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Mi primer contacto con Oriente Medio

Israel
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Me gusta viajarCargando…

Para mí, esto es un sueño hecho realidad. Por una parte, andar por esta tierra tan polémica y desdichada, era un proyecto que desde hacía años quería cumplir. Conocer el conflicto Israel-Palestina, presenciar esos lugares de primera mano, ya que los medios hacen que tengamos un concepto erróneo. Perderme en sus paisajes, sentir la vida en los pueblos árabes, oler sus aromas y vivir la cultura maltratada del pueblo Palestino. Quería corroborar la hospitalidad de la cultura judía, que durante años, he experimentado por parte de los israelíes en mis viajes anteriores.

Pueblo palestino en el estado de Israel
Pueblo palestino en el estado de Israel

Efectivamente, estando aquí, me confirmo esta expectativa al respecto sus habitantes. Puedo sentirme bienvenido y respaldado en esta tierra, que parece ser más segura de lo que mi idea preconcebida me sugería, a pesar de la ocupación ilegal, la sangre, el miedo, los misiles y la represión social. Una Tierra Santa para tantas religiones y culturas, y que en las calles de estas ciudades milenarias, que rebosan historia, se lloran deseos de paz dentro de esta inestabilidad bélica.

Conflicto Israel – Palestina

Política y socialmente, el país vive una situación muy compleja. Se me hace imposible crear una perspectiva clara de lo que sucede. El conflicto Israel-Palestina está lejos de encontrar la paz, de eso estoy seguro. Cuanta más información consigo, más estudio la historia de esta tierra, consigo más testimonios de personas locales, comparto charlas con soldados, familias palestinas que solo desean tener una vida sencilla y cualquier persona que vive a diario dentro de este gallinero, más me doy cuenta que esta situación está fuera de una comprensión ética. La situación político-social en este país es un desastre. Israel, 70 años de ocupación que nunca ha conocido paz entre sus habitantes.

En cuanto a lo que a mí respecta como viajero, me muevo en bicicleta de un lugar a otro. Sigo las indicaciones de google maps, tomo carreteras y caminos con total desconocimiento de donde me llevan, atravesando núcleos urbanos para cruzar las ciudades y así avanzar país adentro. Me está resultando ameno. Las carreteras, en su mayoría están en buen estado con un amplio arcén. En ocasiones siento emociones de tensión y algo de miedo (el suficiente para mantenerme alerta) al atravesar suburbios árabes-palestinos, quizás sea que todavía no me adapte al cambio cultural, pero la estampa de los suburbios árabes es bastante intensa. Son lugares sucios y oscuros, donde las fuerzas de seguridad israelí no tienen el control y por lo tanto, apenas tienen presencia en ellos, en su lugar, son controladas por lo que en árabe se denomina “hamula” , que es cuando ciertas familias árabes controlan ciertas zonas.

Ciudad de Nazareth
Ciudad de Nazareth

Los Israelíes no pisan las zonas árabes por lo general, por lo tanto, cuando me ven arrastrando la bici por sus desbaratadas calles, la atención que atraigo puede llegar a ser abrumadora. No están familiarizados con la imagen de un extranjero pasando por sus calles, y que además, físicamente, puedo ser fácilmente confundido por israelí.

Por mi parte, yo actúo de la misma manera que lo hago en cualquier parte del mundo, sonrió con educación, e intento dar a entender con mi energía y mi presencia que solo estoy de pasada, con amabilidad y respeto.

Al cuarto día en el país, estaba hospedando en casa de una familia israelí que me abrió las puertas de su hogar, cuando me comunicaron el ataque del grupo terrorista palestino “hamas” que había ocurrido esta pasada noche. Habían lanzado 400 misiles desde la franja de Gaza a suelo Israelí. Todo esto con la respuesta Israelí, contestando con otros cuantos misiles que cayeron en los poblados de la franja de Gaza. Podría parecer que no pasa nada, al ver cómo la familia sigue haciendo su vida, y hablan del tema como algo habitual. Esa noche tuve pesadillas de guerra y sangre. Imagino que sera normal siendo extranjero y no estando acostumbrado a estar cerca de la línea de fuego.

Aquella noche, compartí una cena maravillosa con la madre de la casa, estábamos solos, hablamos mucho y abarcamos muchos temas de interés. Pronto estábamos llorando los dos, cuando me confesaba su terror. Su hijo mayor y su hija mediana, los dos, están realizando el servicio militar (obligatorio por 2-3 años), cada noche reza para que no maten a ninguno. Con la mirada llena de pena me repetía una y otra vez que no puede haber madre en el mundo que quiera tener a sus hijos luchando en una guerra, ni israelíes ni palestinos.

Memorias de combates a lo largo del territorio
Memorias de combates a lo largo del territorio

Gestión de residuos en Israel

Por otra parte, hablando sobre el tema de la basura y mi proyecto, la contaminación en la naturaleza y la inexistente infraestructura de gestión de residuos, tengo que reconocer que es un reto muy grande al que me enfrento.

En los asentamientos judíos, parece que se toma alguna medida al respecto, a pesar de que existe una cantidad de basura considerable en estas áreas, todavía existe cierta higiene urbana, incluso en asentamientos de clases más altas, se pueden ver contenedores para separar los residuos, plástico, papel y orgánico, lo cual parece ser un comienzo (si se trabajara también en la educación).

