La crónica cósmica. La ley del juego

LA LEY DEL JUEGO. Opino que la amistad es la mejor forma de relación entre los humanos, pero también creo que será más consistente si, como habiendo aprobado un examen, ha sobrevivido a alguna riña. Tal es el caso, por ejemplo, de mi antiguo colega radiofónico Pere Massagué o del Señor Lobo, de las Colinas Kumaon en la India, con los que en el pasado nos mandamos a la mierda varias veces sin que ello enturbiase nuestra relación. Y ese era precisamente el problema que tenía yo con el amigo valenciano porque, al ser demasiado amable (maldita sea, también es honesto, generoso e inteligente…), no nos habíamos peleado nunca, y no hallé ninguna manera de enfadarme con él hasta ayer, cuando el muy cabroncete me pegó una apabullante paliza jugando al backgammon y deseé estrangularlo.

La ley del juego

Qué vergüenza por mi parte reaccionar así, ¿verdad? Y con más razón si pienso que fui yo quien le enseñó este juego (que ya era el favorito de los faraones) y que, por el contrario, debería sentirme orgulloso de tener un alumno tan aventajado. Además, también se dio un caso parecido con otros alumnos míos, como el Señor Tolstoi o el amigo occitano, que me ganan habitualmente, dejándome claro que soy un buen maestro, pero un mal jugador. Así que aprovecharé estas líneas para pedirle perdón al amigo valenciano por haberle mostrado tan tontamente mi pezuña (mientras preparo unos conjuros tántricos que me ayuden a ganarle hoy). Umm, en realidad, tendría asimismo que alegrarme al haber comprobado que en alguna ocasión me dominan las emociones y no soy completamente robótico (así somos los marcianitos como Mister Spock: ¿sabíais que tengo las orejas de elfo como él?).

EL PAISAJE Y EL PAISANAJE. Los colaboradores de Conmochila grabamos la semana pasada un nuevo podcast, Luís Garrido-Julve desde Bangkok, María Marcos desde Malaca y nosotros, Toni, Carme y yo, desde aquí en el “País Valencià”, donde la pandemia está pegando más fuerte en esta tercera ola que en las dos primeras y el gobierno comunitario ha impuesto nuevas restricciones de movimiento.

De todos modos, con anterioridad fuimos de excursión a València, histórica capital con aspecto elegante en la que han convertido el antiguo cauce del Río Turia en un parque que la recorre hasta su llegada al Mar Mediterráneo.

Hicimos el trayecto de vuelta por una bella carretera paralela a la costa que estaba enmarcada con el verdor de los naranjos, los cañizares y muchos viveros. Desde ella se veía el Río Júcar y el extenso Lago de la Albufera, y también los arrozales ahora pelados que me recordaron a los de Goa, en la India, que, dependiendo de la estación, y si están verdes o secos, te hacen creer que te halles en un sitio distinto, pues tal es la diferencia entre el destellante color verde del arroz y el pardo de la tierra. A esta carretera la llamaban con anterioridad “La Ruta del Bacalao” porque en ella se encontraban docenas de discotecas, que atraían clientes del resto del país, amantes de la vida nocturna. Incluso hubo un servicio de autocares que los trasladarían de regreso a sus pueblos, sanos y salvos, aunque llevasen un pedo monumental.

EN CASA. Aquí, a un par de kilómetros de Xàbia (Jávea) y en la provincia de Alicante, bajo las laderas del monte Montgó y en el “Camí Vell de Gata”, los dos meses anteriores han transcurrido en un santiamén (os recuerdo que partí de Katmandú el 3 de diciembre). El silencio que reina en esta vivienda, sobre todo de noche, es similar al de mi cabaña de Sauraha.

Pero lo que sí ha cambiado son los horarios, pues en el Nepal ya estaría roncando como mucho a las once, mientras que ahora, siguiendo las habituales costumbres ibéricas, es raro que me acueste antes de la una. El almuerzo que allí tomaba puntualmente a las doce, aquí puede ser incluso a las tres. Esto, claro, tiene mucho que ver con los amigos valencianos, cuyos días están llenos de actividades y, mientras yo me limito a escribir, leer o rascarme la barriga, ellos trabajan en distintos asuntos de www.conmochila.com, cultivan un huerto, podan los árboles de esta extensa finca, proyectan la construcción de un gallinero, cocinan y practican “hatha” yoga o meditación (estos días ella ha tenido vacaciones de la clínica veterinaria en que curra).

