La crónica cósmica. El maldito pollito corriendo a toda hostia

La crónica cósmica. El maldito pollito corriendo a toda hostia
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SIN ASUNTO. Ayer terminé de leer una novela de suspense titulada La Verdad sobre el Caso Harry Quebert (La Vérité sur L´Affaire Harry Quebert), del autor Joël Dicker, en la que los personajes centrales son dos escritores, de los que uno es joven y acaba de triunfar con su primer libro, mientras que el otro, ya mayor pero también con un éxito apoteósico a sus espaldas, ha sido su maestro, y le dice: “Hay dos cosas que le dan sentido a la vida: los libros y el amor. El paraíso de los escritores es el lugar donde se decide reescribir la vida como uno hubiese querido vivirla. El poder de los escritores es que deciden el final del libro. Tienen el poder de hacer vivir o hacer morir, tienen el poder de cambiarlo todo. Los escritores tienen en sus dedos una fuerza que, a menudo, ni siquiera sospechan. Les basta con cerrar os ojos para cambiar el curso de la vida”.

Ahora, mientras yo escribía esto, y aunque no tenga la menor relación, he recordado que en El Bosque Oscuro (Trilogía de El Problema de los Tres Cuerpos, de Liu Cixin) se afirma que la evolución genética tarda veinte mil años en asentarse, mostrarse y hacerse patente; así que se podría decir que quienes están llevando a cabo los increíbles inventos tecnológicos actuales son unos seres primitivos.

Y ya que menciono los inventos y la evolución, pienso que ni ni ni, ni, y que nos hallamos en una era de involución. Aquí van unas fechas que considero interesantes:

  • Las Pinturas de Altamira datan de 19.000 años antes de Cristo.
  • El gremio de los ganaderos se fundó 9.000 años antes de Poncio Pilato y de María Magdalena.
  • De la rueda no hay rastro hasta hace 5.500 años.
  • La primera universidad fue creada en el año 859 en Marruecos gracias a los esfuerzos de una mujer.
  • Lo de la imprenta, como ya sabéis, ocurrió en 1439.
  • El primer submarino lo inventó un holandés en 1620.
  • El piano y el sextante aparecieron en escena en el Siglo XVIII, igual que el lenguaje para los sordos, que creó el francés Charles-Michel de l’Épée en 1770.
  • La fotografía también nació en Francia, y la primera se tomó en 1826.
  • En cuanto al maravilloso correo electrónico, quizás no os hayan dicho que lo parieron en el año 1971: ¡Cómo pasa el tiempo!

En el futuro nosotros seremos recordados como responsables de la extinción de muchas especies de animales, por las junglas que arrasamos y por la desaparición de gran cantidad de plantas. Los traficantes matan anualmente 1.000 tigres, 1.000 rinocerontes, 10.000 pangolines y 20.000 elefantes. Por cierto, ¿sabíais que esos magníficos animales controlan muy bien lo de los números y las cantidades? ¿Visteis a la manada que atacó en Namibia a unos cazadores que acababan de abatir a uno de ellos? También se trafica con un millón y medio de aves vivas, con 440.000 toneladas de plantas medicinales y con mil toneladas de madera exótica.

Aseguran los científicos que los avances de las próximas dos décadas cambiarán totalmente nuestra sociedad, que prácticamente desaparecerán las enfermedades y nuestra longevidad aumentará espectacularmente; pero me temo que, de seguir por el mismo camino, eso suceda en un mundo desertizado en el que viviremos metidos en peceras.

Al observar el firmamento, dando por sentado que hay docenas de planetas habitados, me pregunto si alguno de ellos tendrá tanta diversidad de animales bonitos como tiene la Tierra: La belleza de un pavo real que aumenta si cabe cuando es insólitamente blanco, la delicadeza de un antílope pegando brincos, o simplemente el encanto de un gatito de pocas semanas.

Ayer, cuando paseaba de mañanita por la última y más solitaria de las playas de esta islita malaya llamada Kapas, gracias a la quietud y transparencia del agua vi perfectamente a cinco preciosos tiburones: pececitos que, debido a su color plateado y a la forma estilizada, siempre me recuerdan a cierto modelo de competición que tenía la casa “Mercedes”, creo que en los años cincuenta. Demostrando que su esqueleto está hecho de cartílagos y no de huesos, los tiburones pueden pegar unos giros de ciento ochenta grados torciendo su cuerpo como si fuesen serpientes.

Umm, ahora recuerdo a las dos cobras reales (de garganta rabiosamente anaranjada y midiendo más de dos metros) que vi en un reportaje acerca de la danza seductora en la que se retorcían y enrollaban levantándose verticalmente.

