La crónica cósmica. La llamamos Rishicash

DIVAGACIONES MATUTINAS DESDE LE TEIL LA FRANCE – Anoche, igual que me sucedió las últimas semanas la víspera del día en que escribo la crónica cósmica, estuve soñando largo y tendido acerca de los temas que trataría. Pero como casi siempre ocurre con los sueños, las ideas se volatilizaron en cuanto desperté.

Y hablando de sueños, cuando hace seis semanas llegué a la casa del amigo occitano y dejé de fumar maría, después de haberlo estado haciendo continuamente durante mucho tiempo, las primeras noches soñé a lo grande y, al despertar por la mañana, recordé perfectamente los entretenidos sueños que había tenido. En un cómic de Milo Manara en el que aparecía Hugo Pratt (sí, lo habéis entendido bien: aquél incluía a éste en una de sus historias y, según me contó un amigo mío, yo también aparecía en uno de sus libros), el gran autor de Rimini, al ver a unos chicos que fumaban porros, decía: “Están fumando sus sueños”.

El amigo de Tenerife siempre cuida de mi cultura musical mandándome vídeos, y ayer me pasó una canción muy divertida del grupo “Los Inhumanos” que parecía estar hecha para mí (¡ja!): “Me duele la cara de ser tan guapo

Curiosidades de la efectiva memoria musical: recuerdo un EP (cuatro canciones a 45rpm.) del grupo “Los LLopis” que escuchaban mis hermanos mayores cuando yo era un niño. La canción se titulaba “La puerta verde” e incluso recuerdo la portada en la que habían dibujado con poco arte una puerta verde. Anteayer se me ocurrió comentárselo al amigo occitano y a su novia, y ella buscó la canción en internet para que pudiésemos escucharla. Igual que sucede siempre con las canciones más tontas, por ejemplo, la de “Los Inhumanos” que mencionaba antes, se quedó grabada en nuestras cabezas y la estuvimos tarareando todo el santo día.

Con el fin de las vacaciones, esta población aparentemente fantasma ha recobrado la vida y ahora, durante mis paseos de mañanita ascendiendo por la carreterita de La Rouviére, me cruzo con quienes van al curro. Al pasar por la escuela de Melás veo a las mamás y los papás que acompañan a sus hijos. También me cruzo con un par de perros que inspeccionan su territorio, “Bonjour, petit chien”, y con un gato que espera pacientemente sobre las rocas del arroyo Frayol tratando de desayunarse algún pececito. Asimismo lo hace la cigüeña gris, que os había mencionado con anterioridad, pajarraco solitario con unas alas de casi dos metros (puede llegar a vivir veinticinco años) que el otro día salió volando con una serpiente colgando de su pico.

Los terrenos de esta zona residencial de Le Teil en vive el amigo occitano se hallan entre dos lomas que los encierran y, algunas noches, veo aparecer la luna por encima de las copas de los árboles que tenemos enfrente. Me gusta que la iluminación pública de Le Teil se apague a las doce de la noche dejando la población completamente a oscuras, pero, igual que hago en países como la India y el Nepal, si saliese de noche sería mejor llevar una linterna.

Dando el último trazo a esta acuarela de Le Teil, y dejando claro que las temperaturas han sido hasta ahora muy suaves, desde que llegué aquí me he limitado a vestir el chaleco y el lungui; además, durante el día voy descalzo y solamente me pongo las sandalias para ir de paseo. Cuando nos visitó la directora de la empresa en que trabajaba el amigo occitano ensamblando maquinaria de la alimentación por diferentes países del mundo, creyó que yo era indio: ¡ja!

ELLA – Siempre he sido un buen amigo de las novias de mis amigos (hecho que en más de una ocasión me ha provocado problemas cuando se han separado). Ahora estoy manteniendo una entrañable relación con la novia del amigo occitano, una guerrera parisina con buenos gustos que evita sistemáticamente los cosméticos y otras mariconadas estéticas. Ambos decimos muchas veces que formamos un buen equipo; es así cuando llevamos a cabo tareas domésticas juntos y, pongamos por caso, la ayudo a preparar mermelada casera de arándanos, zumo de tomate o compota con las manzanas que recolectamos en el jardín de esta casa (que gustan mucho a la perra Chana). Siempre cuidando de nuestra salud, ella acostumbra a cocinar la verdura al vapor, e irá hasta un manantial que hay a las afueras del pueblo para traer la sabrosa agua que bebemos. Y hablando del agua, la de la piscina proviene de un pozo que hay en el jardín.

La novia del amigo occitano se preocupa de contrarrestar las malas energías que puedan llegarnos desde una torre telefónica de repetición (que se halla a unos trescientos metros de aquí) colocando por toda la casa unos dodecaedros de cartulina que las eliminan. Entre sus conocimientos esotéricos se hallan también los de la “Geometría Sagrada” y “El Número Dorado”.

Una de sus costumbres que me gusta: cuando viene la señora de la limpieza o el hombre que trae las bombonas de oxígeno para el amigo el occitano, ella les da la bienvenida ofreciéndoles una taza de café, que beberán juntos en el porche mientras charlan un poco de esto y aquello.

