Yo siempre pensé que era un tipo de buena salud. De esos que apenas pisan una consulta y, cuando les toca, salen del apuro sin demasiado drama. Qué diablos, hasta mi médico alaba lo bien que está mi hígado en los chequeos de rigor. Y aun así, en Bangkok he acabado viendo más hospitales de los que me habría gustado. Vale, quizá no tantos como bares, pero casi.

Lo cuento porque durante bastante tiempo fui por el país sin seguro de viaje para Tailandia, y aquí aprendí algo importante: este no es un destino en el que convenga dejar el seguro para el final o elegir cualquier póliza por salir del paso. Cuando todo va bien, ni te acuerdas. Pero cuando la cosa se tuerce, se nota muchísimo la diferencia entre ir bien cubierto o empezar a improvisar enfermo, dolorido y con el viaje torcido de golpe.
Obligatorio no es: Tailandia no exige seguro para entrar. Pero de vez en cuando salta la noticia: un viajero con un accidente serio, semanas ingresado, y la familia pidiendo ayuda económica para pagar los gastos del hospital. Sin cobertura, esa factura es tuya. Con seguro, no. Y con este descuento de IATI te sale más barato aún.
Si me preguntas qué llevaría yo para este viaje, la respuesta es fácil: IATI Estrella. Llevamos años viajando a Tailandia con este seguro, y hay tres cosas de este país que explican por qué no lo cambiamos.
La primera es el coste real de la sanidad privada. Los hospitales buenos de Bangkok, Phuket o Samui son excelentes, pero se pagan como en Europa o más. Un ingreso de unos días con pruebas puede irse a varios miles de euros, y ahí es donde importa el límite de gastos médicos de tu póliza. IATI Estrella los lleva sin límite, que es la razón principal por la que es el que yo contrataría aquí: es la diferencia entre no pensar en el dinero o empezar a hacer cuentas desde una cama.
La segunda es cómo se viaja por Tailandia. Es un destino muy de viaje por libre y con bastante movimiento: entras por Bangkok, subes al norte, cambias planes sobre la marcha, enlazas vuelos internos, autobuses nocturnos o ferris hacia las islas. Cuando algo se tuerce a mitad de ruta, lo que te salva no es el papel de la póliza sino que alguien te responda rápido y te resuelva desde donde estés.
Y la tercera es lo que acabas haciendo allí sin planearlo. El día de buceo en Koh Tao, el trekking en el norte, la excursión que sale sobre la marcha. Muchas pólizas básicas dejan fuera este tipo de actividades justo cuando son las que más papeletas tienen de acabar en un susto. IATI Estrella es la que mejor cubre esa parte, y en Tailandia eso no es un extra: es medio viaje.
En Tailandia, con lo que cuesta un hospital y lo movido que es el viaje, yo voy con la cobertura buena y me olvido.
Algo de experiencia con hospitales tailandeses tengo. Entre otras, me he visto en una camilla bocabajo, con los pantalones bajados, mientras un doctor me pinchaba anestesia en mis partes menos nobles y una enfermera se acercaba con una máquina que soltaba chispas eléctricas.
También me tocó el premio gordo con un mosquito y acabé con dengue hemorrágico, del malo. Y eso sin contar atropellos, infecciones y demás regalos tropicales. Así que sí: hablo de esto habiéndolo vivido bastante.
En Tailandia puedes tener suerte y salir de un susto por muy poco dinero, o pasar en nada de una tontería a un problema bastante más serio. Yo he visto las dos caras, y por eso aquí no me fijaría tanto en si una visita aislada puede salir barata como en lo rápido que se puede torcer un viaje que va enlazando Bangkok, el norte, ferris y días de isla en isla.

Ahí es donde se nota de verdad llevar un buen seguro: cuando te pasa algo lejos de casa, en mitad de un itinerario movido, y lo que menos te apetece es empezar a improvisar. En un viaje por Tailandia, para mí lo importante es que respondan rápido, que te orienten bien y que el viaje no se complique todavía más de la cuenta.

Y en un país donde un viaje puede llevarte de Bangkok al norte, del norte a una isla y de ahí a otro traslado en ferry o carretera, esa tranquilidad pesa mucho más de lo que parece cuando preparas el viaje desde casa. Por eso, si me preguntas si hace falta seguro de viaje para Tailandia, mi respuesta es sí; y si me preguntas con quién iría yo, también lo tengo claro: con IATI.