Viaja, adopta y ¡salva dos vidas! Historias de rescates viajeros

Viaja, adopta y ¡salva dos vidas! Historias de rescates viajeros
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¿Te has enamorado alguna vez de algún animal que se ha cruzado en tu camino mientras viajabas? Si te gustan los perros y los gatos seguro que en más de una ocasión has pensado aquello de «ojalá pudiera llevarme a este pobre animalillo a mi casa, pero es imposible…». Una de las peores cosas de los viajes para los amantes de los animales es encariñarse con esos bichos tan simpáticos que vienen a saludar, que viven cerca de la cabaña en la que hemos pasado unos días o que aparecen por las noches a pedir comida a la puerta de nuestra habitación y a los que tarde o temprano hay que decir adiós. En muchas ocasiones son animales con buena calidad de vida y de los que alguien se hace responsable o se encarga de alimentar. Pero en otras son animales enfermos, heridos o demasiado pequeños y solos que nos sabe terriblemente mal volver a dejar. En esos momentos siempre nos preguntamos «¿qué puedo hacer aparte de darle un puñado de comida y un poco de cariño?» Esa debe ser la pregunta que se hicieron los siguientes viajeros a la que enseguida encontraron respuesta: llevárselo con ellos y cuidarlo.

Confieso que me encantan los artículos que publican estos tipos de rescates, pues tras varios voluntariados en refugios de animales en Asia (Lanta Animal Welfare, Santisook, CARA) y muchos desenlaces fatales, una se consuela viendo que las historias bonitas de animales rescatados y los finales felices también existen. ¿Quieres conocerlas? Pues a continuación: ¡Los 10 animales rescatados más viajeros!

Amelia, the sailor cat

Una amiga puso el enlace de esta historia en mi muro de facebook pocos días después de que decidiéramos adoptar a Songkran en Langkawi y consiguió que todo el agobio que se había apoderado de mí al pensar en todo el jaleo que me esperaba al viajar con un gato se convirtiese en ilusión. ¿Por qué pensar en lo que no podría hacer a partir de ese momento en vez de pensar en lo que sí? El caso de Amelia es el de una preciosa gata tricolor que fue rescatada cuando solo tenía 6 meses por Liz Clark, una mujer que dejó su trabajo para navegar por el mundo con un yate y no dudó en dejar un hueco en la embarcación para el cachorrito. Podéis seguir sus aventuras en el instagram de @captainlizclark y ver un divertido vídeo con imágenes de Amelia disfrutando de la travesía y del mar.

Pack ecológico de viaje
@captainlizclark
@captainlizclark

Burma, haciendo autostop con una gata

A Burma la conocí buscando información para cruzar la frontera con un gato. ¿Necesitaba un pasaporte para Songkran? ¿Cuantos meses tenía que tener para poder sacarlo del país? ¿Era necesario mucho papeleo? Eran demasiadas las preguntas que tenía y encontré muchas respuestas en la web de Roving Snails. En su artículo Hitchhiking with a cat nos cuentan y dan consejos sobre cómo fue viajar y hacer autoestop con Burma, una gata que encontraron en Yangón cuando era tan pequeña que todavía no podía ni ver. Según ellos mismos dicen, les gusta creer que Burma era un gato con aspiraciones viajeras, por eso lloró fuerte desde las manos de los niños que la habían encontrado en la carretera cuando Marta y Boris pasaban por allí cargados con sus mochilas y la escucharon. Tras darse por vencidos buscando a su madre y cuidarla durante unos días, decidieron que Burma era su nueva compañera de viaje, y vaya si ha viajado…

Burma hitchhiking ®rovingsnails.com
Burma hitchhiking ©rovingsnails.com

Kitty, mochileando a cuerpo de rey

Estoy casi segura de que esta fue la primera historia de animales viajeros que conocí y también fue porque alguien la compartió en mi muro de facebook. Sí, mis amigos son consciente de que soy una loca de los gatos y me lo hacen saber a diario. Kitty es una gatita que se encontraron una pareja de franceses en una transitada carretera de Louisiana mientras viajaban y, pese a que al principio pensaban buscarle una casa, pronto se enamoraron de ella y decidieron llevársela con ellos. ¡Vaya! Me suena esta historia… Desconozco si esta pareja sigue viajando, pues los videos son antiguos, pero es muy divertido ver la imágenes de Kitty disfrutando del viaje encaramado a la mochila de su humano y gozando debajo de un paraguas que lo protege del sol y de la lluvia.

Kitty
Kitty

Chica y Lluna, de Valencia a Tailandia

Lluna era una perrita adoptada que vivía en Valencia cuando Gerar y Helena decidieron dejar España e ir a vivir a Tailandia. Tras el papeleo pertinente y con el pasaporte a punto (Helena nos lo cuenta todo al detalle en Cómo viajar con tu perro a Tailandia (cómo importar / exportar tu mascota)), la perra se fue de viaje con ellos y después de pasar unas semanas en Phuket y conocer las bonitas playas del sur del país, fueron a vivir definitivamente a Chiang Mai. Allí conocieron a Chica, otra perrita que les persiguió estando de visita en un templo budista. No pudieron olvidarse de ella y tras comprobar que era callejera y no tenía propietario volvieron la semana siguiente con un collar y decididos a adoptarla. Dicen que en verdad fue Chica la que les eligió a ellos. Mirad que a gusto viven las dos perras juntas en su casa de Chiang Mai en su propio instagram: @chicalluna.

