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Shanghái: la metrópolis del pasado y del futuro

Si hay una ciudad que sea casi lo más en todo en China, esa es Shanghái. Es la megalópolis más poblada. También la más opulenta, con su lujo y sus edificios que desafían a la realidad. Por supuesto es la que resulta más cara. E igualmente es la más internacional. Tanto, que a muchos viajeros les parece un buen primer destino en el país. Por eso de que se habla un poquito más de inglés y tiene lugares que recuerdan a Occidente.

The Bund, guía de Shanghái
El Bund es la zona de aspecto más occidental en Shanghái

Porque hay quienes piensan que Shanghái no es China del todo. Y también están los que dicen que detestan las ciudades chinas pero que en cambio adoran Shanghái. Y no es por su modernidad. Sino por su origen colonial. La metrópolis financiera china fue en otra época troceada y repartida por potencias occidentales. Eso la define mucho. Por eso a día de hoy es la ciudad china que mira al mundo.

Shanghái, la capital financiera de la moderna China

Si nunca has visitado Asia y buscas cuáles son las ciudades imprescindibles de China, quizás la puerta de entrada sencilla sea Shanghái. Porque si bien la belleza de Pekín está fuera de toda duda, la capital administrativa del país es muy local en sus aspectos sociales y culturales.

En cambio, la conocida como «la París del este» se ha engalanado para ser el escaparate de la China del futuro.

Bienvenidos a Shanghái
Bienvenidos a Shanghái

Quizás esta ciudad sea la más sencilla del país del dragón. Porque es sin duda la más internacional. Por eso quienes no están acostumbrados a Asia aquí se sienten mejor. ¿Significa eso que la urbe no tenga alma? Al contrario. Shanghái es fascinante en su fusión.

Puedes hacer taichi por la mañana en un parque mientras los ancianos juegan al ajedrez chino, desayunar dim sum en una taberna tradicional, pasear por la antigua Concesión Francesa admirando la mezcla colonial, comer fideos en un mercado callejero y luego subir a una opulenta torre de cristal en Pudong.

Shanghai moderno
Vistas hacia Pudong desde el Bund

Igualmente, su aura internacional hará que aquí también te será más fácil conocer chinos que hablen inglés que en cualquier otro lugar. Y si buscas un ambiente internacional, aquí también es más fácil encontrarlo.

Localización estratégica

La importancia histórica de Shanghái procede de su estratégica situación de cara al comercio mundial, lo que originó un puerto que durante el siglo XIX se convirtió en el más importante de la zona. Hace un siglo, aquí se mezclaban banqueros británicos con comerciantes chinos.

Los judíos perseguidos se refugiaban en sus barrios, y la amalgama de culturas atraía a artistas y revolucionarios, como también a hedonistas en busca de placeres. De ahí la comparación con París.

concesion francesa
La Concesión Francesa de Shanghái

La internacionalidad de Shanghái nació en ese momento, y ni la ocupación japonesa ni la revolución comunista acabaron con su aire cosmopolita. Y eso lo vio muy claramente el aparato político chino cuando, al abrirse al mundo en los años 90, se decidió que la imagen de la nueva China sería la mítica París del este.

Una ciudad sin centro y muy multicultural

Tras las guerras del opio de la era colonial británica, ese periodo histórico que China califica como «el siglo de la vergüenza», las potencias occidentales se hicieron con Shanghái y se la repartieron. Por eso hay distritos franceses e ingleses.

Cuando China expulsó a los foráneos tras la Revolución Comunista, buena parte de la internacionalidad se mantuvo, al menos en imagen. Pero quedó claro que Shanghái es una ciudad sin un centro claro. Más bien se trata de una metrópolis de distritos.

Shanghái concesión francesa
Un edificio mítico en la Concesión Francesa

La Concesión Francesa siempre tuvo ese aire artístico e incluso elegante. El Bund de los ingleses era muy occidental y financiero. Y luego la China del futuro sacó pecho en el distrito de Pudong.

Eso hace que Shanghái no tenga centro, sino muchos barrios únicos con personalidades propias y, decidir qué ver en Shanghái sea, en el fondo, decidir por qué barrio empezar.

El auge de la Shanghái aperturista

En el momento en que Deng Xiaoping decide abrir China al mundo, queda claro que Shanghái ha de ser el escaparate. Así que la ciudad se reforma y se adecenta para ser la punta de lanza del dominio financiero del país. Queda a la vista que lo lograron.

The Bund
La torre de la Perla Oriental es el símbolo del éxito chino

Shanghái en dos décadas resurgió como motor financiero y tecnológico, desplazando a Hong Kong como el principal puerto de Asia y atrayendo talento de todo el mundo.

Para sacar pecho, el Ejecutivo de Deng Xiaoping levantó Pudong, una nueva zona de rascacielos que representa el auge del país. Y lo hizo a la otra orilla del Bund, donde se instalaron los ingleses. Lo moderno enfrentado a lo antiguo.

Es tan importante para entender el desarrollo chino que esa jungla de acero, hoy la estampa de la China futurista, aparece en los billetes de cien yuanes que se usan en todo el país.

Nanjing Road Shanghái
Nanjing Road, principal avenida comercial de Shanghái

Como viajero, Shanghái es fascinante. Se trata de la gran megalópolis global, cultural y financiera. Pero es igualmente una ciudad de grandes tradiciones chinas.

