Jugando a ser dioses: rehabilitación de corales

Corales y esponjas empiezan a colonizar la estructura del arrecife artificial.
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Los humanos somos esa especie que se cree que se ha adueñado del mundo. Jugamos tanto a ser constructores como destructores, queriéndonos poner al nivel de la naturaleza. Nuestra relación con ella cada vez es más forzada llegando incluso a desgastar hasta aquellos recursos que creíamos inagotables.

La usamos, abusamos, arrasamos y luego queremos intentar salvarla intentado imitar lo que había para recuperarla. Esas son las buenas intenciones de algunos ya que en verdad sólo hemos llegado a simularla de forma muy superficial.

No es tan sencillo como parece

Las interacciones que existen entre especies, las relaciones indirectas que se establecen entre otras, la creación no sólo de hábitats sino de microhábitats, son sólo ejemplos de los lazos de complicación que tiene por ejemplo un ecosistema.

Por eso, aunque el ser humano se empeñe en querer imitar hábitats naturales para rehabilitarlos después de haber sufrido nuestra presencia, siempre queda y quedará en meras intenciones. Aún así, es más que necesario intentarlo o por lo menos ponérselo más fácil.

Los arrecifes de coral son parte de un ecosistema más grande & forman el ecosistema marino más diverso.
Los arrecifes son parte de un ecosistema más grande & forman el ecosistema marino más diverso.

Un ecosistema puede ser desde un área tan reducido como los charcos en las rocas que se forman con las mareas, a tan extenso como un bosque completo.

Dentro de esto se incluye no sólo el complejo de organismos, sino también todo el complejo de factores físicos que forman lo que llamamos medio ambiente. Es por esto que realmente no es posible determinar con exactitud dónde termina un ecosistema y dónde empieza otro.

Entre el colapso y la lenta recuperación

Desde el principio de la vida, los organismos han sobrevivido a continuos cambios por medio de la selección natural. Las distintas especies de nuestro Planeta se han ido adaptando continuamente a los cambios por medio de variaciones de su composición biológica y distribución.

La mayoría de los ecosistemas cambian muy gradualmente y a medida que unas especies desaparecen van surgiendo o entrando otras. Localmente las sub-poblaciones se extinguen continuamente siendo reemplazadas más tarde por la dispersión de otras sub-poblaciones.

Rehabilitación de corales en la isla de Redang, Malaysia.
Rehabilitación de corales en la isla de Redang, Malaysia.

En ausencia de un equilibrio en la naturaleza, la composición de especies de un ecosistema puede experimentar modificaciones que, dependiendo de la naturaleza del cambio, pueden llevar a un colapso ecológico.

La introducción de nuevos elementos puede tener efectos que pueden llevar a la muerte de muchas especies dentro de un ecosistema. Sin embargo en algunos casos los ecosistemas tienen la capacidad de recuperarse.

La diferencia entre un colapso y una lenta recuperación depende de la toxicidad del elemento introducido y la capacidad de recuperación del ecosistema original.

El ecosistema más complejo

Los arrecifes de coral son los ecosistemas marinos más complejos que existen en el Planeta. Se puede decir que, aún a día de hoy, se desconocen muchas interacciones que existen entre todos los animales y algas del arrecife.

Como muchos procesos ecológicos, los cambios en un arrecife de coral son lentos y casi imperceptibles a corto plazo. Por consiguiente, ver su regeneración total en el transcurso de una generación humana es bastante insólito.

Es por esto que se necesita entender tanto a los organismo como a los parámetros ambientales y sus cambios a largo plazo. Así como estudiar e investigar para ser capaces de ver la variedad en los procesos naturales.

Corales y esponjas empiezan a colonizar la estructura del arrecife artificial.
Corales y esponjas empiezan a colonizar la estructura del arrecife artificial.

De esta forma podemos prevenir los efectos de las actividades humanas en los procesos ecológicos, porque sin datos a largo plazo no podemos tomar decisiones apropiadas en cuanto al manejo de un sistema natural.

Debido a sus diferentes composiciones biológicas y a la condición física, sabemos que diferentes arrecifes de coral -incluso en una misma isla- siguen diferentes rutas ante las amenazas humanas, por lo tanto, es importante comprender los arrecifes.

Las áreas donde se solían establecer los corales pueden verse hoy en día enormemente afectadas por los disturbios humanos, por lo que no siempre son adecuadas para la colonización.

Los corales se reproducen asexualmente a partir de fragmentos de coral para su dispersión local, mientras que la reproducción sexualmente a partir de larvas pueden dispersarse a distancias mucho mayores.

Conectividad Natural

Un factor espacial importante para la resistencia de los arrecifes de coral es la conectividad entre y dentro de los arrecifes de coral. Las grandes poblaciones de coral y las descargas de larvas crean una gran diversidad genética que es crucial para la resistencia frente a las perturbaciones.

Las plánulas de coral no son muy buenas nadadoras, así que son transportadas por las corrientes de agua para asentarse en los arrecifes. Pueden viajar miles de kilómetros, lo que significa que incluso los arrecifes de coral remotos pueden interconectarse.

La mortalidad a gran escala en un arrecife de coral reduce su capacidad de propagarse, por lo que es importante que los corales sanos produzcan larvas abundantes que lleguen a los arrecifes degradados y luego se asienten y crezcan.

Por lo tanto, es importante identificar y proteger los arrecifes de origen y las corrientes oceánicas que los conectan con otros arrecifes.

Jugando a ser el dios de la destrucción

Los cambios en los ecosistemas acuáticos son cambios graves que además se están acelerando, lo que representa un reto importante para el equilibrio natural del mundo.

Las actividades humanas y los cambios en el uso de la tierra a lo largo de las costas adyacentes a los arrecifes de coral hace que las amenazas locales sean muchas.

