Sorprendentemente, dormí peor que en un vivac. Arrancamos la etapa 24 de la Transpirenaica GR11 tras desayunar con una subida complicada entre bloques de granito hasta el paso a 2.700 metros, con el Aneto bien cerca.
El descenso es bueno y bonito, entre ibones y abetos hasta el refugio libre de Puente Coronas, donde comimos y descansamos. Pero quedaban 11 km de descenso por pista que bajo el calor se me hicieron eternos, hasta acabar en el camping Aneto, donde compramos la cena en el supermercado. Acampamos río abajo junto a un antiguo búnker, alejados del ruido.

Distancia: 18 km / Desnivel: +428 / -1.666 m / Duración: 5:31 h
Sorprendentemente duermo regular, peor que cuando vivaqueo, pero es agradable eso de tener baño, electricidad y comodidades a mano.
Arrancamos de nuevo en la GR11 original por Aragón con un ascenso complicado, que nos hace trepar durante una hora por enormes bloques de granito, hasta el collado de Vallibierna a 2.729 m, desde el que se ve el Aneto bien cerquita.

La bajada tampoco es fácil: no hay sendero, hay que ir de roca en roca, por una zona muy granítica. Tras media hora, y a medida que aparecen los ibones (lagunas) de Vallibierna, el camino se hace más cómodo y podemos disfrutar más del entorno mientras caminamos.

Al oeste, al fondo del valle, aparece el macizo de Posets. Poco después aparecen los abetos, los ríos y más senderistas.
Llegamos al Refugio libre de Puente Coronas, donde decidimos comer y nos echamos una siesta a la sombra de los pinos.

Desde allí nos quedan 11 kilómetros de descenso por una pista fácil. Vamos por un valle rodeado de enormes montañas, espectacular cuando los pinos nos permiten verlas. Sin embargo, como otras parecidas, al final se hace aburrida y larga, también por el calor sofocante que hace a medida que bajamos.

Al finalizar el descenso, tras más de tres largas horas, paramos a tomar un refrigerio en el camping Aneto (que suele ser el fin de etapa) y compramos un vinito en la tienda.
Al ser nuestra última noche juntos, Xavi y yo queremos vivaquear alejados del ruido de tanta gente. Encontramos un buen lugar un par de kilómetros río abajo, junto a un búnker construido durante la dictadura de Franco para repeler posibles ataques desde Francia.
Beber: Hasta llegar al Camping Aneto no hay fuentes, pero sí algún manantial donde coger agua pura o algún riachuelo donde coger agua para filtrar.
Dormir: A 6,4 km del refugio está el Refugio libre de Coronas, en un estado bastante decente, para 12 personas. Unos 3,3 km más abajo está la sencilla Cabaña de Quillón donde poder dormir.
El Camping Aneto es cómodo y popular. Nosotros vivaqueamos cerca del bunker Les Someres, camino a Benasque. En Benasque hay multitud de alojamientos de todos los presupuestos.
Comer: En el Camping Aneto tienen un bar/restaurante y un supermercado bastante decente. Benasque tiene de todo, es una de las poblaciones más importantes de la Transpirenaica. La panadería Perucho es estupenda.
Otra información útil:
Te dejamos un mapa con la ruta realizada. [Haz click en la imagen y te llevará a una nueva ventana de Mapy]
Aquí en mi cuenta de Instagram, puedes ver el resumen del día.
Puedes seguir leyendo la siguiente etapa en el artículo Etapa 25: Benasque – Cabaña de Batisielles.