La gran puerta de entrada a Vietnam no es su capital. Porque la más importante de las ciudades de Vietnam es la vieja Saigón, la megalópolis de Ho Chi Minh. Conocida por muchos por las películas bélicas, la actual gran urbe vietnamita es puro frenetismo. Avenidas enormes con ríos de motos a alta velocidad, rascacielos sobre distritos franceses y muchísimo ocio.

Las comparaciones con Hanói son constantes. Mientras la capital gubernamental es tradicional y luce aspecto de pueblo grande, Ho Chi Minh es puro globalismo. Lujo y opulencia en edificios de cristal desafían a una ciudad que tiene un estilo muy particular. Y que si se sale de lo convencional, es muy disfrutable.
Vietnam siempre ha mirado al mundo desde la que otrora se conociera como Saigón. Un nombre que, curiosamente, la ciudad se niega a perder. Y tiene su sentido que la actual Ho Chi Minh sea tan importante en el país. Su ubicación era privilegiada.

Saigón se desarrolló como un principal puerto de acceso al sureste asiático. Primero por los comerciantes chinos. Y luego por los franceses. El imperio galo vio el potencial de la ciudad y creó en ella la primera gran capital de la Indochina. Así se crearon las grandes avenidas, las opulentas catedrales y los mercados. Todo eso sigue vivo en la Ho Chi Minh del siglo XXI.

Porque pese a la guerra y al afán del comunismo por aplastar a Saigón -que había sido la capital del bando estadounidense-, la ciudad continuó como la gran urbe comerciante y del desarrollo. Saigón va por libre y es en su territorio donde se instalan las empresas internacionales, el mundo de los negocios y el desarrollo acelerado del sureste asiático.

Los rascacielos ya son parte de su idiosincrasia. Los centros comerciales se alzan como las nuevas catedrales. Y el ocio es toda una religión. El carácter de la ciudad es tan suyo que ni siquiera los propios vietnamitas han sido capaces de popularizar a la ciudad bajo el nombre de Ho Chi Minh. Será su denominación oficial, pero para los locales sigue siendo Saigón.
Hay quienes adoran a Saigón y la consideran la mejor ciudad del país. Otros en cambio la odian. La ven ruidosa y sumida en el consumismo, algo que choca para muchos con la idea romántica de un país supuestamente comunista. Aun así, muchos viajeros se quedan con la primera impresión. Y en Ho Chi Minh las apariencias pueden engañar. Y mucho.

Saigón no es una ciudad acogedoramente pequeña donde puedes caminar de un sitio al otro fácilmente. Aquí los franceses construyeron avenidas enormes y quisieron ir a lo grande. Luego se mudaron a Hanói y quisieron hacerla más sencilla. Pero Ho Chi Minh se planteó como un enorme hub comercial.

Lo que muchos viajeros desconocen es que la ciudad se organiza por distritos, y solo así puede comprenderse su realidad. Sobre todo tras el aperturismo de los años 90, momento en el cual el Gobierno quiso atraer a todo el capital extranjero posible y convertir a la antigua Saigón en una megalópolis mundial y global.
El distrito 1 es allá donde están los rascacielos y la famosa avenida Pasteur. No obstante, todo el ruido de la zona de fiesta se encuentra también en el distrito, igual que el cuestionable barrio mochilero de Bui Vien y Pham Ngu Lao. Un puñado de calles horteras con tiendas de baratijas, marcas innecesarias como McDonald’s o Starbucks, y mucho hotel de cuestionable calidad. Además de bastante miseria y prostitución. Algunos la llaman la Khaosan de Vietnam, en alusión al barrio mochilero de Bangkok.

Alojarse en Pham Ngu Lao fascina a quienes buscan discotecas con música atronadora y marcas internacionales, y desgraciadamente mucha gente acaba allí porque la mayor concentración hotelera barata se encuentra en dichas calles. Pero tiene un aire turbio que se ha de tener en cuenta. Eso, no obstante, no le resta méritos al distrito 1. Porque caminando un poco la ciudad se vuelve neogótica, con la presencia de la catedral de Notre Dame o la Oficina Central de Correos.

El distrito 1 convence a muchos por sus rascacielos y su energía comercial, muestra del Vietnam moderno en comunión con su pasado colonial. Pero poco más allá aparece el distrito 3. Un lugar mucho más residencial y bellísimo, con cafés de especialidad y galerías de arte independiente, además de templos tranquilos. Tiene cierta similitud con la Concesión Francesa de Shanghái al ser el lugar elegido por los franceses para crear su pequeño barrio galo.
Otro destino importante para entender la ciudad es el distrito 5, conocido como el barrio chino. Mucho más ancestral que los anteriores, aquí es donde se instalaron los chinos hace más de tres siglos. Con sus calles empedradas y sus templos taoístas.
La situación geográfica de Ho Chi Minh lo es (casi) todo. Si los chinos se instalaron en ella y luego los franceses se la apropiaron como capital fue por su situación estratégica, pero también por su clima. Saigón es la habitual ciudad húmeda del sureste asiático donde siempre hace calor. Y pese a ello hay gran vida de calle.

