La ruta del trekking GR11 Transpirenaica empieza (o acaba) en Cataluña, en el solitario y bello Cabo de Creus. Durante aproximadamente 18 días recorre esta Comunidad Autónoma en dos tramos: de la etapa 1 a la 14 y de la 18 a la 22. Entre medias se atraviesa Andorra.

Esta sección de la Transpirenaica paisajísticamente es realmente variada: empieza a nivel del mar, en las calas y costas del Mediterráneo. Poco a poco va ascendiendo por pistas entre bosque mediterráneo.
Luego le llega el turno al bosque húmedo de la Alta Garrotxa, donde aparecen las primeras cumbres de 1.000 metros, para llegar, finalmente, a la alta montaña tras una semana de aproximación. Es en el valle de Nuria donde alcanzamos los 2.800 metros y siente uno que la aventura empieza.
Las primeras etapas suelen ser muy secas y calurosas, y duras por ser las primeras, por la falta de rodaje. En los primeros días hay muchas ermitas donde dormir, además de hotelitos y campings en los pueblos, y la compra de víveres es fácil aunque el agua escasea.
Si no se ha hecho antes, viene bien descansar en Puigcerdà, una de las poblaciones más importantes con supermercados y tiendas de montaña, antes de enfrentar el ascenso dirección Andorra.
Tras unos días en ese país, de vuelta en Cataluña, se pasa por una de las zonas más espectaculares de la ruta: el Parque Nacional de Aigues Tortes, exigente pero hermoso, justo antes de entrar en Aragón.
La primera etapa fue emocionante pero se hizo dura por el calor. Empiezo en el faro del Cabo de Creus, atravesando por un bonito sendero el parque natural hasta El Port de la selva, donde no puedo evitar bañarme en una de las calas. Y tras comer, la siesta y la tormenta encaro la dura subida hasta el impresionante Monasterio de Sant Pere de Rodes, cerca del cual hago vivac en soledad y silencio.

Puedes leer más sobre esta etapa en el artículo Etapa 1: Cabo de Creus – Sant Pere de Rodas
Tras un vivac precioso, bajo hasta Llançá, aprovechando para aprovisionarme en el supermercado. Esta etapa resulta algo aburrida, muy, muy calurosa, con mucha pista y con muy poca agua. Me paso toda la etapa pensando en si llevo demasiado peso, si voy a ser capaz de finalizar la GR11, dudando de todo. Es dura mentalmente. Tras comer y refugiarme de la tormenta en Vilamaniscle, finalizo acampando junto a las ruinas de Sant Quirze de Colera, totalmente solo.

Puedes leer más sobre esta etapa en el artículo Etapa 2: Sant Pere de Rodes – Sant Quirze de Colera
La tercera etapa fue más bonita, pasando por bosques mediterráneos, de alcornoques y pinar. Sin embargo, tocó caminar un buen rato por el asfalto y mucha pista.
Por suerte el día estuvo marcado por las nubes y el vendaval, que refrescaron el ambiente, hasta llegar al refugio libre del Forn del Calç donde dormí con un japonés.

Puedes leer más sobre esta etapa en el artículo Etapa 3: Sant Quirze de Colera – Refugio del Forn del Calç
Esta cuarta etapa, con muy poca agua, se hizo llevadera porque tuvo momentos muy interesantes: los restos de un avión accidentado en la montaña, el museo del exilio en La Jonquera, el menú del día en Ca la Maria…
Todo aderezado con el calor sofocante, el sonido constante de las cigarras en el bosque mediterráneo y una noche muy cómoda en una ermita… ¡con piscina (detrás de una valla, para mi tristeza)!

Puedes leer más sobre esta etapa en el artículo Etapa 4: Refugio Forn del Calç – Ermita de Santa Eugenia
La etapa resulta muy interesante, pues pasa por lugares mucho con significado histórico en la Guerra Civil: La Vajol, Can Barris o Mina Canta. En Massanet de Cabrenys aprovecho para abastecerme nuevamente en el supermercado, comer bien y hacer la colada.
Y tras la siesta, toca patear por bosque. Me ducho en un riachuelo y acampo en una ermita, donde hice vivac a la luz de la luna llena.

