Yo siempre pensé que era un tipo de buena salud. De esos que apenas pisan una consulta y, cuando les toca, salen del apuro sin demasiado drama. Qué diablos, hasta mi médico alaba lo bien que está mi hígado en los chequeos de rigor. Y aun así, en Bangkok he acabado viendo más hospitales de los que me habría gustado. Vale, quizá no tantos como bares, pero casi.

Lo cuento porque durante bastante tiempo fui por el país sin seguro de viaje para Tailandia, y aquí aprendí algo importante: este no es un destino en el que convenga dejar el seguro para el final o elegir cualquier póliza por salir del paso. Cuando todo va bien, ni te acuerdas. Pero cuando la cosa se tuerce, se nota muchísimo la diferencia entre ir bien cubierto o empezar a improvisar enfermo, dolorido y con el viaje torcido de golpe.
Sí, yo para Tailandia lo llevaría sin pensarlo demasiado. No porque sea un país especialmente hostil para viajar, sino porque es justo el tipo de destino en el que un problema médico o un accidente tonto te puede pillar moviéndote mucho, cambiando de ciudad, cogiendo ferris, subiendo a una moto o estando a cientos de kilómetros de donde estabas hace dos días.
Y cuando ves lo que puede costar acabar en un hospital privado en Bangkok, Phuket o Samui, el precio del seguro deja de parecer tan caro. Sobre todo porque para un viaje normal suele costar bastante menos de lo que mucha gente imagina y todavía puedes reducirlo más usando este descuento de IATI. En Tailandia, más que cubrir una molestia, lo que te ahorra es tener que improvisar justo cuando menos te apetece, en mitad de una ruta que puede llevarte del caos de Bangkok al norte y de ahí a las islas casi sin parar.
Aquí el seguro tiene sentido por una razón muy sencilla: si todo va bien, apenas pensarás en él; si algo se tuerce, agradecerás muchísimo llevar una asistencia que responda rápido y te quite de encima un problema serio en un viaje que rara vez es quieto.
Si me preguntas qué llevaría yo para este viaje, la respuesta es clara: viajaría con IATI. No porque toque soltar una marca por compromiso, sino porque Tailandia es de esos países donde conviene ir bien cubierto y, sobre todo, bien asistido.
Es un destino muy de viaje por libre y con bastante movimiento. Lo normal es entrar por Bangkok, subir al norte, cambiar planes sobre la marcha, enlazar vuelos internos, autobuses nocturnos o ferris hacia las islas, y no es raro que además haya motos de por medio. En un viaje así, para mí tiene mucho sentido ir con una aseguradora que responda bien cuando de verdad hace falta y no te deje vendido si algo se complica a mitad de ruta.
Eso es lo que más valoro aquí: una cobertura médica amplia, una asistencia eficaz y la tranquilidad de saber que, si el viaje se tuerce, no te tocará resolverlo solo. En Tailandia no buscaría el seguro más barato ni el más apañado para salir del paso. Buscaría uno que funcione bien cuando el susto deja de ser pequeño, y por eso mi recomendación para este país es IATI.
Algo de experiencia con hospitales tailandeses tengo. Entre otras, me he visto en una camilla bocabajo, con los pantalones bajados, mientras un doctor me pinchaba anestesia en mis partes menos nobles y una enfermera se acercaba con una máquina que soltaba chispas eléctricas.
También me tocó el premio gordo con un mosquito y acabé con dengue hemorrágico, del malo. Y eso sin contar atropellos, infecciones y demás regalos tropicales. Así que sí: hablo de esto habiéndolo vivido bastante.
En Tailandia puedes tener suerte y salir de un susto por muy poco dinero, o pasar en nada de una tontería a un problema bastante más serio. Yo he visto las dos caras, y por eso aquí no me fijaría tanto en si una visita aislada puede salir barata como en lo rápido que se puede torcer un viaje que va enlazando Bangkok, el norte, ferris y días de isla en isla.

Ahí es donde se nota de verdad llevar un buen seguro: cuando te pasa algo lejos de casa, en mitad de un itinerario movido, y lo que menos te apetece es empezar a improvisar. En un viaje por Tailandia, para mí lo importante es que respondan rápido, que te orienten bien y que el viaje no se complique todavía más de la cuenta.

Y en un país donde un viaje puede llevarte de Bangkok al norte, del norte a una isla y de ahí a otro traslado en ferry o carretera, esa tranquilidad pesa mucho más de lo que parece cuando preparas el viaje desde casa. Por eso, si me preguntas si hace falta seguro de viaje para Tailandia, mi respuesta es sí; y si me preguntas con quién iría yo, también lo tengo claro: con IATI.