coral?

Si te sumerges en la vida de estas pequeñas criaturas marinas descubrirás el porqué son tan especiales.

Su apariencia simula a la de las flores, pero es que además libera gametos al agua, al igual que las flores liberan polen al viento.

Esta no es su única forma de extenderse, ellos también son capaces de formar dos individuos nuevos a partir de la fragmentación de uno previo. Ciertas ventajas evolutivas como éstas les han permitido llegar hasta aquí.

Detrás de sus espectaculares colores y sus diversas formas, en realidad son un conjunto de animales llamados pólipos, todos iguales. Cada uno de ellos con sus tentáculos, sin corazón, sin pulmones, sin gónadas, pero capaces de coordinarse para hacer exactamente lo mismo que cualquier otro animal: alimentarse, respirar, relacionarse con su medio y reproducirse.

Estos pequeños animales -los pólipos- al vivir en grupos de cientos e incluso miles genéticamente idénticos, forman como una colonia y, en su conjunto, es lo que se conoce como coral.

Son animales invertebrados, es decir, que carecen de un esqueleto interno articulado. Pertenecen a ese gran Filo de los Cnidarios, a este grupo pertenecen también las medusas o las anémonas, para que os hagáis una idea. Y claro, de ahí su similitud.

Xenia o Coral Pom Pom, pertenece a los corales blandos. Sirve como ejemplo de la forma que tiene un pólipo.
Xenia o Coral Pom Pom, pertenece a los corales blandos. Sirve como ejemplo de la forma que tiene un pólipo.

Estos animales exhiben una amplia cantidad de formas, colores, y tamaños, pero todos comparten la misma característica común que es un montón de tentáculos urticantes rodeando a una boca.

Son animales aparentemente y relativamente sencillos, pero os aviso que incluso el mayor experto en corales puede tener dificultades a la hora de identificarlos, ya que estas criaturas pueden variar su coloración y forma dependiendo del medio que les rodee y sus condiciones ambientales.

¡¡Son unos auténticos fósiles vivientes!! 

Estos animales llevan en la Tierra más de 200 millones de años sin apenas grandes modificaciones. Nosotros, los llamados Homo sapiens, empezamos a formar la cultura que pasaría a llamarse historia hace tan sólo unos 70.000 años, y hace sólo 12.000 años comenzamos asentarnos. Milésimas comparado con los millones de años que ellos llevan aquí.

Los corales han sido capaces siempre de adaptarse a las condiciones ambientales que les rodeaban.

Se dice que la característica más singular de ellos es la relación tan evolucionada de simbiosis con unas algas unicelulares, que la mayoría alberga en sus cuerpos.

Los pólipos y este alga unicelular, llamada Zooxanthellae, han creado una relación de beneficio mutuo. Así que comparten espacio, intercambio de gases y nutrientes para sobrevivir.

Las algas necesitan luz para realizar la fotosíntesis, por eso la importancia de la luz para los corales, llegando incluso a competir por el espacio en el fondo marino.

Hay batallas a cámara lenta ahí abajo que no hemos llegado a percibir. Al igual que no hemos llegado a percibir cual es la melodía que les lleva a realizar delicados movimientos más allá del son de las corrientes.

La competencia por el espacio en busca de la luz. En sólo una foto se pueden contabilizar más de 10 especies distintas de corales.
La competencia por el espacio en busca de la luz. En sólo una foto se pueden contabilizar más de 10 especies distintas de corales.

Realmente tienen una distribución mundial, aunque en las zonas tropicales costeras es donde se encuentra su mayor abundancia.

Sin este alga que vive en los tejidos del pólipo, los corales tropicales crecerían demasiado lentos, serían transparentes y no podrían crear esa protección de carbonato cálcico y, en definitiva, nunca hubieran existido los arrecifes.

Aunque existen otros muchos corales que no tienen esta relación simbiótica tan fuerte con el alga y pueden vivir en aguas más profundas, e incluso a temperaturas más bajas. Pero claro, de forma solitaria.

Es interesante saber que no todos los corales forman arrecifes

Es tanta la variedad de especies diferentes que existen que a veces los buceadores pasan por delante de ellas sin percatarse de su presencia. Algunos de ellos suelen ser confundidos con anémonas, montículos de burbujas o flores, debido a su similitud.

Cuando empiezas a indagar sobre el tema te das cuenta que su amplia variedad no les hace ser reconocidos con tanta facilidad. De hecho existen tantas especies distintas que cualquier expedición científica acaba identificando alguna nueva.

La clasificación más sencilla sería la que se conoce en dividir a los corales en blandos y corales duros, según tengan esqueleto o no. En verdad esto no es una división científica, pero sirve de ayuda para explicar cómo se clasifican.

Los corales blandos serían los abanicos marinos, plumas y látigos marinos…

Alcyonaria. Dendronephthya. Coral blando cerca de la isla de Flores, en Indonesia.
Alcyonaria. Dendronephthya. Coral blando cerca de la isla de Flores, en Indonesia.

Organismos alucinantes que se encuentran bajo el agua, pero si no los conoces tus ojos no los van a identificar. No tienen un esqueleto calcáreo y tienen aspecto carnoso.

Además, es interesante conocerlos ya que muchos de ellos tienen alta concentración de tóxicos que usan para defenderse de sus depredadores. Por eso es importante saber que nunca se ha de tocar nada bajo el agua y mucho menos si no sabes lo que es.

Siempre es recomendable ir con alguien que conozca, porque una visita submarina puede ser mil veces más interesante.

