La decimosexta etapa de la Transpirenaica GR11 fue espectacular pero dura. Empecé en Arans con una fuerte subida de 400 metros, bajando luego a Arinsal, última población de Andorra ideal para café, comida o supermercado. Después afronté la larga ascensión al puerto de Baiau, primero por el río Comapedrosa, entre bosques, y luego por sendero junto a lagos hasta el paso fronterizo, con vistas increíbles. La bajada final hasta el refugio libre de Baiau fue empinada y complicada, y al llegar tuve que acampar junto al lago pues el refugio estaba lleno.

Distancia: 13,8 km / Desnivel: +1.879 / -751 m / Duración: 7:18 h
Las etapas de la GR11 en Andorra se confirman como unas de las etapas más bonitas de la ruta, pero también de las más duras. Una pared de 400 metros de desnivel me espera nada más arrancar en Arans. Por suerte hace fresco por la mañana pero llego todo sudado arriba.
La bajada es también en picado hasta Arinsal, pero además con raíces húmedas, que hacen que haya que mirar muy bien dónde pisar. Tras 3 horas llego a Arinsal, un pueblo tranquilo (ahora medio muerto) que da servicio a la estación de esquí, y que resulta ideal para un café, wifi y, sobre todo, un buen supermercado.

Allí empieza la larga subida hasta el puerto de Baiau. El primer tramo hasta el refugio homónimo, a lo largo del río Comapedrosa y por bosque, me resulta durísimo, sufriendo por el calor. Suerte que el agua no es un problema. Aprovecho para hacer algo de colada, que al sol se seca super rápido.
En el Refugio de Comapedrosa paro a tomar un café, ya una tradición, antes de seguir subiendo poco a poco por un valle muy verde, lleno de arbustos y árboles bajos. Pero sobre todo suponen unos kilómetros de tregua.

Avanzo dejando atrás montañas graníticas y entro en zona con mucho mineral, rojiza, donde empieza una nueva subida fuerte, pasando por varios lagos, hasta el paso de Baiau (2.757 m) que marca el regreso al tramo catalán del GR11.
Las vistas desde lo alto son espectaculares, con decenas de lagos y picos que no reconozco. A pesar del fuerte viento, me quedo un buen rato disfrutando del panorama.

La bajada hasta el refugio libre de Baiau es una locura de apenas 200 metros de desnivel, casi verticales y de piedra suelta.
Los que suben lo tienen peor: es de esas subidas que por cada dos pasos, te entierras uno. Yo me dejo caer hasta el refugio, una cabaña metálica muy antigua.

Resulta que está llena (es muy pequeña y hay varios grupos de scouts en la zona), así que me veo obligado a acampar junto al lago, en un entorno precioso.

Beber: El primer punto de agua tras Arans es el pueblo de Arinsal. En la estación de esquí recargar antes de la dura subida al refugio, el siguiente punto de agua. En la subida al puerto de Baiau hay algún manantial donde beber, lo mismo que en la bajada al lago de Baiau.
Dormir: En Arinsal hay hoteles y un hostal muy económico, el KY Mountain Hostel, con excelente desayuno por lo que dicen. El siguiente lugar para dormir es el Refugi de Coma Pedrosa, que tiene parte guardada y otra libre, sin servicios y gratuita.
Siguiendo la ruta, ya en Cataluña, está el llamativo y antiguo refugio libre de Baiau (Josep María Montfort), pero es muy pequeño y es posible que esté lleno, en cuyo caso se puede hacer vivac junto al lago.
Comer: Arinsal dispone de cafés, restaurantes y supermercados. Compra aquí comida para un par de días.
Otra información útil:
Te dejamos un mapa con la ruta realizada. [Haz click en la imagen y te llevará a una nueva ventana de Mapy]
En mi cuenta de Instagram puedes ver el resumen del día.
Puedes seguir leyendo la siguiente etapa en el artículo Etapa 17: Laguna Baiau – Cabaña Ribera de Boldis.