Algunos de esos que aún ven a China con cierta distancia dicen que Shanghái les gusta más que el resto del país porque parece más cosmopolita. Pero en realidad se refieren a que es más occidental. Y eso es debido en parte al Bund, el paseo más exclusivo y famoso de la ciudad china y donde puede parecer que estás en Europa.

Desde el Bund se toman las fotos más habituales de toda la ciudad. Esa estampa en la que se ve la torre de la Perla Oriental y otros rascacielos frente al río. Y dicha imagen aparece desde el Bund, una zona que, según como mires, recuerda más a Inglaterra o Estados Unidos. Y que además está coronada por el paseo más famoso de toda la ciudad. ¿Merece la pena? Por supuesto.
China se ha esmerado en borrar el rastro de aquello que llama el siglo de la humillación durante el que muchas potencias extranjeras se adueñaron de buena parte de su territorio. Pero ha dejado intactos algunos de los más icónicos lugares de aquellas conquistas. Y el Bund es seguramente el más relevante.

En este paseo frente al río Huangpu se instalaron las concesiones de Inglaterra y Estados Unidos tras las guerras del opio. Fue el peaje que tuvo que pagar China, ver cómo las potencias occidentales se quedaban con parte de su territorio.
Si bien en la Concesión Francesa había un ambiente residencial y bohemio, en la zona anglófona todo era ostentación, poder económico y opulencia. ¿Pero cómo el símbolo de la humillación a China se convirtió en el icono de la ciudad? Por su transformación.

Tras la Revolución Comunista, el Bund pasó a pertenecer a China. Y en lugar de demolerlo, decidió mantener buena parte de su estilo hasta que el país fue capaz de crear algo más espectacular. Para plantarlo justo delante de la antigua concesión de los ingleses y los estadounidenses.
Al otro lado del río, justo en el paseo del Bund, China decidió en su aperturismo durante los años 90 que tenía que sorprender al mundo. Y qué mejor manera que levantando la más espectacular zona financiera frente a los restos del auge colonialista que humilló a China.

Así que en algo más de dos décadas, Shanghái transformó la humilde zona delante del Bund -que consistía en muelles, almacenes, astilleros y barrios obreros- en la modernidad más absoluta. Cada torre tenía que ser más alta, y así nació el distrito de Lujiazui.
Un barrio que desafiaba toda norma y sacaba pecho como el centro de poder de la ciudad y quizás del propio país.

Lo más gracioso del asunto es que, para observar ese mundo futurista, lo mejor es estar en el Bund. En el mismo paseo rodeado de edificios occidentales. Y precisamente esa era la intención de Shanghái, el contraste entre lo viejo levantado por los extranjeros y lo nuevo que les representa.
Algunos viajeros tienen cierta confusión con qué es el Bund. Para no pocos, se trata del lugar desde donde asoman las torres del futuro. Porque en realidad es donde son más visibles.
Pero en realidad se trata del fastuoso paseo que recorre toda la zona colonial sajona y desde donde apreciar el poderío de la China moderna.

El Bund es sin duda uno de los mejores lugares en los que disfrutar de la ciudad. Está a un paso de la avenida de Nanjing, y puedes ir caminando hacia la Concesión Francesa. Además su ambiente nocturno y de restaurantes es muy atractivo.

Aunque, sin duda, lo más auténtico es pasear frente al río al atardecer para disfrutar de sus vistas. Cuando cae el sol, los locales y los turistas compran algo en los puestos cercanos y se van a pasar la tarde allí. Pero, eso sí, es caro alojarse en esta zona y el turismo es a veces exasperante.
Desde el paseo del Bund puedes ver cómo se alzan las torres más modernas de Shanghái -y las más altas del país- sobre el río. En un instante puedes ver el contraste de lo viejo con lo nuevo. La opulencia china ante la occidental.

Pero, ¿merece la pena cruzar el río para ir a lo que se conoce como la zona de rascacielos de Pudong? La experiencia es completamente distinta. Al pasear por el futurista skyline de Shanghái, conocido como Lujiazui, podrás admirar las torres de la Perla Oriental y la altísima Shanghai Tower.

Ten en cuenta, eso sí, que es un distrito financiero. A la noche puede verse algo frío y las calles cuentan con poca vida local. Los hoteles son modernos y tienen vistas espectaculares, pero todo lo que rodea son centros comerciales.
Muy espectacular pero menos interesante si quieres pasear o conocer la ciudad.
La decisión de cómo disfrutar de esta experiencia entre el Shanghái del futuro con el del pasado es tuya. Pero la mayoría de los viajeros que se deleitan por este lugar prefieren alojarse en el Bund colonial y cruzar una tarde a Lujiazui para impresionarse con sus rascacielos futuristas.
Nosotros te proponemos que empieces tu visita al Bund desde la zona conocida como North Bund Greenland (mapa). Allí tienes una imagen espectacular de lo que es Lujiazui, y se ha convertido en una ubicación clave de la ciudad.

Eso sí, no te podrás librar de las aglomeraciones si vas en fin de semana o al atardecer. Toda la zona igualmente cuenta con explanadas verdes y un paseo fastuoso a través del río. La alternativa para encontrar las mejores vistas es en la terraza del hotel Hyatt, pero tomarse algo ahí es prohibitivo.
Desde el North Bund Greenland lo ideal es pasear hasta la esquina con la avenida de Fuzhou. Esta arteria de la ciudad es de las más culturales.
Encontrarás teatros y museos, además de ser un hub del mundo editorial. Y rezuma pasado colonial por todos sus poros. En el pasado fue un distrito cargado de fumaderos de opio, casas de te y burdeles.

En dicha esquina del Bund con la avenida de Fuzhou es donde encontrarás mejor conservados los antiguos edificios coloniales. Si continúas a pie por el paseo llegarás al lugar central del paseo del Bund, donde tienes varias terrazas con vistas y una estatua de un toro rojo.
Igualmente, los bares son demasiado turísticos. Es mejor comprar algo en la tienda de conveniencia al lado y subir al paseo.

Cada noche hay un espectáculo de luces que congrega a muchísima gente. Nosotros en cambio te animamos a que subas a la terraza del Captain Lounge Restaurant (mapa), un punto de encuentro de viajeros y un sitio donde verás a más occidentales que en el resto de la ciudad.
Las vistas desde el Captain Lounge son simplemente espectaculares. Y para finalizar con un vino, hay un restaurante con terraza muy de moda que curiosamente es español junto al restaurante Grandmother (mapa).
Aunque para cenar nosotros te recomendaríamos mejor este último, dedicado a la cocina de Shanghái que nos encanta. Hagas lo que hagas, todo está pensado para vivir el ambiente de la Shanghái colonial del Bund antes de volver a adentrarte en su ambiente más oriental y chino.