Si estás preparando el GR11, también conocido como la Transpirenaica, el equipaje debe ser una de las mayores preocupaciones. Deberías dedicarle algo de tiempo para prepararlo bien, ya que en ruta no es fácil variarlo o completarlo. De la elección del material que elijas llevar dependerá que disfrutes más o menos de la ruta.

A continuación te detallo el equipamiento que llevé yo en mi travesía: vi mucha gente viajando mucho más ligera (muchas veces con menos confort) pero también otra sobrecargada, así que deberás pensar bien qué metes en tu mochila en función de cómo te gusta viajar. Mi opción fue la autosuficiencia.
Y es que el peso vendrá muy condicionado por varias decisiones: si decides llevar equipo de acampada o no (porque decides usar refugios); de si llevas utensilios para cocinar (algunas personas optan por comer frío en las etapas y aprovechar los refugios o restaurantes en la ruta para comer caliente, con lo que se ahorran llevar hornillo, cazos, etc.); del material que ya tengas o el que te vayas a comprar; del presupuesto que tengas…
Una mochila completa para recorrer la Transpirenaica suele pesar entre 9 y 12 kilos, sin agua ni comida, que suelen sumarle de 2 a 5 kilos más. Bajar de esos pesos sería lo deseable, pero puede implicar gastar más dinero o renunciar a la comodidad que ser autosuficiente nos regala en una ruta como esta.
Mochila 40 a 60 litros con funda impermeable: Es uno de los elementos más importantes. Si llevas todo el equipamiento de acampada y cocina, lo ideal será una de 60 litros. Yo usé la Osprey Kestrel 58. Las mochilas de este volumen pesan entre 1,5 y 2 kilos. Que no pese más. Hay otras mochilas ultralight, en torno a 1 kilo, pero son muy caras.
Evidentemente, si te vas a comprar una, cuando te la pruebes (con peso) mira bien que sea cómoda y se ajuste bien a ti.
Si no llevas material de cocina puede que con una de 50 sea suficiente y si tampoco llevas el de acampada, probablemente te baste con una de 40 litros.
Bastones: Pues eso, unos bastones que te faciliten el caminar.
Botas o zapatillas de caña alta: Es otra de las decisiones más importantes y personales. Yo, al ir bastante cargado, opté por ir con botas algo sólidas, que fueron muy útiles en zonas pedregosas de media y alta montaña, aportando rigidez y comodidad.
La caña alta me parece esencial, para proteger el tobillo de rozaduras con piedras y torceduras. Sin embargo, mucha gente llevaba zapatillas de trail para ir más ligero y ágil, una opción que yo no contemplé.
Usé las botas Bestard Moncayo, que además de cómodas -aunque calurosas- están hechas en España. Si ahora me comprara unas llevaría una bota de caña alta pero más veraniega, incluso sin GoreTex.
Sandalias: Yo cometí el error de llevar unas Crocs, muy cómodas para descansar, pero nada más. Hubiera sido mejor llevar unas sandalias ligeras y cómodas (tipo Teva), que me hubieran servido para descansar y también para andar más fresco en las etapas de más calor y pista cómoda, así como usarlas en duchas o ríos. Importante que sean muy ligeras, eso sí.

Tienda ligera o Tarp: Una tienda individual de 1 persona puede pesar solo 1 kilo, pero suelen ser muy caras (salvo las Naturehike o compradas de segunda mano). Por eso yo opté por un Tarp, una lona que se monta con los bastones y piquetas, que usé alguna noche que había previsión de lluvia ligera.
Funcionó pero no protege del viento o mosquitos. Es más ligera (medio kilo) y barata, pero tal vez hubiera preferido llevar una tienda más cerrada (aunque la mayoría de los días hice vivac, durmiendo bajo las estrellas).
Es una de las decisiones más complicadas de tomar, por el peso que tiene llevarla o no hacerlo, o qué modelo elegir, por su precio.
Protector/aislante de suelo: Por ejemplo Polycro o Tyvek.
Colchón inflable: sin dudarlo, mejor uno hinchable que uno enrollable de toda la vida, por el confort que da. Los más ligeros pesan solo 300 gramos, el mío un Therm-a-rest normal, 600 gramos.
Parches: por si se pincha.
Saco de dormir: fundamental si se va con tienda, tarp o vivac. Conviene llevar uno para confort 0 grados, si bien por la noche, a 2000-2500 metros en verano no suele bajar de 5 grados. Yo compré el Deuter Lightec 1000 con relleno de 450 gramos de pluma, que se supone era para confort 0 grados y no era cierto. Uno con relleno de 550 o 600 gramos de pluma hubiera sido mejor. Pesará 1,2 kilos aproximadamente.
Almohada inflable: aunque pesa poco y es super cómoda, se podría reemplazar por una bolsa con ropa. Yo llevé una Sea to Summit.
Trozo de aislante/plástico como asiento: totalmente prescindible pero me sirvió para sentarme a comer o cocinar en lugares húmedos o fríos.