TALIBANIA – No apto para corazones sensibles.

Cinco jóvenes de Myanmar saltaron al vacío desde un edificio de apartamentos huyendo de los militares. Dos de ellos murieron.

El dictador sudanés Bashir, que gobernó el país por más de tres décadas y en 2019 fue derrocado por los militares, será extraditado para ser jugado por el tribunal internacional de La Haya acusado de ser responsable de la muerte de más de trescientas mil personas.

En el Sudán continúa habiendo un mercado de esclavos. Se calcula que en el mundo hay cuarenta y cinco millones ochocientos mil esclavos, de los cuales dieciocho millones, o sea el 40 %, se hallan en la India. En el Nepal hay doscientos treinta mil niños esclavizados. En las calles de la India mendigan trescientos mil niños que son drogados o apaleados por los hampones que sacan provecho de ellos.

En la India raptan anualmente a cuarenta mil niños, de los que once mil desaparecen para siempre. La Comisión Nacional de Derechos Humanos del Nepal calcula que en los dos últimos años han sido traficados más de dieciséis mil niños y mujeres. Esta cifra aumentó un 20 % tras el Gran Terremoto. Entonces desaparecieron mil doscientos treinta y tres niños, de los que el 85 % eran analfabetos. A las mujeres les prometen un empleo o una boda, y acaban esclavizadas en China, la India, Corea o los países árabes.

En el Nepal, en un pueblo llamado Siraha, un matrimonio fue atacado y torturado por sus vecinos de toda la vida porque les acusaban de hacer magia negra contra su hija.

El Tribunal Supremo de la India decretó que se consideraría como una violación follar con una menor, a pesar de que el hombre se hubiese casado antes con ella: ¡Bien!

¡Mal! En la ciudad india de Hyderabad se venden niñas casaderas a hombres árabes que las escogen entre veinte y treinta de ellas como si estuviesen en un mercado. La boda puede ser temporal y sin que “la pareja” llegue a salir de la India, o permanente y se llevarán a “la novia” a su país.

MIRA LO QUE PIENSO

  • Con los amigos aficionados a la lectura nos pasamos y comentamos los libros que nos hayan gustado. Ahora estoy leyendo una novela ambientada en Sudáfrica de la que recibí dos opiniones opuestas, la del amigo occitano siendo positiva y la del segundo de mis hermanos diciendo que no la había terminado porque le parecía demasiado violenta. A pesar de estar de acuerdo con él, pues hay sangre y torturas a mansalva, valoro que incluya mucha información acerca de la situación política y social actual de ese país. Se titula “Zulú”, y el autor es Caryl Ferey. Con esta novela me he reafirmado en la opinión de que las ciudades africanas, al contrario que las árabes, son una mierda.
  • Daniel, el personaje central por el momento de la novela “Viudas” que estoy escribiendo, le dice a su novia Verónica poco antes de convertirse en un puto misógino: “Aquí y junto a ti siento continuamente una gran satisfacción, a la que también podría denominar de alegría, porque vivo cada día como si fuese el único de mi vida”. Y ella le replica: “A esto se le llama vivir el presente, y para estar en armonía con tus sentimientos deberías tratar a los demás, y sobre todo a mí, como si cada momento pudiese ser el último”.
  • Desde que la ciudad india de Rishikesh se convirtió en el centro mundial del yoga, la llamamos Rishicash.
La crónica cósmica. La llamamos Rishicash
  • Y hablando de dinero, recientemente pasó a vernos por Le Teil un amigo francés que trabaja para “Médicos sin Fronteras” construyendo almacenes en distintos países africanos, como Marruecos o Senegal. Actualmente está en el Congo y, a pesar de que el empleo incluye alimentación y estancia gratuitas, se quejó de que le pagaban un salario miserable: mil doscientos euros mensuales. En su opinión, el futuro del mundo estará en África.
  • Profanar una tumba hiere a los vivos, no a los muertos.
  • Siento no haber tratado mejor a mis queridos difuntos.
  • Normalmente no pienso lo que digo, pero siempre digo lo que pienso.
  • Muchos de mis amigos y amigas son unos revolucionarios natos que podrían convertirse en unos dictadores dispuestos a armarla gorda si les tocasen demasiado los cojones.
    Si yo fuese como tú, admiraría a alguien como yo.
    ¿Te gusta lo que ves en el espejo… interior?
    ¿Es natural o forma parte de la educación social que las niñas jueguen con muñecas y sueñen con tener una casa de muñecas (“quiero ser mamá”, canción de Almodóvar), y que a los niños les guste hacerlo con pistolas y soldaditos? ¿Ha dejado de ser así en la actualidad?

Y esto es todo por hoy, mis queridos papanatas. Bom Bom.

La crónica cósmica, de Nando Baba
La crónica cósmica, de Nando Baba

1400 933 Nando Baba

Nando Baba

Escritor y viajero. No te pierdas las crónicas cósmicas de Nando Baba.

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