A muchos nos encanta aprovechar un tránsito aeroportuario en un viaje hacia Asia para descubrir un poquito de una ciudad. Salir del aeropuerto unas horas y pasear por esa capital desconocida. Además de ser un buen alto en el camino, se le toma el pulso a un lugar para saber si merecerá la pena viajar a él. O se rememoras si lo visitamos en el pasado. Y pocas escalas son tan satisfactorias como el tránsito de unas horas en Estambul.

La conexión a través de Estambul es una de las más cómodas y habituales para viajar desde Europa hacia Asia o a la inversa, y no solo la ciudad está preparada para ser visitada en entre dos vuelos, sino que anima a ello. Tanto, que incluso hay opciones de tours gratis con Turkish. Aunque hacerlo a nuestro aire nos parezca más gratificante.
Nosotros hemos hecho en varias ocasiones tránsitos en Estambul, algunos de unas cuantas horas y otros en las que hemos llegado a pasar una noche en la ciudad. Y es tan fácil que te detallamos cómo hacer una escala en Estambul sin perder ni un instante para que aproveches el tiempo al máximo.

Si vuelas con Turkish es posible que tengas desde una horita de tránsito hasta incluso 24 horas. Pero si bien hay ciudades en las que con cuatro o cinco horas entre vuelos puedes salir a dar un paseo -Helsinki con Finnair por ejemplo-, en Estambul necesitarás algo mas de tiempo.
El mínimo para visitar Estambul de escala nosotros lo ponemos en las siete horas y nos parece bastante ajustado. Si eres un viajero muy curtido quizás con seis horas te resulte suficiente, pero el nuevo aeropuerto de la ciudad está al doble de distancia de la ciudad que el clausurado Atatürk. Se tarda en salir de él para llegar al centro.

Igualmente, la escala tendrá que ser durante el día, siendo ideal llegar por la mañana. Tampoco te recomendamos que aterrices más tarde de las 18 horas, ya que ese es el límite para que puedas ver algo y regresar al aeropuerto antes de que cierre el transporte público a la noche.
Si estamos en mitad de un viaje largo entre Asia y Europa y el vuelo que nos va mejor cuenta con una escala nocturna, quizás podamos plantearnos pasar la noche allí. Esto es especialmente cómodo si viajamos desde Asia hacia Europa y llegamos al atardecer a la escala en Estambul, ya que nos permitiría un descanso y nos ayudaría a superar el jet lag.
Eso sí, al hablar de una escala nocturna nos referimos a una situación en la que aterrizamos entre las 18 y las 21 horas como muy tarde, y que tenemos unas 12 horas hasta el siguiente vuelo. La aerolínea Turkish ofrece muchas conexiones así para viajar a España desde Asia. De las que llegas al atardecer de un día y vuelas a la mañana del siguiente.

En este caso sería muy cansado e innecesario ir al centro de la ciudad, ya que Estambul, como hemos dicho, se encuentra muy lejos del aeropuerto. Si tenemos una escala nocturna en Estambul con Turkish, lo mejor es reservar uno de los muchos hoteles pensados para el aeropuerto en el bonito distrito de Taşoluk. Los hay a partir de los 20 euros.
Nosotros nos quedamos por 30 euros en D Twins, que está muy cerca del metro y frente a una estación de autobús que conecta con el aeropuerto rápidamente. El hotel es correcto y limpio, sin lujos pero agradable. Hay buenos restaurantes cerca y la zona es muy acogedora. Y con un presupuesto superior, justo al lado se encuentra al lado de Hampton by Hilton. Muy bonito pero, eso sí, por unos 115 euros. Justo delante de ambos hoteles hay un restaurante con vistas precioso.

La escala en Taşoluk es sencilla y fácil de llegar. Se puede ir en autobús, pero si no conoces el aeropuerto puede ser algo complicado. Es más sencillo llegar en metro con la línea M-11. Al salir de la terminal aeroportuaria solo hay que seguir las indicaciones hasta la estación de metro. Se tarda cinco minutos y desde allí hay tan solo una parada.

Es necesario comprar una tarjeta para viajar en metro en las máquinas expendedoras. Siempre nos dicen que se requiere la Istanbulkart, pero no es así. Además es cara. La opción razonable es hacerse con una PTT, que cuesta solo 40 liras. Y si se cargan otras 40 liras, ya se va de sobra. En total son menos de dos euros. Y adquirir dicha tarjeta de viaje puede hacerse en las máquinas frente a los tornos y con tarjeta de débito.

