Cómo preparar la mochila para un viaje largo, parte 1

La segunda parte de este artículo: «La Mochila, tamaños, tipos y otros detalles prácticos«

Ya tienes el primer billete comprado, ya has conseguido hacer tiempo para viajar, ya has ahorrado algo de dinero y ya te has puesto las vacunas. En unas semanas sales y ahora… ¿Qué me llevo para un viaje tan largo? Esta es una pregunta que se repite en los foros y que nos han hecho ya varias personas que están preparando un viaje largo.

La respuesta, en realidad, es sencilla: Haz la mochila como si se tratase de un viaje de una semana. La mayoría de las cosas de primera necesidad las puedes comprar por el camino si se te ha olvidado algo al salir de casa. Lo único realmente necesario es el pasaporte, algo de dinero y la tarjeta de crédito (y medicinas si tienes una condición médica).

De todas maneras, os voy a dar una lista de cosas para llevar que son prácticas, o difíciles de encontrar durante el viaje:

  • Funda de vuelo para la mochila: Es un saco de tela grande y semi-impermeable en el que puedes meter la mochila entera. Originalmente estas fundas están hechas para que las tiras y cierres de la mochila no se enganchen en las cintas transportadoras de equipaje de los aeropuertos. Aparte, al viajar en bus, tuktuk, camioneta, barco, etc. son altas las posibilidades de que la mochila se manche de grasa, polvo, agua, barro y otros. Con las fundas, la mochila y sus contenidos quedan parcialmente protegidos y a largo plazo no se deterioran tanto.
Esto es lo que le puede pasar a tu mochila
Esto es lo que le puede pasar a tu mochila
  • Saco-sábana y funda de almohada: Para cuando nos quedamos a dormir en algún sitio que ‘podría estar más limpio’. El saco lo venden bastante barato en Decathlon, aunque existe una versión cara de seda en las tiendas de montaña.
  • Bolsa oculta para el pasaporte y tarjetas: Existen dos modelos: para colgar en el cuello y para atar en la cintura debajo del pantalón. En ambos casos, las bolsas no están hechas para que no se vean (la del cuello abulta bajo la camiseta), sino para hacer más difícil el trabajo de los carteristas y que tengamos siempre lo básico, en caso de que nos roben la mochila de un tirón.
  • Cinturón con cremallera interior para el dinero de emergencia (alternativamente, en un zapato): En caso de tener un problema, siempre tener ese dinero disponible.
  • Fundas de lluvia para mochila grande y pequeña, o poncho: Ocasionalmente, sobre todo en países tropicales, se pone a llover justo cuando tenemos que llevar las mochilas. Dado que llevamos todo encima, incluyendo cámaras de fotos y otros objetos que no se pueden mojar, estas fundas nos ayudan a que la mochila esté más o menos seca mientras corremos al hostal.
  • Tupperwares y Spork: Al viajar por países más caros, es más económico prepararse la comida en los albergues y llevarla encima, en lugar de comer en restaurantes. El spork es una cuchara y un tenedor en el mismo cubierto (spoon + fork, en inglés), que no pesa ni abulta nada.
Usando los tupperwares en Iguazú
Usando los tupperwares en Iguazú
  • Linterna/frontal: A veces llegamos a los hostales muy tarde, o salimos muy pronto. Una linterna nos ayuda a no despertar al resto de la habitación mientras hacemos la mochila. Ocasionalmente, también nos sirve para hacer senderismo, visitar cuevas y volver al hostal en pueblos remotos sin luz.
  • Candados pequeños: Para guardar las mochilas en los ‘lockers’ de los hostales y/o cerrar las cremalleras de las mochilas en entornos en los que puedan haber carteristas.
  • Ordenador portátil: No todo el mundo está de acuerdo en llevar un ordenador portátil. Por un lado cuando nos vamos de viaje queremos escapar un poco de la vida cotidiana, en la que muchos pasamos el día pegados al ordenador. Por otro lado, en muchos sitios del mundo tienen wifi gratis en los hoteles, y un ordenador portátil nos ayuda a planear el viaje, mantenernos en contacto con la familia, archivar fotos, etc. Nosotros salimos sin ordenador y duramos 15 días; nos compramos uno en el camino.
  • Bolsa de tela para la ropa sucia: En la mochila no es fácil organizar las cosas. Una bolsa de tela, de esas que venden en los supermercados para que se usen menos bolsas de plástico, nos ayuda a separar la ropa usada de la que está limpia, y también se puede usar para llevarlo todo a la lavandería.
  • Tapones para los oídos: Durante un viaje largo hay ocasiones en las que el entorno no es el más adecuado para dormir: autobuses nocturnos, hoteles baratos, hostales de mochileros que tienen bar y/o discoteca, estaciones… En esos momentos, unos tapones de los oídos parecerán caídos del cielo.

En el próximo artículo hablaremos un poco de qué tipo de mochilas se pueden llevar y de cómo llenar la mochila.

* Los Fogg, pareja viajera que aportará información relevante durante su viaje dando la vuelta al mundo.