Cap. 10 – Luang Prabang, patrimonio de la humanidad

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El primer día que nos levantamos en Luang Prabang decidimos empezar viendo los templos. Hicimos un cambio de guesthouse para ir a otra más céntrica, Sackarinh Guest House y luego nos pusimos manos a la obra. Llevábamos ya varios días por Laos y aun no nos habíamos detenido a prestar atención a los templos budistas.

Wat Ho Pha Bang (at the entrance of the Royal Museum)
Wat Ho Pha Bang (at the entrance of the Royal Museum)

Durante los días anteriores habíamos visto alguno en algún pueblo pero nada como aquí; Luang Prabang está repleto de ellos y como anécdota decir que el que más gente visita es el Wat Xieng Thong, un templo al lado del Mekong con una enorme escalinata con vistas al río. Disfruté mucho paseando por sus calles y entrando a cada pagoda.

Carme inside a pagoda
Carme inside a pagoda

En su recinto estaban los monjes realizando actividades siempre dispuestos a intercambiar alguna palabra con nosotros. Algunos esculpían budas en madera, otros los dibujaban, otros se animaban a enseñarnos algunas zonas de la estancia cuando Toni les contaba que estaba haciendo un libro de fotografía de Myanmar (Birmania) en el que aparecían imágenes de las manifestaciones.

Monk carving wood at Wat Xieng Muan
Monk carving wood at Wat Xieng Muan

En Luang Prabang nunca dejas de ver templos y pagodas, y aunque nos alejásemos de ellos siempre veíamos a algún monje paseando debajo de un paraguas negro protegiéndose del sol, porque eso sí, ese día hacía muchísimo calor. El sol nos dejó rendidos recorriendo la ciudad de arriba abajo, así que a mediodía tuvimos que parar a descansar.

One stop at Cafe des Arts
One stop at Cafe des Arts

Pero antes de ir a comer decidimos visitar el último sitio, un museo que nos llamó la atención: Royal Palace Museum (Ho Kham). No teníamos muy claro exactamente que era así que entramos a verlo y vimos que era una un palacio convertido en museo en el que vivió el último rey de Laos. Fue más que nada curioso, ver las enormes habitaciones y la cantidad de regalos que tenían, recibidos desde todas las partes del mundo, desde cubiertos hasta una piedra de la luna.

Royal Palace Museum
Royal Palace Museum

Nos quedamos un rato por el jardín haciendo unas cuantas fotos y antes de desintegrarnos nos fuimos a comer. Fue terminar, volver a la guethouse a darnos una ducha fresca y dar una cabezada porque no podíamos más, y eso que el trekking hacía días que había terminado…

Gardens of the Royal Palace Musem with the Phu Si in the background
Gardens of the Royal Palace Musem with the Phu Si in the background

Por la tarde subimos al Phu Si, un monte que hay en medio de la ciudad con un montón de escaleras para subir y bajar, cansado pero entretenido, en el que se levanta un templo y desde el que se puede ver toda la ciudad, el Mekong y el Nam Khan, un afluente que desemboca en éste.

Views from the Phu Si
Vistas desde el Phu Si

Además a los pies de la montaña estaba el mercadillo y cuando bajamos ya estaba  anocheciendo y vimos cómo iban encendiendo todas las luces y empezaba a llenarse de gente. Nos pusimos manos a la obra y empezamos a comprar todos los regalos porque no teníamos nada aun.

Mercado nocturno desde las escaleras que van al Phu Si
Mercado nocturno desde las escaleras que van al Phu Si

Dimos una vuelta primero para ver lo que había, hacernos una idea y después nos pusimos a comprar: monederos para los amigos y nuestros hermanos, pañuelos para las madres, fundas de almohada para su hermana, un farolillos para mi padre y para nosotros, cigarros para su padre, postales para mandar, una pulsera para mi y una camiseta para Toni. Cargamos una bolsa entera de regalos sin gastarnos apenas casi nada.

Interior del mercado nocturno de Luang Prabang
Interior del mercado nocturno de Luang Prabang

Por la noche quisimos darnos un homenaje gastronómico. Decidimos pasar de los nuddles y  el arroz e irnos a un sitio donde cocinasen alguna cosa diferente. Ya habíamos leído en la guía que el “Lao Lao Garden” era uno de los mejores sitios para ir, así que no lo dudamos. Llegamos pronto no sin antes casi perdernos dando un rodeo de tontos por un sitio por el que las únicas personas que vimos querían vendernos marihuana.

La primera impresión que nos dio no fue menos que el sabor de boca que nos dejó el restaurante. Un gran jardín en una cuesta en la que las mesas estaban todas a una altura diferente. Con un pasillo en medio y la única luz  la que alumbraban unas cuantas velas y un rastro de lucecitas pequeñas en el suelo. Desde la mesa en la que nos sentamos solamente veíamos a los que teníamos delante a un par de metros de nosotros y de fondo escuchábamos música latina que pusieron para ambientar el local.

Lao Lao Garden Restaurant
Lao Lao Garden Restaurant

La comida todo un puntazo. Nos pedimos una barbacoa y nos sacaron allí mismo el brasero, donde previamente el camarero había abierto una tapa dejando un agujero en el centro de la mesa. Seguidamente el muchacho lo preparó todo en un santiamén, sacó las brasas y puso encima el asador cubriendo de agua el perímetro de éste, le puso especias, empezó a hervir las verduras y nos indicó como poner la carne para que no se nos quemase. Todo eso en un minuto y con una destreza con los palillos que me dejó hipnotizada. Luego a mí me costó un poco más, aunque ya empezaba a controlarlos.

Disfrutamos un montón de la cena, muchísimo. Mientras cenábamos el camarero se acercó un par de veces a cambiarnos la vela que alumbraba la mesa y a ver si íbamos bien con las brasas. Desde allí escribimos las postales (era el 22 de septiembre y a mi madre le llegó a principios de Noviembre cuando ya pensábamos que se habrían extraviado). Pedimos postre y luego nos hicimos un par de mojitos, más por pereza de irnos que por beber, porque me lo estaba pasando estupendamente.

Escribiendo una postal
Escribiendo una postal

Luego ya más animados quisimos ir a algun sitio, pero eran las 11 y media de la noche y ya no se veían casi ni turistas, así que no tardamos nada en irnos a dormir.

Sackarinh Guest House, en el centro de Luang Prabang
Sackarinh Guest House, en el centro de Luang Prabang

El día siguiente queríamos ir a visitar unas cascadas cerca de Luang Prabang, pero eso será en otro post…

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