CON MOCHILA

Indonesia

Las miles de islas de volcanes y selvas entre océanos

A muchos escritores de viajes les cautivó el embrujo de Indonesia. Por su diversidad y complejidad. Un país formado por más de 17.000 islas flotando entre dos océanos donde está la mayor actividad sísmica del mundo. Sin duda una tierra casi imposible donde se alojan culturas y climas diversos sobre una tierra amenazada por volcanes y que nunca deja de moverse.

La magia espiritual de Bali logró que el país atrajera a incontables viajeros. Pero Indonesia es también el caos de Yakarta o los dragones prehistóricos de Komodo. Cada isla es un mundo donde habitan diferentes religiones y animales fascinantes. Este es un archipiélago que no se visita únicamente. Se escala, se bucea, se atraviesa y se disfruta.

// enfoca tu viaje a Indonesia

Qué ver en Indonesia: cinco miradas para descubrirla

Indonesia es inmensa. Pero no solo en dimensiones. Sino que cada uno de sus rincones es completamente diferente. Las religiones van mutando en función de donde se encuentren, y los idiomas se adaptan. La amabilidad de sus gentes está en todo el país, pero el territorio no solo es gigantesco. Sino que es difícil de transitar.

Abarcar el país en un único viaje es una gesta imposible. Porque es un país donde se pierde la noción del tiempo al atravesar junglas, mares y volcanes. Eso sin contar que hay muchas caras de Indonesia. Desde la más puramente vacacional y sosegada hasta la que ofrece aventura. Aquí no se trata de qué ver en Indonesia. Sino de aprender de lo que ofrece el país. Y para ello ofrecemos cinco miradas para armar un viaje.

Indonesia vacacional: Bali, Lombok y sus islas de surf

Paraísos playeros donde el surf respeta a las tradiciones

El éxito de la Indonesia más turística se desarrolló a través de una tabla de surf. Porque Indonesia puede ser aventura, pero la mitad de todos sus viajeros entran a través de una pequeña isla que pocas presentaciones necesita: Bali.

La importancia de Bali en Indonesia es tan grande que muchos despistados pensaron que la isla de los dioses era una nación distinta. Aunque tiene su sentido. La religión de sus gentes es el hinduismo y su estampa es la de los grandes templos. Su éxito, no obstante, se multiplicó con el surf.

Pocos destinos vacacionales son tan apasionantes en el sureste de Asia como Bali. Sus arrozales, las playas, los templos y el surf. Sin embargo, no es el único lugar que atrae a quienes quieren sol y playa.

Lombok es la nueva Bali, pese a ser de religión musulmana. Los surferos la consideran su nueva meca, pero es que además tiene un volcán apasionante. Y entre ambas islas se encuentra el pequeño archipiélago de las islas Gili, el gran destino de disfrute y arenas blancas. Fiesta, desenfreno y también mucho buceo. Eso sí, para quienes deseen sumergirse en busca de las maravillas del océano, Nusa Penida ofrece un buceo de otro nivel.

La Indonesia vacacional no es solo una postal. Tiene diversión, deporte, naturaleza y cultura. Y es tan fascinante que miles de personas se quedan cada año a vivir en sus islas.

Bali

La isla de los dioses es para muchos la joya de la corona de Indonesia. Bali es la única isla de mayoría hindú del país, y se nota en sus templos y en su arquitectura. Tiene la naturaleza de Ubud, playas y acantilados, y es la isla surfera por excelencia. Puede ser tan lujosa como Seminyak o tan mochilera como Canggu.

Verde que te quiero verde
Mataram

Lombok

La hermana oriental de Bali se ha convertido en el nuevo destino de surf, playas y montañas. Lombok es conocida como la Bali musulmana, pero es acogedora, menos masificada y más económica. Es perfecta para bucear, y en su norte se alza el monte Rinjani, uno de los volcanes más espectaculares del país.

Nusa Penida

Nusa Penida

Junto a Bali está Nusa Penida, una isla mucho más pequeña pero con el mismo aire hindú. Su naturaleza no es tan esplendorosa, pero sus playas son más bonitas y menos masificadas que las de Bali. Es más barata, tiene centros de buceo a buen precio y funciona como escala entre Bali y Lombok.