Las poblaciones árabes, en su defecto, que se abren paso a lo largo y ancho del país se llevan la peor parte. Son núcleos urbanos muy grandes, el nivel de desarrollo tanto de viviendas como de calles es deficiente (el estado de Israel no invierte en su desarrollo) y el problema con la basura alcanza un nivel crítico. Se practica el denominado “dumping”, que consiste en deshacerse de la basura libremente, creando vertederos ilegales en cualquier parte, dentro de zonas urbanas, se crean montañas de basura y de muebles atrayendo así ratas, moscas y mosquitos entre otras plagas. A las orillas de los ríos se improvisan auténticos vertederos, convirtiendo tanto la tierra como el agua en un criadero de mugre y descomposición , en cualquier lugar fuera de núcleos urbanos, tierra de nadie, la naturaleza es víctima de la falta de educación medioambiental. Y yo me muero de pena.

Se practica también la quema de los desechos, al igual que en países subdesarrollados como India, es una práctica completamente aceptada e integrada.

Vertederos ilegales en la naturaleza
Vertederos ilegales en la naturaleza

Mi tarea en el país

Mis primeros días en Israel, y los primeros recorridos en bicicleta por el país, me dejaron fuera de juego al no saber cómo encajar mi tarea en semejante vertedero. En Europa, mientras pedaleaba, cuando hacía paradas para descansar durante la ruta, o bien en los lugares al aire libre donde acampaba, recolectaba basura, la cargaba en el remolque de la bicicleta, de modo que podía deshacerme de ella en el siguiente pueblo por el que iba a pasar. No supuso nunca una tarea ardua o imposible el encontrar un lugar apropiado donde depositar la basura, e incluso casi siempre tuve la oportunidad de reciclar. Aquí, en tierra de nadie, la situación es totalmente diferente.

Pensaba que podría formar parte de la solución, pensaba que con la acción de recoger basura y limpiar zonas con desechos podría hacer alguna cambio con esa labor, al igual que hice en Europa, pero más allá de esas ideas, en realidad, llenando 2 bolsas con basura que la puedo recoger en un metro cuadrado, no soluciono nada, ya que el problema alcanza un nivel crítico, y necesita medidas a gran escala. Me puse en contacto con organizaciones que se dedican a crear proyectos de recogida de basura por todo el país, mi búsqueda me llevó a contactar con al menos siete organizaciones que al parecer están bien establecidas, y crean jornadas de trabajo en diferentes zonas.

Todas a las que contacté, solo recibí respuesta de un grupo llamado “The Beautiful land”. Tenían en marcha un proyecto de limpieza en el Mar de Galilea, cuatro días más tarde. Yo, todavía cerca de Tel Aviv, a 140 km de ese lugar, decidí que era una oportunidad estupenda para colaborar en el proyecto, además de aprender de estas personas, que podrían aconsejarme cómo enfrentar mi proyecto personal en semejante situación. Aquella operación nunca llegó a ocurrir, cancelaron la jornada por las lluvias, mi esperanza de compartir ideas con esas personas que tienen una lucha semejante a la mía tenía que esperar.

Varios días más tarde, estando de visita en casa de “Tal” un buen amigo mío que conocí hace años atrás en California, me hospede unos días con él, en las montañas de Galilea, y decidí hacer yo solo esa tarea de limpieza. Una mañana bajé al Mar de Galilea, con intención de hacer una buena recogida de desechos humanos, con mucha motivación y ganas de mancharme las manos.

El épico paisaje de ese enclave que se encuentra a 240 metros por debajo del nivel del mar, está totalmente echado a perder por la basura. Asumo que son decenas de personas, las que vienen a pasear, a darse un baño en las mismas aguas donde Jesucristo ando hace 2.000 años o merendar en la orilla de tan mágico lugar. Me pregunto una y otra vez cómo es posible que tantas personas compartan tanta falta de moral. ¿Porque hay tanta basura? Platos, botellas, vasos, bidones, material de pesca…

Día de recogida en el mar de Galilea
Día de recogida en el mar de Galilea

Apenas pasé dos horas y media, cubriendo unos 200 metros de playa para recoger 64 kilogramos de toda esa vergüenza humana. Me pregunto qué esconden esas aguas en sus profundidades viendo la catástrofe medioambiental de sus orillas.

Con todo esto abro mis primeras experiencias en Israel, Oriente Medio. Experiencias y vivencias que seguro van a aportar una buena carga de enseñanzas en mi vida, y espero poder devolver al mundo algo bueno con mi misión.

*BicyClean, 20.000km en bici hasta Sudáfrica

4 Comentarios
  1. Halina Nájera dice

    Hermano, muchas gracias por tu voluntad hacia tu responsabilidad como ser humano. Recibimos inspiración de ti y haremos nuestra parte. Acabamos de regresar de California, por cierto y recordamos los momentos contigo. Felicidades!
    Compartimos tu historia.

    1. bicyclean dice

      Muchas gracias por tan bonitas palabras, me motivan y me dan fuerza! Yo también les recuerdo y me alegra mucho que les guste esta locura de proyecto, espero que despierte emociones y ganas de hacer algo al respecto en muchas personas, para que podamos luchar juntos en recuperar y cuidar la pacha

  2. Michelle dice

    Que proyecto hermoso! Ojalá mas gente se contagie de tu iniciativa

    1. bicyclean dice

      Muchas gracias, lo hago con mucho gusto y amor, y eso es lo que más deseo, que más gente se contagie en esto de cuidar nuestra madre tierra!

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