Cap. 15 – Despedida: último día en Laos

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Después de nuestro día de vacaciones y relax en las 4000 islas volvimos a Pakse para concluir nuestro viaje. Era el último día que íbamos a estar en Laos y lo íbamos a dedicar a disfrutar y a gastarnos los últimos kips para no tener que volver a cambiar a euros.

Esperando a la furgoneta para volver a Pakse
Esperando a la furgoneta para volver a Pakse

Al cruzar el Mekong y llegar al pueblo de donde partiría la furgoneta que nos llevaba a Pakse estuvimos mucho rato esperando. Nuestros acompañantes hoy eran otros, incluidos los jóvenes que nadaban en el río el día anterior y una pareja en la que la mujer era argentina y profesora de universidad con su esposo griego, ambos de vacaciones por el sudeste asiático.

En el interior de la furgoneta
En el interior de la furgoneta
Pack ecológico de viaje

Antes del mediodía llegamos a Pakse y esta vez nos dirigimos a otra guesthouse, no porque estuviésemos mal en la otra, sino por cambiar, por ver más cosas. Pero esta vez el cambio fue a peor: cambiamos la terracita de la Sabaidy2 por una habitación tan enorme que era tétrica. Parecían las habitaciones del hotel de la película “El resplandor”. Además con fauna incluida, cucarachitas, y  una terraza a medio construir y con olor a pescado que venía del río.

Comimos en el restaurante Royal, perteneciente al mismo dueño que el Jasmine, el indio. Por eso nos trajo pan de pita del otro restaurante, el mejor que he probado en mi vida.

Por la tarde nos dedicamos a gastar. Encontramos un “centro comercial” en el que había de todo: ropa, zapatos, souvenires… y todo a precio muy bajo. No me compré unas zapatillas converse por unos 10 dólares porque no tenía espacio físico en la mochila, pero si que compramos aun unas cuantas cositas. Toni se compró una camiseta con la estrella comunista tan arraigada en la zona y yo un bolso con unos dibujos similares a las carteras que compré en Luang Prabang.

El resto de la tarde aprovechamos para terminar de ver Pakse, pasar por un ciber y aun nos dio tiempo de hacer la siesta antes de acicalarnos para “la última cena”. Como todavía era pronto y el calor siempre es sofocante nos sentamos en la terracita de uno de los lugares preferidos por los viajeros según la lonely planet, Xuan Mai restaurant. Estando allí pasaron pidiendo limosna un budista invidente acompañado de otro que le hacía de guía. Nos tomamos un par de cervezas y tras la insistencia de la mujer en que nos quedásemos a cenar nos levantamos diciendo que era pronto y fuimos donde teníamos pensado.

Elegimos un restaurante que había en la última planta del hotel Pakse con vistas a la ciudad (¡lo que nos quedaba había que gastarlo bien!), y dirigido por un europeo. Un lujo en comparación al resto de comidas y con un toque muy romántico. Era nuestra cena y decidimos no coger ninguna cámara: solo para nosotros. (Por eso no tenemos muchas fotos sobre estos momentos).

Cenamos de lo más tranquilo en la azotea del hotel. Las mesas estaban preparadas con mucho esmero y el camarero nos atendía como si estuviésemos en un restaurante de 5 estrellas; la beerlao extra, las vistas… todo hizo que fuese una cena muy especial, aunque no creo que nada pesara más que el pensar que ya no se iba a repetir, al menos en un tiempo. El viaje llegaba a su fin y parecía que desde allí arriba nos podíamos despedir de Pakse, de Champasak y de todo el país entero. Sabíamos que los dos días que nos quedaban de viaje ya no los íbamos a disfrutar porque serían todo viajes arriba y abajo, taxis, trenes, autobuses, aviones… Ni siquiera una ligera lluvia que apareció a media velada nos impidió gozar de las últimas horas; viendo que la ignorábamos se cansó de importunar y se apresuró en ausentarse acompañando al Mekong en su camino hacia Camboya, como señal de nuestro próximo encuentro.

Hicimos la velada larga; el postre, el café… y cuando ya no nos quedaban más excusas para continuar viendo el estupendo panorama nos tuvimos que resignar e irnos de vuelta a la guesthouse.

6 Comentarios
  1. MARIONA dice

    Hola! Sabent la feinada que porta fer un diari de viatge de qualitat, us he de felicitat, i dir-vos que m'ha ajudat molt en la planificació del viatge que estic pendent de fer per Tailandia i Laos. Crec que sempre que es fa una cosa així recomforta saber que ha sigut d'ajuda per altra gent, així que gràcies!

    1. carme dice

      Gràcies Mariona!! Si hi ha alguna cosa que m'agrade més que escriure el diari, es llegir comentaris com aquest!!! Encantats d'haver-te ajudat!

  2. admin dice

    Hola Patricia. Si vols contactar amb nosaltres escri-nos a [email protected] i te contestarem a totes les teues preguntes.

    Salutacions

  3. Patricia dice

    Hola!!!
    M'agradaria poder contactar amb vosaltres per parlar del tema de la frontera entre thai i laos. Jo fa dos anys que vaig fer thai, laos i cambodja. Aquest any voldria fer el sud de laos, pakse, les mil illes.. creuar la frontera per cambodja i anar a siemp reap.

    Com puc contactar amb vosaltres??

    gracies!!!

    per cert, els videos, bonisssims!

  4. carme dice

    ¡¡¡¡estaba mas quieto que en la foto!!!!

  5. tamare dice

    Sin lugar a dudas el artista de la foto es el minino, que mono, que gozada de siesta se está echando, en fin envidia cochina, quien pudiera llevar una vida tan perra,

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