Gili Islands

Islas Gili

Frente a Lombok están las islas Gili, el archipiélago de pequeñas islas más popular del país. Son tres y cada una tiene su carácter: Trawangan concentra la fiesta, Meno es la más tranquila y la de arenas más bellas, y Air es la más equilibrada. Pese al turismo, siguen teniendo playas preciosas y rincones sin gente.

Indonesia cosmopolita: Yakarta, Yogyakarta y sus grandes ciudades

La hospitalidad en mitad del caos

Indonesia también es poder y opulencia. Sobre todo cuando nos fijamos en Yakarta, una de las más enormes ciudades del planeta, con autopistas suspendidas y enormes rascacielos. Pero todo ello a través de barrios tradicionales donde las gentes tradicionales llevan ropajes del pasado y practican culturas ancestrales en comunión con la vida moderna. Una ciudad que también ruge en sus carreteras al ser la de mayor tráfico de toda la zona.

Pero lo más destacado de la moderna Indonesia es cómo ha logrado unir a gentes de tan distintas culturas. La mayoría del país es de credo musulmán, pero la mezquita más importante de la capital se encuentra junto a su iglesia católica más imponente.

Sin embargo, no toda la Indonesia cosmopolita se encuentra en la capital. Nada más lejos de la realidad. Yogyakarta respira arte y universidades, junto a la hermosa tradición javanesa del batik, el ropaje habitual de aquí y que todos los ciudadanos de la isla de Java visten en viernes. Y muy cerca se encuentra Bandung, con su clima agradable y su gastronomía única.

Este lado de Indonesia también es visible en lugares menos transitados como Surabaya. Allí se alojan los puestos callejeros, incombustibles incluso en mitad de las llamadas a la oración.

El caos perfectamente ordenado es visible también en sus grandes islas tropicales. Mientras que Bali es hinduista, su vecina Lombok es musulmana. Y la cercana Flores aún practica el catolicismo. Eso hace del país una amalgama de culturas que merece la pena explorar.

Yakarta

La capital de Indonesia es tan caótica como fascinante. Yakarta es el mejor primer acercamiento a la sociedad indonesia, con mezquitas, iglesias, barrios coloniales y museos. Pero también tiene bares en lo alto de los rascacielos, restaurantes de primera y mucha vida de calle. Poco tiene que envidiar en ocio a Bangkok o Kuala Lumpur.

Yakarta Indonesia
Entrada principal del palacio

Yogyakarta

A los pies del volcán Merapi, en el centro de Java, está Yogyakarta. La apodada Jogja es una tranquila ciudad de mercados, mezquitas y una animada vida universitaria. Pero su gran tesoro está a las afueras: desde aquí se visitan Borobudur y Prambanan, dos de los complejos de templos más impresionantes de Asia.

Bandung

Bandung

A un trayecto en tren de alta velocidad desde Yakarta aparece Bandung, una ciudad universitaria con mucha historia y arquitectura colonial. A más de 700 metros de altura, su clima es más llevadero que el de la capital. Para muchos es además una capital culinaria de Indonesia, rodeada de volcanes y plantaciones de té.

Surabaya

Surabaya

La segunda ciudad más poblada del país es Surabaya, una metrópolis moderna y desarrollada que ejerce de capital oriental de Java. Muchos solo pasan por su aeropuerto, pero tiene grandes avenidas, parques y se come excelentemente bien. Y es el punto de partida ideal hacia el volcán Bromo.

Indonesia colosal: Bromo, Kawah Ijen y sus volcanes

Una tierra bañada por el fuego y abrazada por la selva

Si hay un adjetivo que defina a Indonesia ese es colosal. No son solo las más de 17.000 islas. Sino todo su paisaje. El lugar con el mayor número de movimientos sísmicos del planeta tiene una geografía masiva. Es la Indonesia colosal, y merece la pena visitarla.

Podríamos estar días hablando de los volcanes de Indonesia. Coronan muchas de sus islas, y algunos de ellos se activan regularmente, sin interferir en la vida de las personas. El monte Bromo es quizás el más conocido en la isla de Java. Pero Kawah Ijen y su infierno de azufre es muy destacable, con su cráter turquesa.