Es posible ahorrarse todo el intríngulis del metro simplemente llamando a un Uber. El precio para un trayecto así es de unos diez euros y se tarda menos de un cuarto de hora.
¿Merece la pena hacer esta escala nocturna? Sin duda es mucho más barato que un hotel en el aeropuerto y además es una estancia relajada. El barrio de Taşoluk es muy agradable y se puede pasear. La gente es maja y hay restaurantes bonitos y económicos para cenar a la noche.
Si el tiempo entre los vuelos es de siete horas en el aeropuerto de Estambul o un poco más, da tiempo suficiente a conocer un poco del centro de la capital y a experimentar la vida en la ciudad. Al menos en sus lugares más icónicos.

Lo imprescindible es saber que hay hasta una hora de viaje al centro y otra de vuelta. Eso, sumado a las dos horas necesarias para llegar al aeropuerto y el control de pasaportes, nos deja unas tres horas en la ciudad. Merece la pena.

La forma de realizar el traslado más recomendable es tomar el metro en el mismo aeropuerto y ahorrarse los 30 euros por trayecto que cuesta un Uber. La línea M-11, a la que se puede subir comprando la tarjeta PTT de solo 40 liras, te deja en la estación de Gayrettepe.

Desde allí es posible moverse a la línea dos de metro hasta la estación de Taksim, aunque la tarjeta PTT ya no vale. Da igual, porque se puede usar una tarjeta de débito cualquiera y te cargan directamente el euro que cuesta el viaje. Inciso: para este trayecto es posible que en el aeropuerto te digan que necesitas la Istanbulkart recargable. Pero no es así. Es cara y por su precio no compensa al estar un solo día.
¿Qué puede hacerse en las más o menos tres horas que hay reales en la ciudad? Pues a nosotros nos gusta empezar por la plaza Taksim Plaza Taksim y ver el histórico tranvía rojo y el ambiente urbano del Estambul moderno.

Desde Taksim se puede bajar andando por la Avenida de la Independencia (mapa), la gran avenida peatonal de la ciudad donde se dan cabida cafeterías, mezquitas escondidas, tiendas turcas y edificios europeos decadentes. Es la gran avenida peatonal de Estambul. Es algo turística, pero cuenta con historia. Allí nosotros paramos a comer en uno de sus muchos cafés turcos.

Dicha Avenida de la Independencia une la plaza Taksim con otro de los clásicos de Estambul, la torre Galata. Con una escala tan corta no da tiempo de subir a ella, pero las callejuelas y las vistas merecen la pena.
Por supuesto, una visita a Estambul sin su imagen más característica estaría fuera de lugar. Y esa es sin duda el río Bósforo, y en particular a la zona de Karaköy, donde desde el lado europeo se puede ver Asia al otro lado del río. Se encuentra a menos de un kilómetro de Galata, por lo que es accesible a pie.

No da tiempo a mucho más en una escala aeroportuaria de siete horas en Estambul. Y desde el río Bósforo es buena idea regresar al aeródromo. Se puede llegar en taxi o Uber por unos 30 euros y hasta hay un bus directo llamado Havaist. Para evitar el tráfico de la ciudad lo ideal es viajar en metro, a través de la línea 2 en la estación de Şişhane y conectar con la M-11 que viaja hasta el aeropuerto.
Si tienes de diez a 12 horas durante el día en la ciudad turca ya hablamos de palabras mayores. Sobre todo si el vuelo de salida no está programado más allá de las 2 de la madrugada. Llegando a la mañana al aeropuerto de Estambul en escala se dispone de prácticamente un día entero para descubrir la urbe.
Igual que en la escala de siete horas, nos resulta ideal no complicarnos en el aeropuerto de Estambul (IST) y nosotros optamos por dirigirnos a su centro histórico en metro. Tras adquirir una tarjeta PTT y viajar en la línea M-11 hasta Gayrettepe y enlazar con la línea M2 para llegar al centro. Es una hora de viaje.

En realidad, dicha ruta puede incluir lo mismo que la anterior, pero añadiendo la zona histórica del imperio Bizantino y sus mezquitas, además del gran bazar. Quizás lo más conveniente es empezar por allí. Y la parada de metro más cercana es Sirkeci. Allí se alojan Santa Sofía, la Mezquita Azul y el Hipódromo, todo a pocos minutos andando entre sí. En un solo día quizás no dé tiempo a entrar en todos los lugares, pero al menos la Mezquita Azul merece la pena.

En la escala aeroportuaria de más de diez horas en Estambul da tiempo de caminar hacia el Gran Bazar antes de ir hasta el puente Gálata. Con tanto tiempo entre vuelos sí da tiempo a subir la torre. Para finalmente acabar la ruta igualmente en el Bósforo, que resulta muy bonito al atardecer. Y poder volver al aeropuerto en metro, bus o taxi.
Consulta nuestra guía completa de qué ver en Estambul si dispones de varios días para visitar esta increíble ciudad. No le falta ningún detalle.