Día super bonito pero complicado. En esta nueva etapa de la GR11 amanezco rodeado de caballos y subo por hayedos y pastos verdes, neblinosos, ocultando las vistas hacia Francia. Paso por refugios cerrados y bebo de manantiales, asciendo por bosques húmedos preciosos, casi tropicales.

Desafortunadamente a partir de mediodía la lluvia aparece, ralentizándome y obligándome a resguardarme en un bunker y, luego, en un refugio libre. A media tarde decido continuar para no hacer concluir una etapa tan corta. Senderos embarrados y lluvia pertinaz dificultan mi avance hasta el refugio de cazadores básico pero seco, donde planeaba dormir.
Distancia: 24,3 km / Desnivel: +939 / -867 m / Duración: 8:42 h
Hoy, la quinta etapa de la Transpirenaica por Navarra, resulta ser un día super bonito, aunque largo y rompepiernas.
Se inicia bien pues amanezco rodeado de caballos que pastan a mi lado, una escena preciosa. Como se prevé que a mediodía empiece a llover bastante fuerte, empiezo caminando a buen ritmo para avanzar lo más posible antes de que entre la tormenta.
Al salir del pueblo paso por Dendaberri, un supermercado muy surtido, tras lo cual me adentro en el bosque por una pista cómoda, siguiendo un riachuelo que baja transparente durante 5 kilómetros.

No tardo mucho en meterme en hayedos, pero a medida que subo la vegetación desaparece y los pastos lucen verdes para las ovejas y vacas que en ellos pastan. Son 3 kilómetros de subida durilla, pero bonita.
La niebla entra a mediodía, y cuando llego al paso de Urtazketako (1.111 m) no puedo ver nada de Francia, que está a tiro de piedra. No me quejo: esa bruma le da una belleza especial. En lo alto de la montaña paso por decenas de andamios y escondrijos para cazar. También hay muchos bunkers.

Tampoco desde el Txasperro, el segundo pico del día (1.181 m) se ve nada por la niebla. Allí empieza un descenso bastante acentuado de 2 kilómetros hasta el refugio de Sorogain Lastur, en un valle solitario. No contaba con él, pero me lo encuentro cerrado, así que no me puedo tomar un café y descanso (hasta ahí llevo ya 11 kilómetros caminados).
Tomo agua de un manantial precioso que sale del suelo a borbotones cerca del refugio, y empiezo una nueva subida de 4 kilómetros, pasando cerca de enormes caballos y yeguas con crías.
La subida se hace muy bonita: es por un bosque muy húmedo, con sus piedras, raíces y troncos llenos de musgo y vegetación. Nuevamente tengo la sensación de estar en otras latitudes, tropicales. Aprovecho que es un lugar precioso y me siento a comer.

Llego al segundo puerto del día, el collado de Adatún (2.000 m) desde donde, ahora sí, se ven los pueblecillos franceses, mucho más verdes si cabe. También se ven las nubes negras, que ya están casi encima.
En el descenso, suave y relajado, voy parando en varios bunkers enormes, en los que se puede dormir perfectamente en caso de necesidad pensando en que va a llover en breve, cosa que pasa a los 20 minutos. Por suerte me pilla cerca de uno, donde me refugio, porque empieza a llover con fuerza.

Cuando para de diluviar continúo apenas medio kilómetro, ya que junto a la carretera NA-138 está el pequeño refugio libre de Urkiaga en un contenedor, habilitado con una mesa y dos camas.
Me planteo si quedarme ahí o continuar, ya que la previsión es de mucha lluvia en breve. Tras descansar un rato, decido seguir, pues no tengo agua y no puedo acampar sin ella.
También es que me siento bien y el cuerpo me pide seguir pues “solo” he recorrido 17 kilómetros, así que cuando pienso que ha parado de llover continúo, a las 19:15. Es bastante tarde. No contaba con que poco después volviera a llover.
De hecho, no para de caer agua las dos horas que tardo en recorrer los 6 kilómetros hasta el refugio de cazadores donde esperaba dormir. Llevo todo el equipo de lluvia, que me protege bastante bien, salvo las botas que están empapadas a pesar del Gore-Tex.

Por suerte no hace frío hasta el último kilómetro, donde el viento empieza a soplar fuerte, frío. La bajada no es agradable: es un sendero lleno de rocas, resbaladizo y embarrado.
Antes de llegar voy mirando alternativas para ponerme a resguardo por si el refugio de cazadores está cerrado. Veo una leñera abierta en una borda con un buen techo, que me protegería bien.
Pero al llegar al refugio, a pesar de estar cerrado veo que en la parte trasera hay una cabañita muy precaria y sencilla, pero bien techada y seca, así que me quedo ahí, feliz de poder estar seco a la hora de dormir.

Beber: Otro día con poca agua. El primer manantial está tras 10 kilómetros, 300 metros al sur del Refugio Sorogain-Lastur. La siguiente fuente está en el paraje de Azaldegi a 14 km de este último (y a 6 kilómetros del collado de Urkiaga). Allí hay manantiales y una fuente junto al Refugio de cazadores.
A lo largo de todo el camino encontraremos abrevaderos y algún riachuelo, pero sin filtro no sería aconsejable beber de ellos. En las cabañas de cazadores suelen tener agua, mirar en ellas si hay necesidad.
Dormir: En esta etapa hay varios parajes que invitan a plantar la tienda en prados junto a ríos. También veremos muchos refugios privados de cazadores en la zona, cerrados. El único refugio guardado es el de Sorogain Lastur, aunque por el fin de la concesión cuando pasé en agosto de 2025 estaba cerrado.
A 16 kilómetros del inicio, cerca del collado de Urkiaga, hay varios bunkers, enormes, en los que se puede uno cobijar de la lluvia o dormir sin problema. En el mismo collado, un contenedor es el llamado Refugio libre de Urkiaga, sencillo, con literas y mesa para 2 a 4 personas, aunque no hay agua en la zona. A 500 y a 2.000 metros hay dos cabañas privadas, que pueden resguardarnos de la lluvia en caso necesario.
A 6 kilómetros del collado de Urkiaga está el Refugio de cazadores en el paraje de Azaldegi, privado y cerrado, que dispone de una cabaña de emergencia en la esquina noreste donde refugiarse en caso de necesidad (al menos en julio de 2025, aunque no sé si en realidad se trataba de una leñera que estaba vacía. Con la tormenta que estaba cayendo para mí fue un palacio).
Comer: No es posible conseguir comida en esta etapa más allá del supermercado Dendaberri, salvo que el refugio de Refugio Sorogain-Lastur esté abierto, cosa que hay que confirmar. Cuando yo pasé a finales de agosto estaba cerrado.
Otra información útil:
Te dejamos un mapa con la ruta realizada. [Haz click en la imagen y te llevará a una nueva ventana de Mapy]
En mi cuenta de Instagram puedes ver el resumen del día.
Puedes seguir leyendo la siguiente etapa en el artículo Etapa 42: Cabaña de Azaldegi – Elizondo.