Si haces la GR11 en verano, tienes que ir preparado para que la temperatura pueda bajar a 5 grados por la noche, 0 en una mala noche en las zonas altas (2000-2500 metros). También para tormentas fuertes, pasajeras, pero no demasiado continuas (salvo en Euskadi y Navarra).
Chaqueta de plumas: nos dará calor en las tardes y noches frías. Con un plumas de verano sería suficiente, para confort en reposo de 5 a 10 grados.
Forro polar: será tu segunda capa para mañanas frías o al descansar.
Camiseta térmica: no es imprescindible, pero si eres friolero/a, te vendrá bien por si la cosa se pone fea alguna noche o como camiseta para dormir. Si no lo llevas y hace más frío, te pones más camisetas y la chaqueta cortaviento.
Mallas de descanso o frío Lana Merino: para tardes y noches frías, muy útil, ya que los pantalones que llevaremos deben ser finos, veraniegos. También para dormir o para estar a gusto en el refugio de montaña.
Chaqueta Goretex ligera: aunque no lloverá demasiado, debe ser buena para que no cale con las tormentas de tarde que nos caerán, sin que sea muy pesada. Nos servirá también como cortavientos en pasos de montaña o viento matinal o capa adicional en caso de mucho frío.
Sobrepantalón impermeable: lo usaremos poco, pero viene bien tenerlo.
Guantes finos: para poder caminar con los bastones en mañanas frías o ventosas.
1 Bolsa de basura/estanca para saco y plumas: por si llueve mucho, poder meter el contenido sensible de la mochila dentro de esa funda para mayor protección.
Paraguas plegable: aunque no es imprescindible, a mucha gente le gusta llevar uno pequeño para cuando llueve poquito, o cuando llueva mucho para que no cale la mochila por la espalda (y para protegerse del sol en los días más calurosos).

2 calcetines técnicos: importante que sean buenos y nuevos, para que transpiren bien y sequen rápido. Se pueden usar dos días y lavar en ruta. Contribuyen a que no te salgan ampollas, elige unos buenos.
2 calcetines con algo de lana para frío: para el descanso al acabar la etapa y por si algún día hace más frío del habitual.
3 calzoncillos/bragas cómodas
2 camisetas lana merino/ técnica manga corta: si son de lana merino, pueden usarse varios días antes de que huelan mal. Son mágicas. A pesar de la lana, no abrigan ni dan calor, son ideales. Las clásicas técnicas van muy bien también para evacuar el sudor, pero hay que lavarlas más a menudo.
Camiseta Lana Merino / técnica técnica manga larga: para los días que haga más fresco o aquellos de intenso sol, para no quemarnos.
Pantalón corto que usaremos casi todos los días. Mejor de color oscuro, para disimular mejor las manchas.
Pantalón largo finito: el que usaremos al acabar la etapa o días más frescos.
Braga o tubular: para protegernos del sol, del viento, secarnos el sudor…
Sombrero de ala ancha: importante que nos cubra bien el cuello y parte delantera de la cara: vamos a estar muchos días expuestos al sol y hay que protegerse.
Clasificadores ropa: con uno o dos para tenerlo bien ordenado, suficiente.
Bolsa de ropa sucia: para no mezclar cosas. Puede valer una bolsa de plástico, en la que meteremos la ropa mojada y así no empape el resto del equipaje.