Puedes leer más sobre esta etapa en el artículo Etapa 5: Ermita de Santa Eugenia – Ermita de Sant Miquel de Fontfreda
El camino empieza a ponerse cada vez más bonito: esta es la última etapa en la comarca del Alt Empordá y comienzan a verse bien cerca montañas más altas y acantilados. Estoy llegando por fin a la cota 1.000 metros.
Tras una bajada dura a Albanyá, me baño en las pozas de la Muga, recargo baterías en el camping y ¡me quito una garrapata! Desde ahí, la subida hasta el Refugio de Bassegoda es dura, pero por suerte está a la sombra de bosques de encinas. Allí acabo la etapa, vivaqueando junto a dos senderistas más, ya que el refugio está cerrado.

Puedes leer más sobre esta etapa en el artículo Etapa 6: Ermita de Sant Miquel de Fontfreda – Refugio Sant Miquel de Bassegoda
Hoy toca la etapa más dura hasta la fecha pero, seguramente, la más bonita. Entro caminando por senderos en la Alta Garrotxa, una zona húmeda, con frondosos bosques mediterráneos y luego pinares, hayedos y castaños.
También con acantilados impresionantes y lagunas como las de Sant Aniol. Al anochecer llego al precioso pueblo de Beget, acampando en una iglesia, después de cenar una pizza espectacular.

Puedes leer más sobre esta etapa en el artículo Etapa 7: Refugio Sant Miquel de Bassegoda – Beget
La tormenta pasa y amanece un día bonito. Subo dos horas por pista entre campos y pinares, con montañas creciendo a mi alrededor. ¡Al fin la alta montaña frente a mí!
Me paso un desvío y camino 2 km de más antes de descender a Setcases para comprar comida. Subo en autoestop a Vallter 2000 y, junto a Jaume, alcanzamos la cabaña de Tirapits a 2.700 m, solos y en la cota más alta hasta ahora.

Puedes leer más sobre esta etapa en el artículo Etapa 8: Beget – Molló
La tormenta pasa y amanece un día bonito. Subo dos horas por pista entre campos y pinares, con montañas creciendo a mi alrededor. ¡Al fin la alta montaña frente a mí! Me paso un desvío y camino 2 km de más antes de descender a Setcases para comprar comida.
Subo en autoestop a Vallter 2000 y, junto a Jaume, alcanzamos la cabaña de Tirapits a 2.700 m, solos y en la cota más alta hasta ahora.

Puedes leer más sobre esta etapa en el artículo Etapa 9: Molló – Cabaña de Tirapits
Dormí mal por el frío, pero al amanecer subí a la cresta con vistas espectaculares del valle de Núria, ya en plena alta montaña. Pensé en seguir por lo alto hacia el Puigmal, pero el día se cerró y bajé desde el puerto de Noufonts hasta el santuario de Núria.
La etapa continuó con una larga y dura bajada por una garganta de roca hasta Queralbs, donde acabé haciendo vivac cerca de la Fuente dels Plaus.

Puedes leer más sobre esta etapa en el artículo Etapa 10: Cabaña de Tirapits – Font dels Plaus
El día más largo arrancó con una subida constante por pinares, con varias fuentes para recargar agua. Desde ahí tocó una fuerte bajada hasta Planoles, donde pasé por el supermercado. Al perder altura regresó el calor, obligándome a parar varias horas junto a un riachuelo. Por la tarde pasé por Dòrria y subí por una larga pista hasta el puerto de la Creu de Maians, ya en la frontera francesa, terminando agotado en el refugio libre de Villalobent al anochecer.

Puedes leer más sobre esta etapa en el artículo Etapa 11: Font dels Plaus – Refugio de Villalobent
Duermo muy bien compartiendo el refugio con unos moteros y afronto con alegría esta corta y sencilla etapa, perfecta para recuperar tras el esfuerzo anterior. Camino por pistas cómodas y sombreadas entre pinares, con calor ya presente desde las once.
Al salir del bosque descendiendo hacia el amplio valle agrícola de La Cerdanya, pasando por pueblos de pizarra y granjas ganaderas hasta llegar a Puigcerdà, una población grande y bien equipada donde decidí parar a descansar.

Puedes leer más sobre esta etapa en el artículo Etapa 12: Refugio de Villalobent – Puigcerdá
Tras el día de descanso salí con ganas, aunque el calor volvió a marcar la jornada. Afronté una larga subida cómoda por pistas entre pinares y pastos, con buenas vistas del valle de Puigcerdá. El calorazo me obliga a tomar múltiples paradas para descansar, aprovechando para bañarme en un río.
El último tramo hacia el refugio libre de Engorgs se endureció bastante y llegué cansado. El refugio estaba lleno y tuve que acampar fuera, en una noche incómoda.