En ellas se incluye la pesca excesiva, la pesca destructiva, el desarrollo costero, la contaminación, la sedimentación, los impactos físicos del turismo, incluidos las malas prácticas de los buceadores…

Se estima que en los últimos 30 años se ha perdido 50% de los corales del mundo. Foto tomada en la Isla de Redang.
Se estima que en los últimos 30 años se ha perdido 50% de los corales del mundo. Foto tomada en la Isla de Redang.

A estas amenazas locales se debe sumar el blanqueamiento masivo de los arrecifes de coral que ha surgido en los últimos años como una gran amenaza global. El problema del blanqueamiento de los corales es difícil de manejar localmente y está teniendo efectos potencialmente devastadores.

La dramática situación de degradación en diferentes áreas naturales hace que se deban tomar medidas para recuperar la biodiversidad. Esta situación también repercute en la capacidad de los ecosistemas para la prestación de servicios ambientales, es decir, de lo que nos beneficiamos nosotros.

Los científicos están de acuerdo en que es probable que el blanqueamiento masivo de los arrecifes de coral ocurra cada vez con mayor frecuencia en las próximas décadas. Es por este motivo que existe la necesidad de crear áreas exentas de humanos con una adecuada gestión. De esta forma los arrecifes pueden ser capaces de responder adaptándose y recuperándose con tiempo.

La vida atrae a la vida

Un mayor número de especies en un ecosistema le confiere mayor capacidad de recuperación. Si hay un mayor número de especies, éstas pueden absorber y reducir los efectos de los cambios ambientales.

Si un ecosistema se presenta saludable significa que gran cantidad de especies coexisten en él.

En el caso de la rehabilitación de corales, por ejemplo, un aumento de la presencia de peces es indicativo de que los esfuerzos están funcionando porque la vida está volviendo a esa zona.

Foto tomada en la isla de Redang durante el programa de rehabilitación de corales. En la foto se ve a un grupo de peces de arrecife, las damiselas.
Foto tomada en la isla de Redang durante el programa de rehabilitación de corales. En la foto se ve a un grupo de peces de arrecife, las damiselas.

Pero para saber cómo un área natural fue antes de haber sido destruida, debemos haber sido capaces de recoger los datos suficientes para saber, en cierto modo y aunque nunca con exactitud, cómo intentar rehabilitarla.

Monocultivos de corales

El caso contrario pasa como cuando se nos hace creer que algo es un bosque pero todos los árboles son los mismos, colocados a la misma distancia y con el mismo tamaño. Eso en la naturaleza no pasa, son plantaciones humanas.

La naturaleza da aspecto de desordenada, pero ella sigue sus propias reglas. Por eso tan importante es entenderla, si se la quiere ayudar a recuperar.

Se ha de rehabilitar zonas que necesiten nuestra ayuda y no necesariamente tiene que haber reintroducción de especies. Si las condiciones son las adecuadas, se evita crear disturbios y se protege ese área, la vida va a volver sola.

Por eso es más importante estudiar cuáles son las causas y cómo podemos mitigarlas. Es una obviedad que, si la situación que ha provocado y provoca la muerte de los corales no cambia, fragmentarlos y trasplantarlos tampoco cambiará la situación ya que sufrirán la misma suerte.

Hay ocasiones en las que se necesita recrear una estructura para empezar a crear un arrecife artificial. Estas zonas suelen haber sido arrasadas o destruidas debido a la pesca con dinamita, dragados, destrucción de hábitat por construcción o cualquier otro tipo de actividad humana.

Arrecife artificial dentro del programa de rehabilitación de corales en la isla de Redang.
Arrecife artificial dentro del programa de rehabilitación de corales en la isla de Redang.

El objetivo es recrear estructuras que imitan el hábitat natural de un arrecife, en donde se cobijaba la vida, para volver a traer la biodiversidad.

La observación es la clave, por ello invertir en investigación y transmitir la información puede tener más éxito en un programa de conservación que la introducción de especies. A veces nuestras buenas intenciones no son tan bien entendidas en el medio como creemos y, por ejemplo, podemos introducir una especie que puede convertirse en invasiva y problemática.

Así que aumentar la concienciación en la población local y los turistas sobre la importancia de los corales puede crear un sentimiento de protección y respeto que benefician a promover la biodiversidad.

A la naturaleza no se la desafía

A los humanos les gusta jugar a ser dioses; parece que aún no nos hemos dado cuenta que a la naturaleza no se la debe desafiar. La naturaleza siempre está por encima y al final acaba devolviéndonos ese desafío. Por eso, mejor que ir en su contra, hay que entenderla.

Dejar amplios espacios en donde las actividades humanas están limitadas y controladas es la mejor forma de mantener el equilibrio con el mundo natural. Pero no se trata de crear zonas aisladas, además es fundamental la buena conectividad entre ecosistemas ya que el flujo de especies promueve la biodiversidad.

Creando conectividad entre estas zonas naturales la diversidad genética se puede mover y asegurar un flujo, creando la capacidad de resistencia a los cambio que estamos generando.

En definitiva, la mejor forma de rehabilitar una zona previamente dañada por los humanos es limitarla de nuestra presencia para que ella sola vuelva a renacer.

La ruta natural, por María Marcos
La Ruta Natural, por María Marcos
3 Comentarios
  1. M. Estrella Vicente Jiménez dice

    Gracias por todos tus datos. Me gustan mucho lo ecosistemas y su diversidad.

  2. M. Estrella Vicente Jiménez dice

    Genial todo tu articulo. Muy importante todo lo que nos aporta. Gracias

  3. Chema dice

    Muy buen artículo sobre corales.
    Enhorabuena.

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