Si hay un país inmenso en el mundo ese es China. Historia milenaria, cuna cultural de Asia y nación de infinidad de etnias y tendencias. Pero es en la China natural donde todo se engrandece y es aún más apabullante. Porque los paisajes de la nación que a sí misma se llama la del centro del mundo es pura diversidad.

En China se pueden encontrar montañas de roca que parecen flotar entre nubes. Infinitos desiertos que dan paso a bosques de bambú. Al conocer China aparecen también selvas y playas, cumbres nevadas y arrozales, además de impresionantes cañones y gargantas naturales. No en vano la naturaleza de China ha inspirado leyendas y pinturas. Y hoy es más fácil que nunca recorrerla.
Es materialmente imposible conocer la China natural en un viaje o dos de corta duración. Dicha tarea titánica puede llevar años o una vida. Además, hay grandes diferencias entre lo asequible turísticamente y lo complejo de verdad. Si bien hay muchos destinos conocidos que merecen un lugar de excepción.
Para muchas de las personas que han convertido a China en su hogar, Yangshuo en Guilin es el esplendoroso lugar natural donde enamorarte del país. Esta zona de montañas ha salido en el cine y en series de animación como Dragon Ball y son las más icónicas montañas chinas.

Descritas coloquialmente como las montañas de Guilin, son accesibles desde la ciudad antigua de Yangshuo. Y parte de su magia es que son accesibles a tu aire en escúter eléctrica, a tu aire. Da igual los días que estés, perderte por ellas y descubrir sus pueblos es de lo mejor que puedes vivir en la China natural.

Décadas atrás, las montañas de Guilin eran un espectáculo y una aventura al alcance de pocos. Actualmente, la alta velocidad ferroviaria china las ha hecho accesibles. También más turísticas en sus puntos clave. Pero en una escúter y a la aventura se convierten en algo excepcional.
De cara al turismo, ya sea en China como en el extranjero, el parque natural de Zhangjiajie es el más famoso de todo el país. Y también el más masificado. Eso es porque en él James Cameron grabó las montañas flotantes de Pandora en su película Avatar. Desde entonces, Zhangjiajie es visitado masivamente. Y sobreprotegido.

Si en Guilin puedes evitar los caminos guiados gracias a ir en moto, aquí es imposible. Zhangjiajie es un lugar esplendoroso con montañas de piedra que parecen flotar gracias a los efectos visuales de la niebla. Pero para entrar está todo guiado, hay ascensores y teleféricos. Y autobuses, muchísimos autobuses.

Igualmente, Zhangjiajie es posiblemente donde veas más turistas internacionales. Entrar al parque es costoso porque te dan tres días de acceso, y al sumar el coste del teleférico o el ascensor -que son imprescindibles para ver las montañas desde arriba- se va a los más de 50 euros. ¿Merece la pena? Muchos dicen que sí. Solo que es algo dirigido y se ha de asumir la masificación.
Las apodadas popularmente como montañas amarillas son uno de los paisajes más emblemáticos de China, en la región de Huangshan. Su estampa es una de las grandes imágenes nacionales que se ven constantemente, con sus picos de granito y sus mares de nubes. Forman quizás la mejor panorámica del país.

Si bien es altísimamente famoso, no es un lugar exclusivo para tours organizados. Y sí, en fines de semana es visitado masivamente por turistas chinos en grupo, pero se puede hacer a tu aire. Cuenta toda la zona con rutas señalizadas y mapas en una infraestructura desarrollada. Es posible pasar un día intenso o incluso dormir en la montaña.
Sichuan es uno de los lugares más deslumbrantes de la China natural. Y desde su capital, Chengdu, se puede llegar a las Cuatro Hermanas de Siguniangshan Town, uno de los secretos mejor guardados del país. El macizo está formado por cuatro cumbres nevadas que, según la leyenda tibetana, representan a cuatro hermanas convertidas en guardianas de la montaña.

Su pico más alto, el Yaomei Feng que está a unos 6250 metros, es considerado uno de los más bellos de China y atrae a montañeros de todo el mundo. Son los Alpes del Himalaya, y lo mejor es su experiencia tranquila y natural. Eso sí, el viaje requiere horas por carretera y habituarse a la altura. Hay rutas tranquilas, pero las más exigentes requieren de preparación.
La ciudad de la felicidad en China es también la del oso panda. Chengdu es conocida por lo amable que es como capital de Sichuan y también por lo feroz de su sabrosa comida, pero su símbolo eterno es el panda. Es más, toda la urbe está decorada con ellos y son el souvenir habitual. Porque Chengdu tiene un lugar primordial en la China natural cuando se habla del animal chino por excelencia.