Puedes leer más sobre esta etapa en el artículo Etapa 13: Puigcerdá – Refugio de Engorgs
La noche fue complicada por la lluvia y el granizo, y no salí hasta bien entrada la mañana. Subí por un sendero rocoso hasta el paso de Engorgs, con vistas a valles de alta montaña llenos de abetos. La etapa fue un constante sube y baja, largo y exigente, hasta el paso de Vallcivera.
Allí paré a secar la ropa antes de entrar en Andorra y bajar por un valle muy bonito hasta el refugio libre de Fontverd junto al río. Un fin de etapa realmente bonito.

Puedes leer más sobre esta etapa en el artículo Etapa 14: Refugio de Engorgs – Refugio de Fontverd (Andorra)
Aquí entro en la zona de Andorra, puedes seguir leyendo las etapas de la 14 a la 17 aquí.
Amanece nublado y con riesgo de lluvia, así que la idea es llegar a Estaón para dormir a cubierto. Bajo por senderos embarrados y me reincorporo al GR11 hasta Tabascán, donde aprovecho para abastecerme.
Salgo de la ruta principal y recorro el valle del río Noguera de Cardós, pasando por pueblos de piedra tranquilos, antes de afrontar los últimos cuatro kilómetros de subida hasta Estaón, donde me quedo dos noches a descansar en su refugio familiar.

Puedes leer más sobre esta etapa en el artículo Etapa 18: Cabaña Ribera de Boldis – Refugio Estaón
Tras dos días de descanso salí bien comido y descansado, subiendo por pinares hasta el puerto de Lo Calvo, con vistas espectaculares de Aiguestortes. La etapa continuó con una larga bajada de tres horas hasta el embalse de la Torrassa, lleno de flores, donde almorcé.
Después subí al turístico Espot (un tramo por carretera), ideal para comer y comprar antes de afrontar los últimos siete kilómetros hasta el refugio, por un sendero cómodo entre bosques de abetos y pinos, entrando al finalizar la etapa en el Parque Nacional.

Puedes leer más sobre esta etapa en el artículo Etapa 19: Refugio Estaón – Refugio Ernest Mallafré
La etapa fue corta pero preciosa, empezando junto al Estany de Sant Maurici, con vistas impresionantes de Els Encantats. La subida inicial fue dura, con pausas para disfrutar de las lagunas y bosques, cruzándome con bastante gente.
Subí hasta el collado de la Ratera, donde se nubló y hacía mucho frío, que pasó mientras bajaba tranquilamente hasta el refugio junto a la laguna de Colomers. Llegué a media tarde, descansando el resto del día para la larga jornada de mañana.

Puedes leer más sobre esta etapa en el artículo Etapa 20: Refugio Ernest Mallafré – Refugio Colomers
Decido salirme de la GR11 para visitar las iglesias románicas de Boí y Taüll. Madrugué y subí hasta el puerto de Caldes (2.567 m), luego afronté una dura bajada de casi 16 kilómetros entre lagos y rocas de granito hasta Boí.
El calor se hizo notar, pero los bosques me protegieron al final. Llegué agotado al pueblo, donde disfruté de un hotel económico y un buen restaurante.

Puedes leer más sobre esta etapa en el artículo Etapa 21: Refugio Colomers – Boí
Tras visitar las impresionantes iglesias románicas y comprar en el supermercado, salí algo tarde. La subida desde Erill la Vall hasta el Collado de Vasco y el puerto de Gelada se hizo dura por el calor, sin sombras. Pero las vistas del Aneto compensaron el esfuerzo.
Desde allí, bajé 4 km hasta Senet, el último pueblo de Cataluña, donde me encontré con mi amigo Xavi, que se apunta a caminar hasta Benasque. Desde Aneto subimos juntos por sendero hasta encontrar un lugar protegido para vivaquear, cenando casi de noche

Puedes leer más sobre esta etapa en el artículo Etapa 22: Boí – Aneto
Al día siguiente continúa mi ruta por Aragón, puedes seguir leyendo más sobre las etapas aragonesas.
Te dejamos un mapa con la ruta realizada. [Haz click en la imagen y te llevará a una nueva ventana de Mapy]