@chicalluna
@chicalluna

Party cat, el gato motero

Esta es la historia de un motero con un gran corazón y un gatito con mucha suerte. Pat Doody viajaba en moto desde Nueva Jersery hasta Nevada cuando encontró este cachorro con quemaduras por el cuerpo. No se lo pensó dos veces, se lo metió en el chaleco, le puso de nombre Party Cat y se lo llevó de viaje con él. Y con mucho cariño y más latas de atún, el gatito empezó a encontrarse mejor.

Party cat
Party cat

Sedona y Zeus, dos cachorros de road trip

¿Qué harías si estando de road trip encontraras dos cachorros de ocho semanas de edad? Esto es lo que le pasó a Jordan Kahana y lo que decidió fue adoptarlos y llevárselos con él, tal y como explica en este vídeo de su canal de youtube. Sedona y Zeus, que así es como se llaman los perros, subieron al coche con él, fueron directos al veterinario y desde entonces no se han separado. Podéis comprobarlo en su instagram: @jordankahana

@jordankahana
@jordankahana

Willow, alrededor de Australia en campervan

50000 son los kilómetros que recorrió Willow alrededor de Australia en camper junto a su propietario Rich, un joven que decidió vender todas sus posesiones y lanzarse a viajar. «Juntos hemos navegado por la Gran Barrera de Coral, hemos disfrutado del verano de Dorrigo Plateau y recorrido 1000 km desde Bourketown a Queensland» cuenta Rich, que afirma tener un acuerdo tácito con ella: la gata sabe que él nunca se irá sin ella y él sabe que Willow siempre volverá. Vale, no es un gato rescatado durante un viaje, pero no me digáis que no mola su historia. Y ¿cómo no? Sus aventuras están reflejadas en su instagram: @vancatmeow

@vancatmeow
@vancatmeow

Magic, the adventure cat

Magic es un gato adoptado por una pareja viajera y pese a que no fue durante un viaje, no han dudado nunca en hacer de su mascota el mejor compañero de viaje (la comparto para que veáis que hay gatos a los que les gusta salir de casa y viajar). Está acostumbrado a llevar el arnés y sus propietarios se lo llevan de paseo, de camping, en kayak o de aventuras por algún Parque Nacional de Estados Unidos.  En su página web cuentan cómo lo han educado para que les haga caso y dan algunos consejos para la gente que quiere sacar a su gato de paseo o que les acompañe a viajar. También podéis seguir sus aventura en instagram: @furrymagic.

@furrymagic
@furrymagic

Si os gusta la cuenta de Magic, en instagram hay varias de gatos y perros aventureros que salen a viajar con sus propietarios: @bambucat, @pitdogpete, @catnotafruit, @hazel_the_tortie, @whiskered_away, @furrywanderer, @furrywaffles, @backpackingkitty, @adventurecatkev.

Ze Pequenho, el gato surfer

Me gusta esta historia porque nos muestra que a veces hacer algo por un animal que necesita ayuda es más sencillo de lo que creemos. Ze Pequenho era un gatito que quedó atrapado en un pozo de algún lugar al sur de Chile, cuando Nicole y su pareja que viajaban haciendo autostop por aquella zona lo encontraron. Decidieron inmediatamente que lo ayudarían y el animal se unió a la aventura y durante el viaje visitaron playas, bosques y campings. Lástima haber perdido el rastro de este pequeño, pues lo último que dice el artículo es que al final del trayecto decidieron buscarle un hogar y lo pusieron en adopción.

Ze Pequenho
Ze Pequenho

Songkran, el gato con mochila

Y me vais a perdonar pero el último de la lista es el más guapo, el más listo y el más simpático de todos: nuestro queridísimo Songkran, el gato con mochila. Algunos ya conocéis su historia, lo recogimos en Langkawi en las puertas de una mal llamada protectora que se dedicaba a sacrificar cachorros de perros y gatos callejeros y el suertudo de Songkran pasó de estar a punto de morir a tener la vida más perra: comer, dormir y viajar por Asia. Podéis seguir sus andanzas en su instagram, en el que nunca nos cansamos de subir fotos suyas y de sus mejores amigos: @the_backpacker_cat

Songkran
Songkran

¿Conoces más historias de animales rescatados durante un viaje? Cuéntanoslas y ayúdanos a engrosar esta lista de adopciones bonitas.

Adopta y salva una vida
Adopta y salva una vida

NOTA: Si estás de viaje y quieres ayudar a un animal que has encontrado herido o enfermo y no puedes hacer nada por él, siempre puedes hacer una búsqueda en internet y mirar si hay algún refugio o centro de rescate en la zona a la que pasar la alerta. Eso sí, recuerda que estos sitios suelen actuar con muy pocos recursos y la mayoría de la gente que colabora en ellos lo hace desinteresadamente, así que considera el hecho de aportar alguna donación, pues ese animal que has encontrado es tan responsabilidad tuya como suya (y ellos ya hacen mucho dedicando su tiempo).

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