Queriendo protegernos del sol dañamos la vida marina

Las cremas protectoras pueden alterar los ciclos de reproducción y crecimiento de los corales, incluso debilitando a estos hasta su blanqueamiento.
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De todos es sabido que es recomendable ponerse crema protectora antes de exponerse al sol ya que los rayos solares pueden dañar nuestra piel. Pero lo que no es de todos sabido es que estas cremas tienen ciertos químicos que están relacionados con el origen de muchos daños ambientales, entre ellos el blanqueamiento de los corales.

Resulta que actos que creemos inofensivos, como puede ser echarnos crema protectora, ocultan peligros ecológicos y no sólo para los arrecifes, también para peces entre otra vida marina.

Queriendo protegernos del sol estamos sin querer debilitando a los corales y otra vida marina.
Queriendo protegernos del sol estamos sin querer debilitando a los corales y otra vida marina.

Sin querer queriendo

Al ser los arrecifes un elemento de atracción humana como destino vacacional, os podéis hacer una idea de la cantidad tan concentrada de estos productos químicos que se mezclan con las aguas de estas zonas.

Obviamente, la inmensa mayoría de los turistas carecen de esta información. Aunque la verdad es que existen ya muchos estudios que nos demuestran cómo los ingredientes de los protectores solares están reduciendo la resistencia de los corales frente al proceso de blanqueamiento y afectando a otra vida marina.

Los ingredientes de las cremas solares están afectando a la vida marina.
Los ingredientes de las cremas solares están afectando a la vida marina.

A día de hoy tenemos dos tipos de protectores solares. Unos son los filtros físicos que reflejan la radiación impidiendo que esta penetre en la piel y produzca enrojecimiento o quemaduras. Estos suelen contener dióxido de titanio u óxido de zinc. Y luego encontramos los filtros químicos, que actúan absorbiendo la radiación solar y transformándola en otro tipo de energía no nociva para la piel, que son los conocidos FPS.

El listado de los ingredientes activos permitidos en los protectores solares es demasiado amplio y complejo. Muchos de los ingredientes exitosos en su tiempo están actualmente prohibidos y otros muchos nuevos están a espera de aprobación.

Entre algunos de los productos químicos frecuentemente encontrados en los protectores solares y que pueden dañar la vida marina están:

Oxibenzona, benzofenona-1, benzofenona-8, OD-PABA, alcanfor de 4-metilbencilideno, alcanfor de 3-bencilideno, dióxido de nano-titanio, óxido de nano-zinc... entre otros muchos más nombres raros.

Oxibenzona, el ingrediente más usado en todas las cremas protectoras.
Oxibenzona, el ingrediente más usado en todas las cremas protectoras.

Lo que se sabe hasta el momento es que la mayoría de estas sustancias químicas como por ejemplo la oxibenzona -presente en más de 3.500 productos- suponen un peligro ecológico ya demostrado.  

Ahora mismo la tendencia es, además, crear sustancias como las nanopartículas con la consecuencia que esto puede llegar a tener.

Vacíos en la nanociencia

Estas partículas son capaces de pasar a través de la membrana celular en organismos y sus interacciones con los sistemas biológicos son relativamente desconocidos.

Un factor a tener en cuenta es la propiedad de bioacumulación y persistencia de muchas nanopartículas a lo largo de la cadena alimenticia.

Existen estudios que dicen que el riesgo para la salud de estos químicos sobre la piel es extremadamente bajo, viéndose compensado por el riesgo de sufrir cáncer de piel si no se usa protección.

Pero todos estos compuestos han evolucionado tan rápido que hemos puesto químicos en nuestra piel de los que se desconocía sus efectos tanto en nosotros como en el medio adonde van a acabar.

Lo único que se puede decir que se sabe a ciencia cierta es que estos químicos se suelen acumular en el medio ambiente. Aunque desaparezcan de nuestra vista no significa que han desaparecido del medio por arte de magia.

De nuestra piel al océano

Es fácil seguir el rastro de cómo llegan estas sustancias contaminantes que amenazan a este ecosistema tan vital.

Cuando buceamos en estos maravillosos lugares, cuando nadamos en sus aguas cristalinas o hacemos snorkel, e incluso aunque no se hayan metido en el agua, al final van acabar en el desagüe de la ducha y directamente van a las aguas del océano.

Dos turistas haciendo snorkel sobre la vida marina en una isla de Indonesia.
Dos turistas haciendo snorkel sobre la vida marina en una isla de Indonesia.

Las personas han utilizado a lo largo de la historia distintos métodos para proteger la piel de las posibles quemaduras solares. Se han usado arcilla, ungüentos o incluso la babilla de las lapas, como sucedía en islas aisladas del Pacífico.

Así es como comienza la historia de las cremas apareciendo por primera vez en 1927. Aunque su importancia real empezó como siempre con temas de guerras, ya que los soldados destinados al Pacífico tenían el peor enemigo, aquel que causaba serias quemaduras, el sol.

Fue a partir de entonces cuando las farmacéuticas empezaron a indagar sobre el tema descubriendo la parafina (extraída del petróleo) que creaba una fina capa que aplicada en la piel evitaba que los rayos ultravioletas traspasaran y la quemasen.

A partir de entonces la carrera química no ha cesado y una de las estrellas más presentes en estos productos es la benzofenona-3 (conocida también por BP-3 o oxibenzona).