Muy cerca de la ciudad se encuentra la base panda de Chengdu, el espacio natural más sencillo para ver a estos animales. Además de un centro de investigación para su conservación, toda la zona natural está acomodada para ver a los animales en un hábitat cómodo. Aunque a nivel natural no es el sitio más espectacular.

Para ver a pandas en un estado moderadamente libre existe la Reserva Natural de Wolong, todo un entorno natural para la conservación de esta especie en peligro de extinción.
También en la espectacular Sichuan se encuentra Wulong Karst, uno de los paisajes geológicos más espectaculares de China y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. El parque es muy turístico al haber aparecido en películas como Transformers, pero lo excepcional es su conjunto de puentes naturales de piedra o los desfiladeros enormes creados por la erosión. Se conoce al lugar como el de los tres puentes naturales.

Igualmente espectacular en la misma zona es la garganta de Longshuixia, recorrida por pasarelas que descienden entre paredes verticales, cascadas y exuberante vegetación. Además, en esta zona hay menos masificación y puedes recorrer el espacio a tu aire.

Para llegar a Wulong Karst, lo más cómodo es salir desde Chongqing por carretera. En poco más de dos horas es posible llegar a la entrada a la montaña.
Uno de los parajes más exuberantes de la China natural es Yunnan. Y si pensamos en un destino en la región que reúna algunos de los mayores iconos de la zona, Lijiang es el más completo por sus alrededores naturales, algunos de los más despampanantes del país.

El más popular es la Garganta del Salto del Tigre, que se trata de uno de los cañones más profundos del mundo. Además, es posible explorarla sin necesidad de grupos organizados, aunque requiere cierta preparación física y destinarle al menos un día entero.

En Lijiang también se encuentra la Montaña Nevada del Dragón de Jade, una verdadera joya natural en forma de montañas blancas en unos parajes excepcionales. Es posible llegar por carretera, pero para acceder a las zonas más altas de la montaña es necesario pagar una entrada y tomar un teleférico. Cuidado con el mal de altura, que se puede subir hasta a más de 4.600 metros de altura.
La ciudad tibetana de Shangri-La tomó prestado su nombre de la novela Horizontes perdidos y no es para menos. Sus parajes son de ensueño y cuenta con praderas alpinas, lagos y bosques en la meseta del Tíbet chino. Es posible ver yaks nómadas en el lago Napa y cruzar enormes dehesas en el Parque Nacional de Pudacuo.

La situación geográfica de Shangri-La aporta una mayor sensación de ensueño. Porque la capital está a más de 3.000 metros de altura y la sensación es toda una experiencia. Sus montañas frondosas han protegido y aislado a esta zona desde la antigüedad, pero la alta velocidad moderna las ha puesto a disposición de cualquier viajero.
En Hangzhou puede encontrarse historia milenaria, vestigios de la capitalidad china del pasado, tecnología punta y mucha calidad de vida. Además de ello, Hangzhou cuenta con el que es seguramente el lago más impresionante de toda China.

El lago del Oeste de Hangzhou es un paisaje cultural donde la naturaleza y los jardines forman un conjunto inseparable. Es fácil visitarlo a tu aire y sin complicaciones, si bien requiere un día entero para ver todo lo que ofrece. A nivel natural, la ciudad cuenta también con bellas plantaciones de té.
En el oeste de Mongolia Interior se encuentra uno de los más remotos y espectaculares paisajes de toda China. El desierto de Badain Jaran cuenta con gigantescas dunas, algunas de las más altas del mundo con más de 500 metros de altura. Y esconde lagos de agua dulce entre arenas.

Eso sí, el desierto de Badain Jaran es pura aventura y requiere planificación. Desde las ciudades secundarias de Yinchuan o Zhangye, es necesario ir por carretera hasta luego adentrarse en el desierto en vehículos autorizados. Hay mucha escasez de servicios y las condiciones del terreno no son aptas sin experiencia previa. La opción para todos los públicos es contratar un tour organizado.
Cuando alguien piensa en playas paradisíacas en Asia suele dejar a China en un segundo plano. Pero en realidad la isla de Hainan ofrece un paraíso tropical donde hace calor todo el año. Sus playas de arena blanca y bosques tropicales recuerdan más a los parajes de otros lugares del continente, pero no deja de ser China.

Hainan alberga reservas naturales, montañas cubiertas de selva, cascadas y senderos donde es posible descubrir una biodiversidad excepcional. En la China natural, esta isla ofrece algo bastante diferente y relajado. Si bien merece igualmente la pena.
Estamos en plena campaña IATI Travel Days y tu seguro de viaje tiene un 15% de descuento automático. No hay código que copiar ni pasos raros: el precio que ves ya lo lleva aplicado.
Solo hasta el 19 de julio.