Érase una vez dos cómicos amantes de los animales, “El Pirata” y un servidor, que al anochecer perseguían a un pollito que piaba desesperadamente porque su madre había subido a pasar la noche en las ramas de un árbol, dejándolo a él en el suelo. Ja, qué ridículo espectáculo nos montamos diariamente para entretenimiento del personal con el maldito pollito corriendo a toda hostia de un lado a otro, como si no supiese que queremos echarle una mano, ¡pío, pío, pío!, hasta que conseguimos acorralarlo, agarrarlo y ponerlo junto a su madre, momento en que se relaja inmediatamente y deja al fin de piar.

ESTO ES ORIENTE

  • En Tailandia se considera automáticamente como pareja de hecho a cualquier relación amorosa que haya durado más de seis meses.
  • Las mujeres de ese país hablan tailandés (idioma que, debido a sus diferentes tonos, se podría decir que tiene setenta y seis letras) de una forma peculiar que las distingue de los hombres. Muchos de los occidentales que han aprendido el idioma gracias a sus novias tailandesas no saben que por su forma de hablar, para los oídos de la gente local, parecen graciosamente femeninos. Curiosidad que no representa ningún problema en esa cultura en la que los katoey (lady boys) no son discriminados e, incluso, ocupan puestos públicos. Acerca de éstos, me contaron que pueden llegar a resultar realmente peligrosos porque, cuando se cabrean, tienen la mala leche de una mujer y la fuerza de un hombre.
  • Igual que en otros países, durante los dos meses que pasé en Tailandia vi muchas veces la tele por el simple hecho de tenerla delante mientras comía o estaba en casa de alguien que la mirase. Los noticiarios continúan dedicándolos especialmente a los sucesos, y en la estación de los monzones, claro, priman las noticias sobre inundaciones. En Kanchanaburi, y a pesar de que el nivel del Río Kwai varía poco porque lo controlan varias presas, hubo unas lujosas cabañas que permanecieron bajo el agua durante todo el mes de septiembre. Otro drama, el que emitieron en directo mientras yo me comía una ensalada de papaya verde con guindillas y cacahuetes, tuvo que ver con un elefante que había caído en una acequia y se electrocutó al tocar un cable cuando trataba de salir; el masaje cardíaco con que trataron de reanimarle resultó inútil. ¿Imagináis el esfuerzo que tuvieron que hacer los veterinarios y lo agotados que terminarían? También vi en la tele una serie india, que los tailandeses siguen fielmente, en la que aparecen Shiva, Kali, Ganesha y demás dioses del hinduismo: era parecida a una película de aventuras al estilo de El Señor de los Anillos.
  • En Kanchanaburi, y en el mes de septiembre, no hacía tanto calor como a principios de verano; pero, de todos modos, los perros, los gatos, e incluso alguna cabra astuta, continuaban rondando las puertas de los supermercados “7-Eleven”, y a veces entraban en ellos para gozar de su glacial aire acondicionado.
  • Al ayuntamiento de la ciudad de Chiang Mai, al contrario que el de Terengganu, no le gustan los grafitis, y menos todavía si los pintan en un monumento antiguo como hicieron dos jóvenes, uno británico y el otro canadiense, a los que podrían condenar a diez años de cárcel y a pagar una multa de veintisiete mil euros.
  • Los ecologistas de Bangkok han conseguido un sustancial éxito al convencer al gobierno local de que los lagartos monitor del Lumphini Park son una atracción turística y que de ninguna manera representan el peligro tras el que se excusaban para cazarlos y exiliarlos supuestamente a la jungla, aunque la mayoría terminaban metidos en latas y camino de los mercados chinos.
  • El gobierno tailandés ha decidido limitar el número de visitantes a los parques nacionales y, para tenerlos bajo control, deberán hacer las reservas con antelación, pagando el tique de entrada en ciertas oficinas bancarias. Debido asimismo a la destrucción del entorno que ocasionaba la masificación turística, se ha clausurado definitivamente la playa de las Islas Phi Phi, en las que se filmó la famosa película de Leonardo DiCaprio The Beach. Ah, sí, que a partir de ahora podrán multarte y encarcelarte por fumar en ciertas playas tailandesas.
  • Taiwán ha empezado a restringir el número de visados que concede a las tailandesas porque muchas de ellas se dedican a la prostitución y, empeorando las cosas, tienen sida.

MIRA LO QUE PIENSO

  • ¿Te gustas (sin espejo)? ¿Te caes bien? ¿Te toleras? ¿Te muestras tolerante con tu intolerancia? ¿Te amas y no olvidas que el amor empieza por uno mismo al amar la vida que vives?
  • ¿Está floreciendo el negocio de las floristerías?
  • ¿Tenemos una glándula que produce preocupación?
  • Qué sorprendente e interesante resulta enterarte de las cosas que la gente dice de ti a tus espaldas.
  • Vivir el presente es vivir cada día como si fuese el último.
  • El sistema familiar actual de Occidente falla estrepitosamente al pasar por alto la psicopertenencia o psicodependencia que crea el matrimonio, puesto que sigue existiendo y dominándonos incluso tras el divorcio.

Y esto es todo por hoy, mis queridos papanatas. Bom Bom.

La crónica cósmica, de Nando Baba
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