Igualmente, las selvas de Borneo o la diversidad de Sulawesi también juegan un papel muy importante en la inmensidad de un país que rompe todos los récords a nivel natural. Ahí está la inmensidad del lago Toba, que recuerda lo que muchos lugareños dicen: que las islas del país nacieron del fuego.

Bromo

En el este de Java se alza el Bromo, para muchos el volcán activo más impresionante de todo el país. La mayoría de viajeros llega desde Surabaya, la capital oriental de la isla, aunque desde Bondowoso la ruta es más natural y menos masificada. Y muy cerca espera su gran rival, el Kawah Ijen.

Bromo

Kawah Ijen

Desde Sempol, un pueblo de montaña de la provincia de Bondowoso, se llega al Kawah Ijen, el volcán de azufre más despampanante del país. Su cráter turquesa y sus vistas son casi de ciencia ficción. Queda muy cerca del puerto que cruza a Bali, así que encaja fácil en una ruta entre ambas islas.

El lago Toba

Lago Toba

En Sumatra, una isla tan grande que podría pasar por un país entero, está el lago Toba, el mayor lago volcánico del mundo, con una isla en medio que se puede visitar. Se llega desde Medan, la gran ciudad de la isla, que es también la puerta a los bosques primarios de Gunung Leuser.

Meseta de Dieng

Meseta de Dieng

En el centro de Java, a unos 2.000 metros de altura, se extiende la meseta de Dieng, cuyo nombre significa algo así como el hogar de los dioses. Es uno de los lugares naturales más especiales del país: lagos minerales, cráteres volcánicos, templos y un pueblo en lo alto. Al amanecer, sus vistas al volcán son espectaculares.

Indonesia viva: Komodo, Borneo y su fauna salvaje

Donde la naturaleza aún manda

Indonesia es uno de esos pocos países en los que aún podemos pensar que estamos dentro de un documental. Porque en la Indonesia viva los animales no quedan encerrados en santuarios o parques temáticos. La fauna pasea a sus anchas en selvas como las de Sumatra y Borneo, cargadas de orangutanes.

Aunque más famosos son los dragones de Komodo, que pese a existir en lugares pensados para el turismo, siguen habitando las islas secas que los vieron nacer.

Cada isla parece haber creado sus propias criaturas. En Sulawesi viven los diminutos tarseros. En las Molucas y en Papúa, por su lado, se dan cita aves que no existen en ningún otro lugar. Y bajo el mar se abre un nuevo espectáculo. Los tiburones ballena de Nusa Penida son famosos, pero las mantas que habitan ante todo en Komodo y a las que se accede desde Labuan Bajo son de los animales más impresionantes que se pueden ver en el fondo marino del sureste asiático.

Komodo

Pocos animales atraen a tantos viajeros como los dragones de Komodo, enormes varanos venenosos que solo viven en la isla de Komodo y en otras vecinas como Rinca. El parque solo se visita con un guía autorizado, y las excursiones salen de Labuan Bajo. Bajo el agua, además, esperan mantas y tiburones.

Lagarto de Komodo

Kalimantan (Borneo)

Tres cuartas partes de Borneo son indonesias, y esa enorme parte se llama Kalimantan. Es el gran reino de los orangutanes, que se ven en libertad y en centros de rehabilitación como Nyaru Menteng. También viven elefantes asiáticos, rinocerontes y leopardos. Explorarla pide semanas, no días.

Tangkoko

En el norte de Sulawesi, el parque nacional de Tangkoko es el mejor lugar para ver a los tarseros, los primates más pequeños del mundo. Miden entre nueve y 14 centímetros y tienen unos ojos enormes, más grandes incluso que su cerebro. El parque es también un paraíso para ver aves y búhos.

Raja Ampat

Para muchos, Raja Ampat es un paraíso en la tierra: un archipiélago de Papúa de aguas turquesas y una vida marina excepcional. Si hay un lugar mejor que Komodo para bucear en Indonesia, es este, con bancos de atunes, barracudas, tiburones y mantas. Llegar no es fácil: avión hasta Sorong y barco hasta Waisai.

Indonesia remota: Papúa, Flores y sus aldeas aisladas

Allá donde no hay conexiones ni globalización

Muchos aún recuerdan los tiempos en los que, en algunas islas del país, seguían existiendo las tribus caníbales. De eso no hace tanto, pero la enorme diversidad del archipiélago sigue presente en todo el archipiélago. Hay 300 grupos étnicos y cientos de lenguas. Esta es una cultura de culturas, y muchos mundos viven bajo el mismo lugar. Y se nota más en la Indonesia remota.

