Las eSIM para viajar prometen todas más o menos lo mismo: datos ilimitados, conexión nada más aterrizar, instalación en un par de minutos. Suena bien, pero eso no se comprueba en su web, sino el día que pisas un país que no conoces y de verdad necesitas que funcione. Así que en lugar de darte otra lista de bondades sobre el papel, hemos hecho lo que mejor sabemos: usar la eSIM de Holafly a fondo y contarte cómo se comporta.
La hemos usado en muchos destinos, pero para esta opinión hemos elegido cuatro bien distintos, de esos que ponen a prueba cualquier conexión: China, donde el cortafuegos bloquea buena parte de internet y es fácil quedarse incomunicado sin entender por qué, y también Corea, Tailandia y Malasia. Cuatro países, cuatro situaciones distintas: dónde nos sacó del apuro, dónde le costó y cuándo tuvimos que recurrir a un plan B.

Si buscas una opinión sincera sobre Holafly aquí la tienes. Te contamos qué tal funciona sobre el terreno, en qué destinos nos salvó el viaje, qué conviene mirar antes de comprarla y para quién merece la pena de verdad. Y para quién no.
Si no te quieres leer todo, te lo resumimos: sí, merece la pena, sobre todo si valoras llegar a un país y tener internet desde el minuto uno sin buscar una tienda ni pelearte con una SIM local. Se instala sola, los datos son ilimitados en la mayoría de destinos y te olvidas de vigilar el gasto.
¿Dónde flojea? No es la opción más barata, y en zonas muy remotas depende de la red local con la que trabaja en cada país, que no siempre es la de mayor cobertura. Para un viaje urbano o de ruta habitual, cumple de sobra. Si te vas a meter en sitios muy apartados, más abajo te contamos cómo lo resolvimos nosotros.
Si hay un destino en el que la eSIM de Holafly te facilita el viaje, ese es China. Porque en el país del dragón conectarse es necesario para todo, desde pagar hasta seleccionar la comida en un restaurante. Pero los miedos antes de conectarse en China van por otros derroteros: ¿qué pasará con el gran cortafuegos?
El gobierno chino bloquea el acceso a prácticamente todas las aplicaciones que usamos a diario. Si te plantas en su territorio y te conectas a una red WiFi o te compras una SIM china no podrás entrar en tu correo, ni ver tus redes sociales. Tampoco hablarás por Whatsapp o Telegram. Estarás brutalmente aislado digitalmente. Es lo que se llama el gran cortafuegos chino.

Antes, para saltártelo, era necesario complicarse la vida con caros VPN, ya que los que usamos en Occidente no valen. Sin embargo, todo eso no importa ya. La eSIM de Holafly se salta el gran cortafuegos sin que tengas que hacer nada. Y al principio nos costaba de creer.
Llegamos a China y desde el avión nos conectamos con la eSIM de Holafly. Esperamos unos segundos y empezaron a llegar notificaciones de Whatsapp, de Instagram. Como si estuviéramos en casa. Sin haber instalado nada. Eso es lo más práctico de Holafly, con su eSIM no necesitas nada más.
Pero no solo eso. Porque igualmente no hubo ningún problema para pagar con Alipay, comunicarnos con los locales mediante Wechat o pedir los Didi, que son los Uber en China. Los mapas, por supuesto, eran los chinos.
La eSIM para China nos dio lo mejor de dos mundos: manteníamos la comunicación total como si estuviéramos en casa, pero a la vez nos adentrábamos en el ecosistema chino. Al ser la conexión de datos ilimitados, no nos preocupamos de nada.
Corea fue el destino fácil de los cuatro, o eso pensábamos. La eSIM funcionó de maravilla desde el primer día, incluso en las zonas más remotas: nunca nos quedamos sin cobertura, por apartado que estuviera el sitio. El país tiene muy buenas conexiones y Holafly enganchaba sin problema con las compañías locales con las que trabaja.