Hornillo plegable gas ultraligero: las marcas más fiables son Primus o MSR. Al ser plegable, optimizamos el espacio.
Cartucho de gas: mejor de tamaño intermedio, de 370-390 gramos de gas, que nos durará 15 días, ya que no siempre es fácil encontrar ferreterías o tiendas de montaña en el camino. Mejor que sea de rosca (estándar EN417), el más habitual, y que nos permite montarlo y desmontarlo fácilmente. (Por cierto, cuando se acabe, vacío del todo, se tira a la basura como un envase metálico más)
Cazo de 1 litro y sartén: si no lo tienes, busca un combo compacto, en el que puedas meter dentro el cartucho y el hornillo plegable. Son ligeros, optimizados y te permitirán hervir una pasta y calentar una salsa, por ejemplo, o hacer dos platos sin tener que limpiar.
Vaso/taza: con asas plegables mejor, por si tomas una infusión.
Cubiertos: con una cuchara y tenedor bastaría.
Navaja suiza con abrelata y abrebotellas: mejor que una navaja normal, por si alguna lata no tiene abre fácil. O si tomas vino, con sacacorchos, por si alguna vez decides darte un homenaje.
Jabón biodegradable y esponja: para limpiar después de cocinar. Llevar en botecito de 25 o 50 ml máximo. Aunque yo no llevaba, pues uso el método “Bikecanine”: rebañar con el dedo, repasar con un trozo de pan, enjuagar con agua y secar bien con un pañuelo de papel, eliminando la poca grasa que quedaría.
Encendedor
Bolsas herméticas con ZipLocs: por si compras algo a granel, para organizar la bolsa de comida, o para almacenar paquetes abiertos de couscous, por ejemplo, y que no se salga del paquete ensuciando todo.
Trapo de cocina: para secar las cosas, limpiarte las manos, como mantelito…
2 o 3 bolsitas de basura: o las de la frutería, pequeñitas, para ir guardando todos nuestros deshechos y tirarlos cada dos o tres días en los pueblos por los que pasemos.
Kleenex: para sonarte la nariz, limpiar los cazos o lo que sea.
Mochila plegable de 10 litros: para ir a la compra o hacer una pequeña excursión con lo esencial. En Decathlon tienen unas ideales.
Bolsa de algodón: en la que meter toda la comida, o la ropa, o los accesorios. Viene muy bien llevarlo compartimentado, para meter y sacar las cosas de la mochila más rápido y ordenadamente.
Dependiendo de qué te guste o puedas comer, esta lista variará enormemente. Pero te detallo aquí lo que yo solía llevar para 2 o 3 días. Cada vez que rellenaba en el pueblo, el peso de la comida solía ser entre 2 y 3 kilos.
2 botellas de plástico de 1 litro: con dos litros de agua tendrás suficiente en tu día a día, incluso en las etapas con menos fuentes. Puedes llevar una bolsa plegable de 1 o 2 litros, por si acampas en un lugar donde tengas previsión de que no habrá agua y quieras estar más tranquilo.
Café soluble: en una bolsa, 30 gramos.
Azúcar: dos o tres sobres de los que te dan en las cafeterías.
Aceite de oliva: en una botellita de plástico de 100 ml.
Para desayuno: 250 gramos de copos de avena con pasas o 6 huevos (si los llevas con cuidado, dentro de su huevera, no se rompen. Al menos, a mí ni uno en 45 días de travesía).
Para comer: 1 barra de pan grande o 300 gramos de pan de molde, 100 de queso, 200 de fuet o similar.
Para cenar: sopas de sobre instantáneas + 250 gramos de pasta integral / couscous / puré de patata mezclado con lata de atún / sardinas / calamares en su tinta.
Para picar durante el día: 200 gramos de galletas / 200 gramos de frutos secos / 1 o 2 manzanas / plátanos.
Otros: chocolate negro, sal y especias (en bolsitas zip pequeñas).
Smartphone: cargado con apps de mapas, GPS y tiempo
Cargador USB de doble enchufe 3.0 (o la mayor velocidad de carga posible): para poder cargar el móvil y la batería externa cada vez que hagas una parada en un café, restaurante o refugio guardado.
Cables para cargar
Batería externa: de 20.000 mAh (que te de para 3 o 4 recargas completas como mínimo) o Panel Solar (yo no he usado pero especialmente si haces la ruta desde el Mediterráneo puede ser una opción interesante, al llevar el sol en la espalda la mayor parte del tiempo).
Mini trípode: es opcional, pero si te gusta salir en las fotos puede no ser una mala idea.
Auriculares: por si quieres escuchar algún pódcast, aunque el uso de las baterías en el móvil suele ser una obsesión y cuanto menos se use mejor.
Cuaderno y boli o lápiz: si eres un clásico como yo, tal vez te gustará hacer un diario de la aventura.
Ebook/Libro: aunque no suelen haber muchos tiempos libres en el día, si te gusta leer un libro el ebook es la mejor opción, o si no, uno en papel: en varios de los pueblos por los que pasarás hay librerías donde podrás ir comprando nuevos.
Aguja e hilo: para reparar descosidos.

