Día atípico pues desayuno con mi tío que ha venido a saludarme. Por eso arranco tarde la etapa 38 de la Transpirenaica GR11, a las 11. Subo dos horas por bosque de robles y hayas secos, pasando por el santuario de la Virgen de Idoia.

En el collado la vegetación cambia a pinares y hay una pista cómoda de bajada. Paso por pastos cosechados y andamios de cazadores, y llego a Ochagavía a última hora de la tarde. Vivaqueo en el Santuario de Muskilda, donde una familia que viaja en furgo me da agua, cerveza y conversación.
Distancia: 19,9 km / Desnivel: +886 / -670 m / Duración: 6:50 h
En un día un poco atípico, desayuno con mi tío que estaba por la zona, lo que hace que empiece la segunda etapa del tramo navarro de la GR11 a las 11, algo tarde.
El arranque es duro, con una subida por bosque, de robles primero y de hayas después, que están muy secos con colores casi otoñales. En el camino paso por el santuario de la virgen de Idoia, muy bonita y con retablos del siglo XIII.

A las dos horas llego hasta un collado y allí la vegetación cambia, entrando en zonas de pinares madereros, muchos de ellos talados en el lateral del camino. Cambia el camino también, a una pista cómoda que me acompañará varias horas de suave bajada.
Me pilla el calor de nuevo en mitad de la etapa, así que decido parar a comer en la sombra, descansar y esperar a que baje el calor, entre las 14 y las 16 horas.

Aunque arranco con energía, pronto me aburro, pues el paseo es monótono y sin vistas especialmente bonitas. Me entretengo comiendo moras que encuentro en el lateral de la pista y escuchando podcasts.
Sigo bajando y poco a poco aparecen pastos para el ganado, ahora secos y con la paja recogida en balas. Me llaman la atención los andamios que veo en la zona y que luego averiguo que son utilizados por los cazadores para la caza de las palomas.
Hay una luz muy extraña de atardecer a pesar de la hora: es por culpa de varios incendios que hay en la zona, que enturbia el horizonte.

Aburrido de bajar, llego finalmente a Ochagavía, un pueblo precioso con casas de piedra encalada y geranios en las ventanas. Lo divide un río, el Anduña, y hay muy buen ambiente: están en fiestas y hay un concierto por la noche.

A pesar de que hay un camping, subo a dormir al santuario de Muskilda, encima del pueblo. Busco la soledad y la tranquilidad de los sitios alejados de las poblaciones. Vivaqueo junto a las mesas de picnic, pero tengo un problema: la fuente está cerrada y no me queda agua (no subí porque asumí que la fuente que figuraba en mi mapa estaría funcionando).
Pero pronto aparecen furgonetas para dormir, así que les pido agua a una de ellas. No solo me dan agua, me dan una cerveza y conversación un buen rato. Duermo tranquilo y soy el primero en ponerme en marcha al día siguiente.
Beber: Es uno de los días con menos agua de toda la ruta. Hasta Ochagavía (19 km) no hay. Si hace calor, al menos llevar 3 litros. En Muskilda hay una fuente pero en julio de 2025 estaba cerrada por la sequía. Subir con agua desde el pueblo por si acaso.
Dormir: En mitad de la etapa hay un refugio, la Borda de Arrese, en un estado aceptable, para refugiarse si llueve o dormir. En Ochagavía hay un camping en las afueras y varios hotelitos. Yo dormí en el Santuario de Muskilda, haciendo vivac junto a la fuente, donde hay mesas tipo merendero, cómodas para cenar.
Comer: Al contrario que el agua, en Navarra la gestión de la comida es más fácil, al pasar por muchos pueblos. Así, en Isaba bastaría con comprar algo para llegar a Ochagavía, donde hay buenos supermercados (Covirán), panaderías, bares y restaurantes (excelente el Asador Kixxia).
Te dejamos un mapa con la ruta realizada. [Haz click en la imagen y te llevará a una nueva ventana de Mapy]
Aquí en mi cuenta de Instagram, puedes ver el resumen del día.
Puedes seguir leyendo la siguiente etapa en el artículo Etapa 39: Ochagavía – Hiriberri.