Como habitantes del “mundo modelno”, dominan todo lo relacionado con la tecnología y solucionan un sinfín de asuntos con sus teléfonos; y yo, que soy el último hombre de la Tierra que no tiene uno de esos aparatitos maravillosos (ni tan siquiera sé cómo funcionan) a los que solamente les faltaría preparar café, los observo alucinado cuando, pongamos por caso en el supermercado, conectan la aplicación Yuka que evalúa del 0 al 100 los productos empaquetados según los ingredientes y aditivos que contienen (yogur, chips, conservas, congelados): sólo por curiosidad, comprobamos unas salchichas de cierta marca muy conocida cuya evaluación rozaba el 0.

FAUNÓPOLIS. Un elefante que participaba en una festividad religiosa en la ciudad india de Varanasi se enfureció al ver entre los asistentes a un monje que le había puteado muchos años antes y, tras lanzar a su cornaca (jinete) por los suelos, fue a por él y lo mató. ¡Al loro con la memoria de los elefantes!

También en la India han hecho un reportaje acerca de una tigresa llamada Macchili que murió en el 2016 cuando tenía veinte años; señora que se había hecho famosa al ser filmada mientras luchaba contra un cocodrilo de buen tamaño (cinco metros) para defender a sus dos cachorros.

No puede haber nada más divertido que contemplar un árbol en el que juegue un grupo de macacos jóvenes que corren, saltan y se persiguen.

En un mismo día, tres niños fueron heridos por diferentes leopardos en poblaciones cercanas a Omkareshwar, en el estado indio de Madhya Pradesh.

La policía nepalesa investiga la muerte de un leopardo que se había metido en un bazar, al que le pegaron un tiro a pesar de hallarse presentes varios agentes del Servicio Forestal que pretendían “tranquilizarle” para llevarlo de vuelta a la jungla. Los verbos tranquilizar y sacrificar ¿forman parte de un vocabulario reservado a los animales?

Desde el año 1999 han sido asesinados en las zonas forestales de Borneo más de cien mil orangutanes, y se calcula que cuarenta y cinco mil acabarán igual durante los próximos quince años.

La buena energía de liberar a un animal (aunque solamente sea quitarle el collar a un perro). La última vez que estuve en Omkareshwar, desde la ventana de la cabaña en que me hospedaba, vi de lejos a un hombre que lanzaba al aire algo que llevaba en la mano, y me alegré al comprobar que se trataba de una paloma que salía volando felizmente.

En el estado indio de Assam, un tren se llevó por delante a cinco elefantes en un corredor reservado para ellos.

¿Sabíais que las urracas se reconocen al verse en un espejo? ¡Soy yo!

En el “Parque de Masai Mara” de Kenia se ha comprobado que algunos leones son gais.

Según un estudio del “Journal of Epidemilogy and Community Health”, los hombres (¿y las mujeres?) que sufren ansiedad son mordidos tres veces más por los perros; caso contrario al de quienes están emocionalmente equilibrados y son menos neuróticos.

TALIBANIA INDOSTANA (no apto para corazones sensibles). En el estado de Jharkhand lincharon a un violador convicto cuando salía del juzgado tras pagar una fianza. Cerca de allí las masas también lincharon a un tipo del que sospechaban que era un ladrón.

Unos “creyentes” mantuvieron cuatro meses en su casa el apestoso cadáver de una mujer mientras cuatro santones tántricos realizaban magia negra para resucitarla en la Festividad del Holi.

¿Acoso sexual? Un hombre mató a una chica de diecisiete años con una espada tras haberla acosado una temporada. Unos desconocidos asesinaron a una chica dalit (intocable) arrojándole gasolina y prendiéndole fuego cuando iba por el mercado en bicicleta. Un joven entró en la casa de una chica que se negaba a mantener relaciones con él, y, tras rociarla con queroseno, le prendió fuego.

Lo ha decretado un líder musulmán: “El seguro de vida no es islámico”.

Un chico de veintidós años degolló a su viejo padre para conseguir su empleo de cartero, que en la India se hereda si muere estando en activo.

Dos hombres fueron arrestados en un cine por no ponerse en pie mientras interpretaban el himno nacional.

Y esto es todo por hoy, mis queridos papanatas. Bom Bom.

La crónica cósmica, de Nando Baba
La crónica cósmica, de Nando Baba
Escritor y viajero. No te pierdas las crónicas cósmicas de Nando Baba.