Indonesia es un país sobrecogedor con sus más de 17.000 islas. Eso lo convierte en un lugar asombroso, diverso y muy humano. Pero además de ello, también Indonesia es vacacional. Y mucho. Cuenta con algunas de las islas más famosas del mundo donde hay playas, naturaleza, surf y aventura.

En realidad, el lado vacacional de Indonesia es tan claro que muchísimos viajeros llegan a Bali y no salen de allí. La isla sagrada de los dioses suma cerca de la mitad de las entradas de extranjeros. Y no es para menos, ya que es un paraíso muy disfrutable en el sureste asiático. Sin embargo, hay otros destinos exóticos en Indonesia, ideales para un viaje de placer.
Si bien Bali puede ser la gran isla vacacional entre los destinos que ver en Indonesia, desde luego que no es la única. Desde su vecina Lombok, donde no escasean las playas excepcionales y las olas surferas, hasta esos pequeños paraísos menos masificados y donde suele existir un fondo marino excepcional.
La conocida como la isla de los dioses es para muchos la joya de la corona en la Indonesia vacacional. Es más, los hay que incluso la separan del propio archipiélago, como si fuera un destino independiente. El perfecto lugar donde perderse.

Si bien es cierto que Bali es casi un destino único, es igualmente una isla muy indonesia. Lo que la hace diferente es, en parte, porque se trata de una isla de mayoría hindú. Eso ofrece una arquitectura única y un estilo cultural distinto. Todo ello en un lugar mágico entre playas y naturaleza.

Bali es capaz de ofrecerlo casi todo. Cuenta con unas zonas naturales que quitan el hipo, como la famosa Ubud, donde pese a existir áreas muy gentrificadas es posible toparse con auténticas bellezas naturales. Luego está la infinidad de playas e incluso acantilados que se alojan en la isla. Y eso sin olvidar que Bali es la isla surfera por excelencia por motivos de peso.

Igualmente, Bali puede ser tremebundamente consumista y estresante en algunas zonas como Seminyak y la bulliciosa Kuta, con sus miles de cafeterías caras y beach bars que nada tienen que ver con la Indonesia real, pero que hacen las delicias de quienes buscan fiesta sin pretensiones ni importarles pagar altos precios. Porque Bali puede ser tan lujosa o sencilla como tú quieras.

Especial mención requiere Canggu, el sur de Bali y la zona que ha convencido a infinidad de mochileros para establecerse en sus costas. Allí están los cafés más auténticos y las playas más surferas. Es además un lugar barato donde hacer amistad con los balineses que viven allí y salen cada noche a beber arak, el licor de la isla, para conocer a viajeros de todo el mundo. Eso sí, cada vez está más gentrificado.
En el área de influencia de Bali se encuentra Nusa Penida, una isla de tamaño mucho menor pero con el estilo hindú que caracteriza a su hermana mayor. Y si bien quizás no sea tan esplendorosa en sus zonas naturales, las playas de Penida son más bonitas y menos masificadas que las de Bali.

Para evitar las grandes masificaciones, Nusa Penida es ideal. Se trata de un destino más tranquilo y con muchísima identidad. Que, además, cobra importancia si se practica buceo. Está considerado uno de los tres lugares más populares para sumergirse en los fondos marinos, y uno de los que pueblan las enormes mantas.

Algunos dicen que Nusa Penida no encaja como único destino en un viaje a Indonesia, y quizás tengan razón. Pero al estar cerca de Bali es una escapada ideal para al menos unos días. Es más barata, menos turistificada, alberga numerosos centros de buceo a buenos precios y puede ser un paso intermedio entre la isla de los dioses y la vecina Lombok.
La hermana oriental de Bali se ha convertido en el nuevo destino isleño de surf, playas y montañas. Y es lo suficientemente grande como para contentar a cualquier viajero, además de ser un complemento perfecto a la isla de los dioses, sobre todo a nivel cultural. Porque Lombok es conocida como «la Bali musulmana». Motivos no le faltan.

Pese a ser un destino de mayoría islámica, Lombok es tremendamente acogedora y la religión jamás será un problema. En opinión de muchos, es más llevadera que Bali debido a que está mucho menos masificada y carece del consumismo extremo del destino más famoso de Indonesia.

Lombok es perfecta para bucear y conocer playas, con zonas como Kuta donde hay de todo, pero a nivel natural tampoco decepciona. Uno de los volcanes más espectaculares de todo el país, el monte Rinjani, se encuentra al norte de la isla. Igualmente, Lombok es un destino económico y tranquilo. Quienes quieran fiesta lo tendrán fácil, justo desde su costa se puede acceder a las islas Gili.
Probablemente el archipiélago de pequeñas islas más popular a nivel turístico de todo el país sea el de las islas Gili, en el lado occidental de Lombok pero lo suficientemente cerca de Bali como para que sus tres destinos principales se llenen de viajeros. Algunos en busca de fiesta, otros por la belleza del lugar, ya que las tres islas centrales ofrecen un poco de todo.

Las islas Gili son uno de esos destinos que siguen manteniendo una belleza estelar pese a estar sometidos al turismo de masas. Las Gili están centradas mucho en gustar a los viajeros, pero hay zonas que siguen sin estar masificadas, además de que en las tres hay playas preciosas, bien cuidadas y donde no hay mucha gente.
Si nos ciñéramos a lo estrictamente geográfico, deberíamos incluir Labuan Bajo como parte de la gran isla de Flores. No obstante, la importancia turística de Labuan Bajo en la Indonesia vacacional hace que separar el destino como independiente tenga sentido. Y es que este antiguo lugar marino de origen portugués se ha reconvertido en una zona brutalmente turística, con sus puntos positivos y negativos.

Todo en Labuan Bajo es moderadamente artificial. Los restaurantes son internacionales, las tiendas de moda fueron pensadas para turistas, los negocios están enfocados a los extranjeros y quienes habitan su centro, cómo no, son viajeros. Es más fácil comerse una hamburguesa que un nasi goreng en buena parte de la región más conocida de esta localidad.
Dicho esto, Labuan Bajo es también un punto de encuentro genial entre viajeros, como lo es Siem Reap en Camboya o Khaosan en Bangkok. Y eso le da cierto ambiente mochilero que es también muy agradable, es fácil hacer amigos y tener buenas charlas.

Su lado más vacacional parte de que es la puerta de entrada a Komodo y a otros destinos como la playa rosa. Porque en Labuan Bajo no hay playas preciosas. Pero sí excursiones interesantes que hacen del lugar un icono de la Indonesia vacacional a tener en cuenta.