La brecha entre el conocimiento y los hábitos

Resulta que en el 2016 un equipo de científicos internacionales descubrió que este químico tan común en las lociones y cremas de protección solar es altamente tóxico para los corales juveniles.

El estudio mostró los efectos tóxicos que se producen en el desarrollo temprano del coral demostrando que la plánula del coral sufre grandes deformaciones morfológicas ante la exposición de la oxibenzona.

Os explico, la plánula del coral es un estado larvario del ciclo del coral. Podríamos decir que es -un bebé coral- (aunque en realidad es más complejo que esto ya que sufre una especie de metamorfosis.)

La oxibenzona provoca que se transforme esa plánula de un estado móvil a una condición deformada y sésil. Se encapsula en su propio esqueleto ya que sufre un crecimiento anormal y finalmente puede provocar su propia muerte.

La toxicidad de la oxibenzona afecta también a las células de los corales adultos, ya que es un fototóxico y sus efectos adversos se acentúan en presencia de luz. Los corales en respuesta a las concentraciones de este compuesto producen mayor susceptibilidad a la pérdida de su color.

Acropora clathrata empezando a blanquearse en Redang Island.
Acropora clathrata empezando a blanquearse en Redang Island.

Estas sustancias son acumulativas pudiendo transmitirse de una generación a otra sin que se haya manifestado patológicamente.

Se puede considerar que el efecto que provoca éste y otros compuestos similares sigue siendo un área activa de investigación entre los científicos.

Lo que sí es ya una realidad es que el efecto de la oxibenzona reduce la resistencia de los corales al proceso de decoloración y a su capacidad de recuperación del mismo.

Y el uso de los filtros minerales, como el dióxido de zinc y óxido de titanio ultrafino, también induce al intenso blanqueamiento de corales debido a la alteración de la simbiosis entre los corales y las zooxantelas.

Así que cuando la ciencia sospecha… ¡será por algo! Estas investigaciones deberían ser suficiente motivo para descartar cuanto antes estos productos y sobretodo actuar en consecuencia.

Efectos sobre otra vida marina

Como se ve, ya se ha comprobado que estos compuestos químicos son tóxicos sobretodo para las etapas juveniles de los corales, pero no sólo es eso, también hay otras muchas especies oceánicas que se ven afectadas.

Hay otros estudios que también han percibido que estos químicos inducen defectos en los ejemplares jóvenes de los mejillones, así como que dañan el sistema inmunitario de los erizos de mar, su sistema reproductivo y deforma a sus juveniles.

Las cremas protectoras pueden alterar los ciclos de reproducción y crecimiento de los corales, incluso debilitando a estos hasta su blanqueamiento.
Las cremas protectoras pueden alterar los ciclos de reproducción y crecimiento de los corales, incluso debilitando a estos hasta su blanqueamiento.

En los peces pueden disminuir la fertilidad y la reproducción causando la feminización de los machos. E incluso hasta afectan a los delfines, ya que se acumula en sus tejidos y se transfiere a los jóvenes.

Los efectos de estos químicos son ya probados aunque por el momento la comisión europea aún no ha encontrado conveniente su prohibición.

Por otro lado ha limitado las concentraciones de algunos, además de incluirlos en un grupo prioritario para seguir investigando, lo que puede ser una señal que estén a espera de legislación.

¿Cómo proteger tu piel sin dañar la vida marina?

Siendo consciente de lo que compramos y sabiendo qué es lo que se ha de evitar comprar. Te invito a que investigues antes de consumir ciertos productos porque aquí es donde se puede marcar la diferencia.

Nos debemos decantar por productos más biodegradables que se descomponen naturalmente en el medio ambiente.

Existen ideas brillantes y, cuando los gobiernos entienden la ciencia, se demuestra que se puede actuar hacia el bien natural.

Esto es lo que ha pasado en Hawai y Palau, que han prohibido los protectores solares dañinos para proteger a nuestra piel así como los arrecifes de coral y en consecuencia, toda la vida marina que alberga.

Así que transmitir la información científica al público en general es fundamental, ya que si hay falta de entendimiento se va a caer en el mismo comportamiento.

Turista haciendo snorkel cubriendo su cuerpo con algo más que un bikini.
Turista haciendo snorkel cubriendo su cuerpo con algo más que un bikini.

La verdad es que el mejor método de protección es la precaución. Buscar sombras y evitar exponerse a las horas más activas porque aunque ames al sol, en las zonas tropicales la incidencia de los rayos no perdonan a nadie.

Los humanos pueden ser responsables de esta contaminación pero también somos capaces de ayudar a sanar estos frágiles ecosistemas submarinos mirando por su conservación. Para ello, lo mejor es informarse para que podamos ser nosotros mismos los que apartemos del mercado estas sustancias y proteger así la salud de nuestro océano.

La ruta natural, por María Marcos
La Ruta Natural, por María Marcos
2 Comentarios
  1. Araceli dice

    Siempre aprendiendo cosas nuevas contigo, un pequeño granito de cada uno puede ser muy efectivo para el medio ambiente, la próxima crema q compre será sin lugar a duda mirando la composición y biodegradable.
    Estamos sumergidos en la ignorancia y daños al medio sin darnos cuenta.
    Gracias María por tu trabajo y por enseñarnos a respetar y a cuidar con ese amor q proliferas al medio marino.

  2. Clara dice

    Muy interesante, desconocía esta información

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