El monte Koya, también conocido como Koyasan, es una montaña a 900 metros de altitud en la prefectura de Wakayama, a menos de 100 kilómetros de Osaka. En lo alto se ubica uno de los pueblos más espirituales de Japón, centro del budismo en este país de mayoría sintoísta.
Es uno de esos lugares que justifican por sí solos un viaje a Japón: más de cien templos, un cementerio de doscientas mil tumbas entre cedros y la posibilidad de dormir en un monasterio budista.
Podrás comprobar un poco más abajo que llegar hasta Koyasan es una aventura con varios trasbordos tanto si vienes desde Osaka o Kioto como si vienes desde el sur. Es por esto que recomendamos pasar al menos una noche en la montaña sagrada.
Si tienes poco tiempo y quieres tenerlo un poco más organizado, te dejamos un par de opciones desde Osaka y Kioto.
La historia de este lugar dedicado al culto budista data del año 804, cuando el monje y artista japonés Kukai, conocido como Kōbō-Daishi, viajó a China donde estudió el budismo shingon. A su regreso a Japón, fundó en el Monte Koya un complejo religioso dedicado a la enseñanza y la práctica de este culto religioso.

Hoy la zona cuenta con más de 100 templos y monumentos dedicados a la oración y el recogimiento, dibujando un complejo espiritual que en 2004 fue reconocido por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.
Aunque normalmente dejamos esta pregunta para el final, la difícil tarea de recorrer los aproximadamente 80 kilómetros que separan Koyasan de Osaka hace necesario empezar por aquí. Buena parte del trayecto la cubre el Japan Rail Pass, así que si lo llevas, aprovéchalo.

Para llegar a lo alto del monte Koya debes armarte de paciencia y disfrutar del camino, porque tardarás más de tres horas y tendrás que moverte en tren hasta la estación de Gokurakubashi, allí coger un teleférico y finalmente un autobús para seguir los últimos kilómetros de la serpenteante carretera que te llevará al centro del pueblo de Koyasan.
Toda una peregrinación que sin duda valdrá la pena.


Pese a la cantidad de templos y lugares a visitar, es una zona relativamente pequeña, por lo que puedes ir andando o en el bus municipal.
Aunque puedes hacer una excursión de un día, ya que nos ha costado tanto llegar… te recomendamos que duermas al menos una noche allí, en uno de los más de 50 templos que ofrecen alojamiento a peregrinos y viajeros. Es de esas experiencias que justifican por sí solas el viaje a Japón, así que ya sabes ;-)


Además de conocer las condiciones de vida de los monjes, podrás presenciar sus ceremonias al amanecer. Toca madrugar.

Y ya que hemos madrugado, comencemos el paseo para visitar alguno de sus numerosos puntos de interés: No podrás pasar de largo por la puerta Daimon sin dedicarle unos minutos. Entrada oeste del Monte Koya, tiene más de 25 metros de altura y a sus lados descansan las deidades protectoras de la ciudad.

Entre sus numerosos templos, te recomendamos visitar el complejo Danjō-garan, que comenzó con ese primer templo budista fundado por Kobo-Daishi y que hoy cuenta con más de veinte edificios.

Un templo que no debes dejar de visitar es el Templo Kongobuji o Templo de la Montaña del Diamante, construido en 1593. Tanto su interior como sus jardines exteriores desprenden serenidad y recogimiento.

Es especialmente interesante el jardín de piedra, Banryu-Tei garden, mucho más contemporáneo que el templo, donde cada piedra colocada en sus 2 km cuadrados tiene un lugar específico y un significado único.
Otro templo interesante es el Nyonindo o Templo de las mujeres, que se encuentra lejos del centro de Koyasan, donde las mujeres no pudieron acceder hasta el siglo XIX. Para llegar al templo tenían que caminar por un sendero especial, que hoy todavía puede recorrerse, desde la puerta Daimon.

Una vez visitados estos y otros templos, busca el cementerio de Koyasan, Okunoin, uno de los más grandes del mundo con más de 200.000 tumbas. Un lugar especial, lleno de musgo, cedros y monumentos funerarios decorados con linternas japonesas e imágenes de buda con gorros y baberos rojos.
Al final de este cementerio descansa Kōbō-Daishi en su mausoleo. La hora ideal para la visita, el atardecer.


Otra forma de ver este cementerio es saliendo a visitarlo al amanecer o al atardecer con un guía cualificado. De esta forma podrás conocer el significado de muchas de sus tumbas.
Y si lo tuyo es la naturaleza, estás de suerte. Además de estos templos y monumentos, existen varios senderos de peregrinaje que te permitirán dedicar horas o incluso días a recorrer sus bosques.
Puedes encontrar desde rutas cortas, como el sendero de las mujeres, hasta otras como Kōyasan Choishi Michi de casi 25 km que empiezan en la estación de tren de Kudoyama.
Los senderos están marcados con piedras numeradas que aparecen cada 100 metros, llamadas chōishi, así que solo tienes que escoger el tuyo y comenzar la peregrinación al Monte Koya. Buen camino.