Sí nos pasó una cosa que conviene contar, porque le puede ocurrir a cualquiera. Llevábamos un VPN instalado en el móvil y, con él activado, había ciudades donde la conexión se caía. Al principio pensamos que fallaba Holafly. No era su eSIM: era el VPN. En cuanto lo desactivamos, todo volvió a ir perfecto.
Si viajas con el VPN puesto y notas cortes raros, prueba a apagarlo antes de dar por hecho que el problema es de la eSIM de Corea.
Con Tailandia toca matizar, porque no fue todo redondo. En las ciudades funcionó sin problemas: Holafly se apoya allí en la red de True/DTAC, que en zonas urbanas va sobrada. Pero en Tailandia hay mucho que ver fuera de las ciudades, y cuando te alejas de los núcleos grandes, la conexión algunas veces flojeaba un poco.
Nosotros teníamos una ventaja: llevábamos también una SIM local, de AIS, que es la que mejor cobertura tiene en todo el país. Así que la jugada fue sencilla: la eSIM de Tailandia para dar caña a los datos ilimitados y, cuando la señal caía en alguna zona remota, la SIM local con algunos GB. Entre las dos, siempre íbamos conectados.
No lo contamos como una pega de Holafly, sino como algo que conviene saber antes de ir: si tu viaje por Tailandia es sobre todo urbano (Bangkok, Chiang Mai, las islas más turísticas), la eSIM te va a cumplir de sobra. Si vas a meterte en zonas rurales o de montaña, plantéate llevar también una SIM local como respaldo. No es un problema exclusivo de Holafly —la propia cobertura de True/DTAC es más débil ahí—, es cómo funciona la telefonía en esas zonas.
En Malasia partíamos con ventaja, porque a lo largo de nuestros viajes hemos ido probando tarjetas SIM de casi todas las compañías del país, y la que mejor nos funcionó siempre fue Celcom. Así que cuando vimos que Holafly se apoya justo en esta red ya intuíamos que iríamos bien. Y así fue: no tuvimos ni un problema de cobertura en todo el viaje.
Celcom (hoy fusionada con Digi) es de las redes con mayor alcance del país, sobre todo en la península, que es donde se mueve la mayoría de viajeros: Kuala Lumpur, Penang, Melaka, las Cameron Highlands. Ahí la eSIM de Malasia de Holafly cumple de sobra.
El único matiz que conviene tener presente es Borneo. Algunos viajeros apuntan que en la parte de Sabah y Sarawak la cobertura se complica, y no les falta razón: es una zona donde la señal es más irregular de por sí.
No fue nuestro caso, pero si tu viaje por Malasia incluye Borneo, tenlo en cuenta: o llevas también una SIM local como respaldo, o al menos vas sabiendo que en zonas remotas de la isla puedes encontrarte con cortes. En la península, ninguna pega.
Tras usarla en tantos viajes, estas son las conclusiones en base a lo que vivimos:
Lo que más nos gustó:
Lo mejorable, dicho sin rodeos:
Le sacarás partido si:
Quizá no sea tu mejor opción si:
Nosotros la seguimos usando, y en un destino como China no nos plantearíamos otra cosa. Si ya te has decidido, puedes conseguir tu eSIM de Holafly para tu próximo viaje y disfrutar de internet desde el minuto cero. Nosotros la seguiremos usando, sin duda alguna.
En nuestra experiencia, sí. La hemos usado en muchos viajes sin sustos serios. El punto a vigilar no es la fiabilidad de la eSIM en sí, sino la cobertura de la red local en zonas muy remotas de cada país.
Sí, y es lo que más nos sorprendió. Se conecta sola saltándose el bloqueo, sin que tengas que instalar ningún VPN. Nos llegaron las notificaciones de WhatsApp e Instagram nada más aterrizar.
Sí. La eSIM se usa solo para los datos; tu línea principal sigue activa para llamadas y mensajes con tu número de siempre. Si quieres ver el paso a paso de instalación y compatibilidad, lo tienes en nuestra guía de cómo funciona Holafly.
Depende de lo que valores. La SIM local suele ser más barata, pero tienes que buscarla, registrarla y configurarla al llegar. Holafly la tienes lista antes de salir de casa. Nosotros, cuando el destino lo pedía, combinamos las dos: Holafly de base y SIM local de respaldo en zonas remotas.