Uno de los lugares más bellos que aparecen en Yunnan es la montaña nevada del Dragón de Jade. Considerada por algunos como la más bella de la región, eso es algo muy subjetivo. Lo que sí puede decirse es que es la más famosa y visitada. ¿Merece realmente la pena?

La majestuosidad de estas montañas blancas que dibujan la silueta de un dragón está fuera de toda duda. Y vislumbrar su estampa es realmente sobrecogedor. A la pregunta de si visitarla o no, quizás lo principal sea centrarse en si hay ganas de caminar por sus senderos o simplemente ver las montañas desde lejos. Y en este icono cercano a Lijiang es más bien lo segundo.
Las famosas montañas nevadas de Yunnan, como hemos dicho, son las más famosas de la región. Eso es porque se encuentran cerca de la muy turística Lijiang y debido a su imagen, que impone. Además es fácil acceder a ellas. Otras montañas quizás más impresionantes, como Meili o Kawagarbo, están en ubicaciones remotas donde cuesta llegar.

Ciertamente para ver al Dragón de Jade dibujado en las montañas nevadas no hay que hacer mucho esfuerzo. Desde la mismísima ciudad de Lijiang ya se puede admirar su silueta. Y en la localidad cercana de Baisha aún es más bella la estampa.

Lo que muchos viajeros no saben es que la única forma de visitar la montaña nevada del Dragón de Jade es a distancia. No se puede ascender a ninguno de sus picos, ni siquiera llegar a ellas. En China, sus montañas más sagradas son de acceso restringido. Para mantenerlas en su mejor estado es común prohibir el paso.

Esto provoca algo bastante curioso. El lugar oficial desde donde vislumbrar las montañas es ideal, pero en realidad desde la carretera las ves constantemente con su silueta de dragón.
Y aunque se intuyan accesos hacia ellas, no se pueden tomar. No es un lugar para un trekking.
Si desde Lijiang se quiere hacer camino entre montañas, mejor opción es la Garganta del Salto del Tigre. Allí sí se va campo a través. El Dragón de Jade, en cambio, se contempla desde lejos: una silueta más entre los muchos rincones que regala China.

Cuando se anuncia lo de ir a estas montañas nevadas -se suele usar el singular para hablar de esta cordillera que en realidad son 13 picos- en realidad se comenta acceder al lugar desde donde mejor se ven. Con teleféricos que llegan a grandes alturas. Es una experiencia turística, aunque es agradable.
Para evitar masificaciones y sentirte atrapado por el turisteo, lo mejor es viajar a tu aire hasta la entrada del Área Escénica. Son unos 35 kilómetros desde Lijiang en ascenso, y es posible hacerlo con una escúter china eléctrica. Se puede llevar sin carné y alquilar una son unos 60 yuanes.

En el camino, la montaña está omnipresente en todo momento. Van apareciendo pueblos bellos donde es posible visitar lugares en los que maravillarse con la imagen del Dragón de Jade, o simplemente viendo cómo viven los ciudadanos locales.

La llegada a la que llaman al Área Escénica de la montaña nevada del Dragón de Jade ya es otro asunto. Ahí uno se topa con una entrada enorme donde se anuncia con orgullo que es una atracción quíntuple A china, las manidas AAAAA. Se paga por una entrada y luego por los teleféricos. En total son algo más de 200 yuanes, en función de si es temporada alta o baja.

Dentro del recinto turístico hay bastante por hacer. Lo más impresionante, y sí que merece la pena si te gustan las alturas, es subir hasta el Glacier Park en teleférico. Son más de 4.500 metros de altura, y se puede caminar por pasarelas hasta los casi 4.700. Es la experiencia plena de montaña y glaciar.

No es el único acceso en teleférico. Hay varios más, uno donde supuestamente pastan unos yaks a 3.800 metros de altura, aunque en realidad los animales están puestos allí como reclamo turístico. Algo evitable, si quieres ver a un yak de cerca en Yunnan hay muchos, no hace falta caer en la turistada.

Es interesante en cualquier caso otra área a algo más de 3.200 metros de altura. Como tantos turistas quieren ir a la zona glacial o donde hacerse una foto con un yak, este lugar, llamado Spruce Meadow, suele ser más tranquilo. Es posible caminar tranquilamente y disfrutar del lugar al aire libre, con unas amplias praderas y vistas a la montaña.

Volviendo a la pregunta original, ¿vale la pena visitar la montaña nevada del Dragón de Jade si en realidad no se pisa dicha montaña? Si vas a tu aire, sin duda. La llegada hasta el recinto turístico es muy atractiva, hay pueblos como Baisha por el camino y praderas de yaks locales. Y luego la zona escénica es agradable, si bien turística.
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