Es igualmente la urbe más poblada del país, con más de 25 millones de almas. Y fusiona con buen gusto tradiciones muy chinas con la modernidad más despampanantes. Es el escaparate de la nueva China.

Fácil y cara al mismo tiempo

Se dice que Shanghái es una ciudad muy cara, pero quizás sea injusto decirlo. Por ejemplo, puedes ir en metro del aeropuerto al centro por poco más de un euro o comer bien por un puñado de monedas.

Sin embargo, sí es la ciudad más cara de todo el país, sobre todo en el alojamiento. Y al estar rodeada de lujo, el presupuesto se dispara sin darte cuenta si te dejas llevar por los restaurantes en rascacielos. Todo depende con qué la compares: dormir en Shanghái parece caro si vienes del resto de China o del sureste asiático, y barato si vienes de Europa.

Shanghái caminable
Hay muchas zonas peatonales

Y luego está lo fácil. Shanghái es muy paseable, con enormes zonas peatonales y distancias que se hacen a pie sin sufrir. Es la ciudad de China donde más inglés se habla, aunque en la calle el idioma sea el mandarín seguido del shanghainés. Y moverse cuesta lo mismo que en cualquier otra ciudad china, que es como decir casi nada.

La ciudad del comercio y del lujo

Shanghái no inventó el comercio en China, pero fue la que lo convirtió en espectáculo. Aquí las grandes marcas venden más que en ninguna otra ciudad del país, y el shopping funciona menos como necesidad que como forma de ocio.

Buena prueba es Nanjing Road, todo un icono de la ciudad.

Nanjing Road
La avenida de Nanjing al anochecer

Particularmente, esta gran arteria de la ciudad fue en su momento un epicentro de timos y tugurios. Ahora es, en cambio, una oda al consumismo por un lado. Pero agradecidamente por otro, también es un sitio de comida callejera y buenos restaurantes.

Allá donde vayas en Shanghái, igualmente, aparece el lujo. Se encuentra en las cafeterías de la Concesión Francesa, en las terrazas del Bund y ante todo en los hoteles de Pudong. Afortunadamente, la historia y la cultura también están presentes constantemente en el país.

El clima difícil de Shanghái

Hay lugares en que el clima condiciona la vida de un lugar y también su visita. Y en Shanghái podríamos decir que puedes visitar la ciudad en cualquier momento del año, y que el verano es caluroso pero llevadero si estás acostumbrado a España o a la mayor parte Latinoamérica. Pero el invierno es otro asunto. Y uno muy peliagudo.

Kiosko chino en Shanghái
Ciudadanos de Shanghái abrigados en enero, en un kiosko

Nos atreveríamos a decir que Shanghái es una de las urbes con los interiores más fríos en China. Y con interiores nos referimos a casas, hoteles, restaurantes o cualquier lugar entre paredes. Todo esto procede de una vieja ley de la era comunista que prohibía a la mitad sur tener calefacción. Así que las gentes de la ciudad se ven obligadas a calentar sus hogares con radiadores eléctricos portátiles.

Shanghái queda justo al empezar la mitad sur del país y eso la imposibilita para tener calefacción central. Pero en invierno puede rozar temperaturas bajo cero.

Shanghái en invierno
Shanghái en invierno

¿Hace eso menos visitable Shanghái en diciembre o enero? Solo si eres friolero. Si vienes de un clima invernal solo sufrirás un poco en interiores.

Pero si vives en un lugar cálido, ten en cuenta que el golpe es importante: porque además de hacer frío en la calle, igual en tu hotel no encuentras el confort térmico que esperas.

People's Park Shanghai
El parque del pueblo, en enero

Con todo, el invierno tiene su premio: es la época más barata del año y la ciudad se queda vacía de turistas. Si te entiendes bien con los abrigos y las estufas, Shanghái en enero es un lujo que casi nadie se cobra.

Gastronomía de Shanghái

Hay una idea que se repite entre quienes no han estado en China: que aquí se come raro. Quien lo dice no ha comido en Shanghái. Porque la cocina de esta ciudad hace exactamente lo mismo que la ciudad: coger lo que llega por el puerto y quedárselo.

Mercado China
Un mercado en el bazar de Yuyuan

La cocina del este es más dulce y más suave que la del resto del país, con la salsa de soja como bandera. Comparte raíces con la cantonesa —el arroz, los fideos, las salsas fermentadas— y no tiene casi nada que ver con el picante de Sichuan que hoy arrasa en toda China. Es, de largo, la más accesible para un paladar que llega de Europa. Y eso no es casualidad: Shanghái lleva siglo y medio cocinando para gente de fuera.

Pastelería francesa Shanghái
Son habituales las lujosas pastelerías francesas

Ese pasado sigue en las cartas. En la Concesión Francesa hay pastelerías que podrían estar en Lyon, y en el Bund se cena mirando al río con precios de capital europea. Pero a dos calles de cualquiera de esas terrazas hay un local de mesas pegadas y vapor en los cristales donde se come por un puñado de monedas. Comer en Shanghái es moverse entre esos dos extremos, a veces el mismo día.

Xiaolongbao Shanghai
‘Xiaolongbao’ de Shanghái y cerveza china

Y luego está el xiaolongbao. Lo encontrarás en medio sur de China e incluso en Taiwán, pero poca gente sabe que salió de aquí. Esa empanadilla al vapor cargada de caldo es shanghainesa de nacimiento, y tomarla en su ciudad no se parece a tomarla en ningún otro sitio.

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Published by

Luis Garrido-Julve

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