Dentro de los corales duros, se dividen según tengan sus tentáculos largos o cortos. Son más impactantes en cuanto a tamaño, ya que incluyen los principales constructores de arrecifes, que pertenecen al orden Scleratinia. Son especiales e importantes porque sus pólipos tienen la capacidad de secretar carbonato cálcico que extraen del agua.

Su forma de alimentarse es también variada, de ahí su éxito de supervivencia. Suelen combinar los nutrientes que obtienen de las algas con la caza activa de partículas en suspensión. Para ello utilizan sus tentáculos en donde hay unos orgánulos llamados nematocistos que, al mínimo roce, lanzan unos filamentos en forma de arpón. Y bueno, a veces algunos inyectan toxinas, de ahí la fama de que son algo urticantes.

Máxima Biodiversidad

Infinidad de corales de distinta especie, formando bosques submarinos.
Infinidad de corales de distinta especie, formando bosques submarinos.

Forman una mínima parte de la superficie del océano y albergan el 25% de la biodiversidad de éste.

Su importancia es extremadamente esencial. Sin ellos, una cuarta parte de la biodiversidad del océano no se sustentaría. No existiría. Desaparecería. Así que la pérdida de los arrecifes pondría en riesgo la supervivencia de otras especies.

Recordemos que nosotros nos alimentamos de muchas de esas especies que allí se crían o encuentran, con las consecuencias que esto conlleva para nuestro bienestar.  Entonces…

¿Para qué sirve un coral?

Los humanos tenemos esa peculiar costumbre de pensar que en la naturaleza todo está creado para nuestro servicio. Y es por eso que, cuando hablamos de que para qué sirve un coral, solo queramos saber para qué es útil para nosotros.

En verdad, esta sería una mínima parte que contar con lo que en realidad significa su importancia para el equilibrio de la vida en los océanos. Aunque resumiendo: son la base de muchos ecosistemas y vida marina.

Y en lo que respecta a los humanos, he de decir que la estructura de muchos de ellos, al situarse a unos metros de la costa, como en las islas, sirve de una especie de protección. Construyen como una barrera natural que disminuye la energía de las olas, evitando en muchas ocasiones desastres o pérdidas materiales.

Alrededor de las estructuras de coral, siempre se encuentra gran cantidad de vida marina. Isla de Redang, Malaysia.
Alrededor de las estructuras de coral, siempre se encuentra gran cantidad de vida marina. Isla de Redang, Malaysia.

¡Son auténticos viveros! Sirven como hogar y escondite para una amplia variedad de animales marinos, tanto grandes como aquellos diminutos que pasan desapercibidos a nuestros ojos.

Además, los arrecifes son como libros de historia, ya que sus esqueletos de carbonato cálcico contienen bandas, como los anillos de los árboles, lo que nos puede contar los cambios ambientales de los que han sido testigo. Para los científicos, estos registros son de enorme utilidad, ya que hablan de tiempos en los que los humanos no estábamos en la Tierra.

Si no existieran los corales la arena que se forma en los fondos marinos y que acaban creando esos lugares paradisíacos en las islas tropicales tampoco existirían.

En verdad es todo un proceso en el que participan otros muchos organismos como peces, gusanos marinos, e incluso las tortugas. Pero sintetizando mucho, pensad en el pez loro que tiene la costumbre de triturar corales. Su alimento lo obtienen al digerir el tejido vivo de los corales y escupir los restos de esqueleto duro. Esos fragmentos pequeñitos formarán parte de la arena. Así que se puede decir que son parte del origen de la arena de las playas.

Y lo más importante, algo que no es visible pero es esencial para nuestra vida, y es que producen oxígeno y a parte, absorben CO2 gracias a esas algas que conviven con ellos. Al igual que las selvas tropicales.

Y al igual que las selvas tropicales, están sometidos a las amenazas de las actividades humanas.

El aumento de la temperatura, la presión de la pesca y la destrucción del hábitat son algunos de los factores que les acechan. Los corales, incapaces de protegerse o salir huyendo ante nuestra presencia, sólo les queda darse prisa para ser capaces de adaptarse a tiempo, a los cambios a los que estamos sometiendo a nuestro Mundo. Algo a lo que no habían tenido que enfrentarse en sus tantos años de existencia.

Así que os recomiendo que cuando visitéis estos lugares, disfrutéis al máximo de la satisfacción que provoca en nuestra mente el contemplar la belleza de estas criaturas y además recordar, que gracias a ellos, el océano se mantiene en armonía.

La ruta natural, por María Marcos
La Ruta Natural, por María Marcos
8 Comentarios
  1. M. Estrella Vicente Jiménez dice

    Preciosas fotos y muy didáctico. Sobre todo me gusta que nos ayude a pensar en su gran importancia para nuestro planeta. Gracias

  2. Maria Jesús Lopez dice

    Me ha encantado!!!! Una maravilla, cuidemoslo por favor!!!!

    1. alicia dice

      Me encanta!
      Muy bien explicado y con toque de conciencia y sentido común

  3. Elizabeth Parra dice

    Qué fantástico artículo! Didáctico y completísimo. Se nota que se ha escrito con amor y pasión. Un 10

  4. Irene cordero dice

    Una vez más encantada con tu lectura! Ya esperando el siguiente!

  5. Celsa María dice

    Buen artículo. Muy pedagógico. Muy bien

  6. José María dice

    Un buen artículo ,me gusta .

  7. José María dice

    Un buen artículo. Esta muy bien articulado.

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