Turistas lo son muchos, pero viajeros hay poquitos. Al menos de los de raza, de esos que un día decidieron dejar la comodidad de sus empleos para largarse a recorrer el planeta, sin prisa, y yendo de un lado a otro en transporte público, a lomos de una bicicleta, de motos de escasa cilindrada o caminando con su mochila. Pisando esa tierra de la que nunca separa sus pies.
Madrileño de nacimiento (aunque no quede claro por su apellido, casi impronunciable) tras acercarse muy joven al norte de África y vivir un año en Malasia y Turquía, decidió que quería dedicar su vida a dos pasiones: el viaje y la divulgación.
Para Pablo lo de viajar y contar son indisolubles. Por eso ha escrito en numerosas revistas de viajes o en libros. El último, junto a Itziar Marcotegui, titulado «El libro de los grandes viajes» es el que más ilusión le hace.
Por si fuera poco, tiene varios pódcast de viajes, donde comparte su pasión viajera: Un gran viaje -del que conmochila se apunta como nuevo patrocinador- y La aventura de viajar, y unas activas redes sociales en las que comparte sus aventuras por el mundo.
Pablo Strubell
Y a partir de ahora, Pablo también nos deleita aquí con las crónicas de sus grandes viajes, en Conmochila. Unos grandes viajes que quieren ser realistas, con la visión de ese soñador de 50 años que aún busca encontrar lugares que le sorprendan. Rincones de los que merece contar sus realidades.
Porque para este soñador, la realidad es demoledora con la imaginación. Y lo quiere demostrar al buscar poesía en, por ejemplo, un pueblo de Laos donde la vida simplemente transcurre. Y es que dichas realidades pertenecen a quienes las habitan. Pablo está ahí para contarlas. No para transformarlas.
Empezar mi sección Con los pies en la tierra hablando de dinero no es elegante, supongo. Pero me temo que la pasta, la guita, la pana, el parné, la plata o como queramos llamarle es un tema recurrente con el que tenemos que lidiar constantemente las personas que viajamos. Porque nunca tanto como cuando viajamos… Leer más: No con mi dinero
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Con ilusión y algo de tristeza afronto la última etapa de la GR11 Transpirenaica. Hay una subida inicial bonita entre niebla, campos de flores y bosques hasta la ermita de San Marcial, desde donde hay unas vistas increíbles de Irún y Hondarribia, el final de mi viaje. Desde allí es todo bajada o llaneo por… Leer más: Etapa 45: Ermita San Antón – Cabo Higer (Hondarribia). Transpirenaica GR11.
La penúltima etapa de la Transpirenaica GR11 está llena de emociones. Empiezo desayunando en el puerto de Lizarrieta, desde donde hay un largo descenso por pista, atravesando prados con vistas y bosques hasta Bera, un pueblo con casas impresionantes. Tras comer allí y descansar, subo varios kilómetros con calor intenso, que por suerte son entre… Leer más: Etapa 44: Cabaña de Usategieta – Ermita San Antón. Transpirenaica GR11.
Decido hacer en tres días las que serían las dos últimas etapas clásicas, para no darme palizas. Nada más salir de Elizondo subo por un bosque húmedo y frondoso hasta el paso del Arrondo, desde donde veo el Cantábrico a lo lejos, por primera vez. ¡El final de la GR11 está ahí mismo! Camino cómodo… Leer más: Etapa 43: Elizondo – Cabaña de Usategieta. Transpirenaica GR11.
Duermo bien pese a la tormenta y espero hasta que la lluvia cesa para arrancar. Salgo con botas y calcetines empapados, y desciendo embarrado por senderos y bosques neblinosos hasta la frontera francesa. La lluvia fuerte vuelve y me refugio en una leñera. Al pasar, continúo por pastos inundados hasta Elizondo, donde los hoteles están… Leer más: Etapa 42: Cabaña de Azaldegi – Elizondo. Transpirenaica GR11.