Para un recién llegado las ofrendas de Bali pueden resultar pintorescas. Pero más sorprendente es el rito funerario típico de Sulawesi, esa isla alejada donde la relación con la muerte es muy particular.

Eso sí, aún se nota más lo alejada que puede ser Indonesia cuando en una remota isla alguien decide abandonar los lugares habituales. Puede pasar incluso en Flores, donde al dejar atrás Labuan Bajo se hunden las conexiones y todo son remotas aldeas que viven de una manera que en el resto del mundo es un pasado profundo.

Eso es más visible en Papúa, un lugar donde los códigos de vida son totalmente distintos. Al que, para visitar, hay que llegar preparado porque casi no hay electricidad y las costumbres son tribales. Incluso la isla de referencia en Papúa, Raja Ampat, tiene cierto aire de lugar aislado pese a ser muy turística.

Papúa

Papúa es uno de los lugares más recónditos y fascinantes de Indonesia. Salvaje, poblada por tribus que viven ancladas en el pasado y con conexiones que flaquean en casi todo su territorio. La mayoría llega por Sorong, y adentrarse en lugares como el parque nacional de Lorentz exige guía local y mucha preparación.

Papúa
Sulawesi

Sulawesi

Conocida en el pasado como Célebes, Sulawesi es una gran isla de mayoría musulmana, de tradiciones arraigadas y muy acogedora con el viajero. Es un destino buscado por los buceadores, con Bunaken, las islas Togian o Wakatobi, y tiene selva e incluso pinturas prehistóricas. No esperes fiesta: lo suyo es la paz.

Flores

La isla de Flores es uno de los lugares más entrañables de Indonesia. Casi todos se quedan en Labuan Bajo, pero basta con moverse un poco para encontrar volcanes, tribus selváticas y playas abandonadas. Moverse es complicado y todo es muy local, pero sus gentes, de cultura cristiana, son muy amables.

Timor occidental

Timor es una isla partida en dos, y su mitad occidental pertenece a Indonesia. Estuvo cerrada al turismo hasta hace década y media, así que no está nada masificada y aún mantiene culturas tribales, como las de Temkessi. Su herencia portuguesa se nota en sus costumbres católicas. Moverse sin guía no es fácil.

// a tener en cuenta si viajas a Indonesia

Indonesia se recorre isla a isla

Viajar a Indonesia por libre es sencillo en las islas más turísticas, pero el país es enorme y cada isla funciona a su manera. Ferris, vuelos internos, lluvias monzónicas, visado o conexión a internet conviene tenerlos pensados antes de aterrizar, porque aquí la logística manda y los planes cambian con facilidad.

eSIM

Una eSIM para Indonesia te salva de líos al saltar de isla en isla

Animales y corales

Dragones, orangutanes, mantas... Míralos, pero sin tocar ni dar de comer.

Ropa

En templos y mezquitas se exige decoro al vestir. Y en Bali, sarong.

Monzón

De octubre a abril, las lluvias mandan en Bali, Java y Lombok.

Motos

Grab te salva en las islas turísticas. La moto, solo con experiencia.

Religiones

Hindú en Bali, musulmana en Lombok, católica en Flores. Respeta cada una.

// lo imprescindible

Antes de tu viaje a Indonesia

Indonesia sigue pidiendo visado a los viajeros españoles, pero no hace falta pisar ningún consulado. El de turismo cuesta 500.000 rupias, da para 30 días y se saca online antes de volar o al aterrizar en el aeropuerto. Si te quedas con ganas, se alarga otro mes sin salir del país. En nuestro artículo sobre el visado de Indonesia lo tienes paso a paso.

Aquí puedes ir en moto por Bali, subir el Bromo al amanecer y bucear con mantas en Nusa Penida en la misma semana. El problema llega en Flores o en las Gili, cuando el hospital serio más cercano queda a un vuelo. Por eso un buen seguro de viaje para Indonesia no es un trámite: es la diferencia entre un susto y un problema de verdad.

Visado de Indonesia 30 días gratis