Hoy decido evitar las multitudes de Ordesa tomando la variante por la Brecha de Rolando hasta Bujaruelo, permaneciendo en las alturas. Subí duro por pedregales hasta El Casco del Marboré, un 3.000, y luego continué hasta la Brecha, con vistas espectaculares del Vignemale y el Circo de la Gabarinie.
La bajada fue complicada, con destrepes, glaciar y mucha piedra suelta, hasta el refugio francés donde me regalé unas crepes excelentes. Terminé cruzando ríos y bajando por senderos empinados hasta Bujaruelo, donde me reencuentro con la GR11 principal, y donde el río Ara me permitió remojar los pies y cerrar la jornada.

Distancia: 17,4 km / Desnivel: +772 / -1.614 m / Duración: 8:35 h
En esta nueva etapa decido salirme de la GR11 para evitar las multitudes que me cuentan que hay en el valle de Ordesa, haciendo una variante por impresionante la brecha de Rolando hasta Bujaruelo. Es decir, permanezco en las alturas para reencontrarme finalmente con el sendero original de la GR11 por Aragón.
Empiezo subiendo hacia la brecha por paisajes áridos y solitarios, por sendero cómodo. Camino rumbo oeste, con los picos a mi derecha.

Veo algunos rebecos bien cerca en los humedales de la Faja Luenga, muy tranquilos, y varios helicópteros de rescate, que siempre son mala señal.
Tras varios kilómetros de subida progresiva llega el momento de subir hacia la brecha. Hay varios caminos, y yo opto por el que sale a la derecha, bajo el pico Morrón d’a Espluca, y que pasa por la cueva de Casteret.

Desde ahí toca subir por un pedregal que se hace durísimo: he optado por subir directo al paso de los Sarrios (2.749 m).
Allí dejo la mochila: voy a subir al Casco del Marboré, un 3.000 cerca de la Brecha, y así voy más ligero. Lo agradezco: esa subida final tiene mucha piedra suelta y es incómoda de subir. Eso sí, desde lo alto las vistas del Vignemale y del Circo de la Gabarinie son espectaculares.

Retomo el sendero hacia la Brecha de Rolando, que pasa por el paso de los Sarrios: un camino estrecho sobre un escarpe, asegurado con cadenas, y que resulta ser algo complicado por estrecho y con riesgo de caída. Por suerte es un tramo corto.
La brecha de Rolando (o brecha de Roldán) es un peculiar tajo en la montaña, que marca la frontera con Francia. Resulta espectacular y me alegro de haber venido por aquí. Yo, y supongo que las decenas de personas que toman un bocata en este lugar. No me lo esperaba.

La bajada por la cara norte francesa tiene tramos complicadillos: paredes que destrepar, un pequeño glaciar que atravesar, desniveles fuertes… pero aún así hay mucha gente (poco preparada la mayoría).
Me detengo en el refugio de Sarradets en el que hacen unas crepes excelentes. Las vistas son maravillosas.

La bajada sigue durilla durante una hora, cruzando un par de ríos, hasta que llanea un par de kilómetros de manera cómoda hasta el puerto de Bujaruelo, nuevamente la linde con España.

El viento sopla fuerte que viene bien para compensar el calor, pero se me hace larga la bajada de 5 km hasta el refugio, especialmente los últimos kilómetros, ya en el bosque, con zonas muy empinadas y con mucha piedra.
Lo bueno es que en el final de etapa junto al refugio de Bujaruelo está el río Ara, que baja gélido, ideal para remojar los pies (o bañarse los más aventureros) y poner un agradable final a la etapa.

En mi caso, además, el punto de encuentro con un amigo que viene a buscarme: me tomaré un descanso de la ruta, un par de días: me noto los músculos cansados y me vendrá muy bien estar sin caminar, relajado.
Beber: Si se opta por la variante por la Brecha de Rolando, el primer punto de agua es en el Refugio des Sarradets. Luego no hay mucha más hasta el Refugio de Bujaruelo (a 8 km, casi todo bajada).
Dormir: Hasta cruzar al lado francés, está prohibida la acampada o pernocta por estar en el Sector Ordesa del Parque Nacional. Sin embargo, veremos algunas cuevas en la zona de la Brecha preparadas con piedras para vivaquear.
En el Refugio francés se puede dormir o acampar, al igual que en el de Bujaruelo. Antes de llegar (a 3 km de Bujaruelo) está la Cabaña de las Eléctricas, básica y sin equipamiento pero que puede protegernos en caso de necesidad.
Comer: En el Refugio des Sarradets o en el de Bujaruelo podemos comer o cenar y hay bebidas.
Otra información útil:
Te dejamos un mapa con la ruta realizada. [Haz click en la imagen y te llevará a una nueva ventana de Mapy]
Aquí en mi cuenta de Instagram, puedes ver el resumen del día.
Puedes seguir leyendo la siguiente etapa en el artículo Etapa 31: Refugio de Bujaruelo – Vivac en río Ara.