Dos son las razones fundamentales para venir a Belice: nadar en la barrera de coral, la segunda más grande del mundo tras la australiana, y ver el Great Blue Hole (Gran Agujero Azul), uno de los grandes fenómenos de la naturaleza en el continente americano.
El Blue Hole está en la barrera de coral, a unos 70 kilómetroz de Belice. Exactamente en el arrecife Lighthouse y es un agujero casi circular de unos 300 metros de diámetro y unos 120 metros de profundidad. Refulge con un color de zafiro intenso y se formó en la última glaciación, hace unos 12.000 años.
Mapa de Belice
Folleto informativo de Tropic Air
Hangar de Belikin, bienvenida
El Agujero Azul cobró fama mundial con los reportajes que filmó en él en 1971 el oceanógrafo y divulgador francés Jacques-Ives Cousteau, quien aseguró que estaba entre los diez mejores lugares para bucear en el planeta. Que es mucho decir.
Hoy en día se puede acceder al Blue Hole desde Caye Caulker o desde Ciudad de Belice. Para ir a bucear se requiere dos o tres horas de navegación en cada sentido y una buena preparación en buceo. La segunda alternativa, sobrevolarlo en avioneta es como se aprecia mejor al tener la perspectiva de un dron.
Great Blue Hole visto desde el aire
Vista aérea del arrecife junto al gran Agujero Azul
Otra vista del Blue Hole desde la avioneta
Esta es de las actividades viajeras que se hacen una vez en la vida. Dicen aquí que ir a Belice y no ver el Blue Hole sería como ir a París y no subir a la torre Eiffel. Al sobrevolar la zona también se distingue en toda su magnitud el arrecife de coral, una línea blanca de olas chocando con los rompientes.
Observando el Blue Hole desde la ventanilla
Grandes manchas de sargazo, un alga flotante que se mueve con las mareas
Los vuelos al Blue Hole desde Caye Caulker salen una vez al día en un bimotor de 14 plazas y todos los asientos que se ocupan son de ventanilla. En nuestro vuelo sólo íbamos cuatro. La duración del vuelo es de una hora. A mí me han parecido cinco minutos.
Avioneta de Tropic Air que nos llevará a ver el Agujero Azul
Tripulación preparando la avioneta de Tropic Air
Come again soon
La mañana se inició con una ruta en bici hacia la punta norte de la isla, para lo que hay que cruzar en ferry el Split. Esta zona está muy despoblada y es territorio de los mosquitos que te atacan con saña y parece que se toman a broma el Relec.
Nuestras bicicletas para pedalear hacia el puerto
Ve despacio, tenemos 2 cementerios y ningún hospital
Las bicicletas en la embarcación que nos llevó al aeropuerto
Pedaleas bajo un sol inclemente y casi no ves las playas porque hay muchísima construcción que está en sus inicios. Diríase que algún iluminati ha decidido vender esta parte de Caye Caulker a los magnates de Wall Street para que destruyan un ecosistema casi virgen y la llenen de resorts a mil dólares la noche. Quizás es que aquí Trump quiere ensayar lo que tiene previsto convertir Gaza… Por ahora aún se puede venir. No sé hasta cuándo.
Águila pescadora observando desde alto
Viviendas y hoteles de madera en Caye Caulker
El sol se pone en Caye Caulker
El sol se pone entre las nubes
Muelle en la costa con una pequeña palapa de madera