Linterna frontal potente: las linternas que se colocan en la frente son imbatibles. Si tiene varias potencias y luz roja, mejor, así se adaptará a las diferentes circunstancias.
Cordino y 4 pinzas (o imperdibles): para poder lavar la ropa y colgarla
Manta térmica de emergencia: por si las cosas se tuercen, mientras esperas auxilio o auxilias a alguien.
Brújula: física o en el móvil.
Silbato: para señalar nuestra presencia en caso de emergencia. Imprescindible, sobre todo si vas solo, y llévala siempre a mano, accesible.
Gafas de sol: de calidad, con buenos cristales que quiten los rayos UV.
Mapas: en papel o en el móvil mejor aún, para ir más ligeros y siempre posicionados.
Tarjetas bancarias: para pagar en comercios y sacar dinero.
Algo de efectivo: algunos refugios o establecimientos no tienen cobertura y no te podrán cobrar con la tarjeta. Es conveniente ir siempre con algo de efectivo (500-100 euros).

Neceser: cuanto menos ocupe y pese, mejor.
Cepillo dientes
Pasta dientes: intenta conseguir una de muestra de los dentistas. Con 25 ml puedes tirar varias semanas. Reduce peso dónde puedas, incluso en cosas así.
Desodorante de alumbre: un desodorante casi infinito, barato y que no produce desechos. Aunque yo te admito que lo envié a casa a las dos semanas cuando quise bajar el peso de mi mochila: por increíble que te parezca, si te aseas todos los días y con camisetas de lana merino, aunque no te pongas ningún desodorante no se huele mal.
Protector solar 50.
Barrita labial de protector solar 50.
Regenerador labial tipo Carmex: si se te cortan mucho los labios con el sol.
Tapones oídos: para los refugios, para los días de tormenta o cuando haya ruido por la noche.
Cortauñas
Condones
Papel higiénico: llévalo en una bolsa de plástico hermética, así no se ensuciará ni se malgastará. Recuerda no dejar ningún papel en la montaña después de “ir al baño”: para eso llevas la bolsita de basura.
Toallitas húmedas: para tener un poco de higiene los días en que no haya agua cerca del lugar de acampada.
Toalla de microfibra: idealmente, lo suficientemente grande para taparte si te lavas desnudo en algún lago o río y quieres luego cubrirte.
Toallita pequeña para el sudor de la frente: creo que es el objeto que más he usado de todo mi equipaje. Se pasa mucho calor en muchas etapas y puede venir muy bien. Un par de personas que me crucé llevaban cinta de tipo tenista.
Jabón Lagarto: sirve para lavarse el cuerpo y la ropa. Un dos en uno ideal, relativamente fácil de encontrar.
Gel hidroalcohólico
Si bien yo no soy médico, me permito darte algunas sugerencias de qué llevar, como mínimo, aparte de las medicinas que puedas necesitar.
Crema antiinflamatoria (tipo Diclokern)
1 blister analgésico (tipo Paracetamol)
1 blister antiinflamatorio (tipo Ibuprofeno)
Desinfectante heridas (tipo Clorhexidina)
Esparadrapo: muy útil para usarla si empiezas a sentir en los pies rozaduras, molestias o principios de ampollas.
Venda de tela
Vaselina
Aguja y trozo de hilo
Compeed: para curar las ampollas
Tijeras pequeñas
4 o 5 bastoncillos de oídos
Pinzas antigarrapatas: en las zonas más bajas de la ruta, si hace mucho calor, puede haber alguna garrapata y llevar unas pinzas (y saber usarlas) será suficiente. En esta entrada te explico porqué.
Repelente antimosquitos
Calmante de picaduras (tipo After-bite)
Sales de rehidratación: en esta entrada te explico porqué.
Pastillas purificadoras de agua (por ejemplo, Katadyn): en esta entrada te explico por qué.

Solo en el caso en que intentaras hacer la ruta en mayo o junio, deberías informarte bien sobre las condiciones en los pasos más altos y valorar si llevar:
1 piolet
Crampones (Microspikes podrían ser suficientes)