¿Por qué respetar la labor de los perros de trabajo cuando vamos a la montaña?

Poco a poco, las medidas del confinamiento que hemos sufrido muchos se van aliviando, y aunque deberemos dejar los grandes viajes para más adelante, el turismo rural y de montaña comenzará a ser poco a poco el protagonista.

Lo cierto es que echamos de menos la naturaleza y los entornos rurales, por lo que no es de sorprender que el turismo rural se esté postulando como la gran opción para este verano. Lentamente vamos volviendo a salir al campo a empaparnos de la naturaleza y cultura de nuestros pueblos, pero debemos hacerlo de forma responsable.

Perro pastor
Perro pastor

Aunque poco a poco vamos teniendo en cuenta la importancia de no alimentar animales salvajes en nuestros viajes o no interrumpir sus ciclos vitales, poco se habla de la importancia de respetar el medio rural y los animales domésticos que viven en él, que cumplen una función tanto para garantizar la soberanía alimentaria como para relacionarnos con el medio natural de forma sostenible.

La importancia de la ganadería extensiva

Cuando salimos a dar una vuelta por rutas de montaña, nuestro gran objetivo puede ser avistar alguno de los imponentes animales salvajes que alberga la fauna ibérica, como os narré en mi experiencia buscando osos por Somiedo.

Pero lo cierto es que España, aunque es un país con imponentes parajes naturales, muchos de ellos son paisajes alterados por una relación milenaria con el hombre: España es un país agrícola y ganadero, y muchos de los parajes que conocemos hoy en día son así debido a este medio de vida.

La ganadería extensiva es aquella donde se aprovechan los entornos naturales y el uso de razas autóctonas para hacer compatible una producción animal sostenible con la convivencia con el medio ambiente. Ello hace que sea una ganadería menos rentable que la intensiva, pero donde en general los animales viven mejor y donde se daña menos la naturaleza.

Pastor con su rebaño
Pastor con su rebaño

En nuestros paseos por entornos rurales tenemos muchas menos posibilidades de encontrarnos con un oso que con un rebaño de ovejas churras o con un grupo de vacas tudancas pastando: la ganadería es una parte vital del medio rural, y debemos de tratar de verla con una mente abierta.

Y estos animales, aunque acostumbrados a la interacción y relación con el hombre, son vitales para mantener el medio rural vivo, por lo que también debemos hablar de como relacionarnos con ellos de forma adecuada para no interferir en el trabajo que se está realizando.

¿Qué son los perros de trabajo?

Existen multitud de razas autóctonas de animales domésticos, todas ellas seleccionadas en un baile en el que el medio natural y las actividades humanas juegan un rol vital. En el caso de los perros, aunque a día de hoy prima su relación recreativa con el hombre, han jugado un papel vital en el trabajo en el campo.

Los perros de trabajo cumplen determinadas funciones para ayudarnos a realizar ciertas tareas, y en el medio rural es especialmente importante el trabajo de los perros pastores y guardianes, especialmente para evitar conflictos con depredadores y mantener una relación sostenible entre la ganadería extensiva y la conservación de grandes carnívoros.

Perro de trabajo en el campo
Perro de trabajo en el campo

Son varios los proyectos de conservación que se llevan a cabo en todo el mundo y que cuentan a los perros de trabajo como parte indispensable para fomentar una convivencia real entre depredadores amenazados y un sector primario sostenible, por lo que debemos verlos como una herramienta más para conservar la naturaleza.

Y es que estos animales no solo hacen labores como dirigir el rebaño, también lo protegen frente a estos animales salvajes mediante la disuasión de sus ladridos y su gran tamaño. Esta labor es importante para la conservación para reducir los conflictos con estos animales y proteger este medio de producción que no daña el medio natural.

¿Cómo respetar la labor de los perros de trabajo?

Por todo esto, es muy importante que cuando vamos a hacer una excursión a la montaña o al campo respetemos la labor de estos animales, ya que detrás hay el duro trabajo y buenos valores de mucha gente.

En primer lugar, si vemos un rebaño custodiado por perros por la ruta que pensábamos hacer, lo mejor será desviarse y hacer un rodeo: no venimos a hacer una carrera, y al igual que debemos respetar las zonas de cría de animales salvajes también debemos hacer lo mismo con las zonas de trabajo de estos perros.

Si eso no fuera posible y debemos acercarnos al rebaño, lo haremos sin correr y sin armar alboroto. Es muy importante que no intentemos interactuar ni con el ganado ni con los perros que lo protegen, ya que pueden tomar esto como una amenaza: no olvides que su trabajo es proteger al ganado de intrusos, y pueden tomarte como uno de ellos.

Perro cuidando el rebaño
Perro cuidando el rebaño

En general,  estos animales solo se limitarán a proteger el perímetro del ganado, ladrando si nos acercamos y estando pendientes de nosotros hasta que nos hayamos alejado, ya que esta es la labor que realizan diariamente. Por eso es importante que no nos entretengamos y nos acerquemos, ya que podemos estresar a los animales.

Si el animal se acerca a nosotros, seguramente sea para inspeccionarnos. Debemos mantener la calma y seguir nuestro camino, aunque podemos ir hablando al animal con voz pausada y tranquila para que vea que no tenemos malas intenciones.

Es importante señalar también que si traemos nuestra mascota al monte, conviene que la llevemos con correa en zonas donde hay ganado. Un perro que no se relaciona habitualmente con el ganado puede asustar a los rebaños, y lo que es peor, su integridad física podría peligrar si se cruza con un perro que este protegiendo ese rebaño.

Son animales que aunque pueda parecer que están solos no suelen ser animales abandonados, y sí aceptan muestras de cariño, pero muchas veces no de desconocidos. Estas precauciones son muy importantes ya que aunque normalmente estos animales son seleccionados y aprenden a través de la convivencia con el ganado, también nos podemos encontrar con perros sueltos que sean más peligrosos y con los que no debamos interactuar.

Contexto salvaje, de Eugenio Fernández
CONTEXTO SALVAJE, de Eugenio Fernández