Igualmente, el auge de la ciudad como capital global y financiera hizo que creciera mucho a lo ancho. Así que hay que acostumbrarse a las grandes distancias. Eso se vuelve un poco tedioso con el tráfico. Es demencial el gran volumen de motos, y suele ser habitual tener que cruzar con decisión para que la marabunta a dos ruedas se haga a un lado.
Seguramente Hanói pueda lucir más auténtica que Ho Chi Minh como ciudad vietnamita, pero la antigua Saigón es la capital del ocio en todo el país. En parte debido a su clima tropical, las calles se transforman al caer el sol y la energía de la ciudad sube al llegar la noche.
A nivel gastronómico, no solo hay comida callejera en cualquier lugar. Sino que está llena de terrazas, rascacielos, bares mirando al río Saigón y muchísimos neones. La avenida Pasteur es un festín de bellos restaurantes, como el popular Nha Hang Ngon, que pasan los años y sigue siendo excepcional.
Eso sí, el espíritu de Saigón sigue siendo muy vietnamita. Y por eso a pie de calle está lleno de pequeños restaurantes con su comida callejera que se sirve en mesas bajas con sillas en las que acuclillarse.

Mención especial merece la cerveza. Porque Vietnam es un referente mundial en la elaboración artesanal, y Saigón es la gran capital del craft beer en el sureste. Todo empezó en la avenida Pasteur, donde ahora pueblan los tap rooms, una nueva forma de vivir la ciudad, visitando viejos edificios coloniales reconvertidos en locales cerveceros.
El edificio que vemos en la actualidad fue diseñado por el arquitecto vietnamita Ngo Tiet Thu y construido en 1962 sobre los cimientos del anterior palacio de Independencia.
El Palacio de Reunificación es famoso porque dos tanques militares del norte de Vietnam cruzaron su puerta principal, escenificando así el final de la guerra de Vietnam en 1975.

En su interior, los sótanos preservan aún túneles, salas y aparatos de telecomunicaciones para la logística militar y alberga hasta un casino.
Durante la colonia francesa, a finales del siglo XIX, se construyó esta catedral católica inicialmente denominada Iglesia de Saigón y posteriormente llamada Notre Dame Cathedral. Sus dos imponentes torres de 58 metros de altura, su ladrillo rojo traído desde Marsella y las cristaleras, hacen de ella una bonita visita.

Cuentan que en 2005, la figura de la Virgen (en mármol) que hay en la zona ajardinada, derramó una lágrima por una de sus mejillas y decenas de fieles se congregaron en los alrededores creyendo que asistían a un milagro.
Diseñado por el arquitecto francés Alfred Foulhoux, la Central Post Office de Ho Chi Minh, es un edificio del siglo XIX de la época colonial francesa. El exterior, de estilo gótico y renacentista, es de color amarillo y blanco, con persianas en color verde sobre las ventanas arqueadas.
Una vez en su interior, sus arcos y su colorido suelo de mármol, además de las cabinas de teléfono, nos transportan a esa otra época del imperio de Indochina.

Varios mapas de las líneas de telégrafo sobre el sudeste asiático, nos recuerdan que nos encontramos en Vietnam.
Hay un lugar imprescindible en Ho Chi Minh y es el Museo de la Guerra de Saigón, un edificio de varias plantas en el que a través de objetos, fotos y murales se recuerda la guerra de Vietnam. No es una visita agradable, dado el grado de destrucción que alcanzó el país durante la guerra y los años posteriores.
Sigue poniendo los pelos de punta ver las fotos de aldeas completamente arrasadas, gente torturada y niños con todo tipo de deformidades, consecuencia directa del uso del gas naranja durante el conflicto bélico.

Pero sin duda alguna es una visita recomendada en la que uno asimila algo que ya sabe de antemano, qué es una guerra y qué es lo que ella conlleva.
El edificio del History Museum de Saigon fue diseñado por un arquitecto francés y edificado en 1956. El museo alberga numerosos objetos y colecciones de arte asiáticas, así como algunas esculturas traídas desde Angkor Wat en Camboya.
Un paseo por sus salas nos descubrirá la historia vietnamita, así como información sobre las distintas minorías que habitan en el país.

También podremos aprender sobre la historia reciente de Vietnam, desde la colonización francesa hasta los últimos años.
Ho Chi Minh, motor económico del país, no podía dejar de ofrecer algo ya presente en la mayoría de ciudades importantes del mundo.
La torre financiera Bitexco de 260 metros de altura posee un observatorio o plataforma, Saigon Skydeck, a la que se puede acceder para disfrutar de unas imponentes vistas sobre Saigon y el río.

Varios monitores ofrecen información instantánea sobre lo que estamos viendo, desde la historia de la zona a los servicios que encontramos.
La Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús de Ho Chi Minh fue construida durante la colonia francesa en Saigón en el siglo XIX sobre los cimientos de un primer templo católico construido en madera. De estilo romano, con una fachada en un color rosa muy llamativo, se trata de la segunda iglesia más grande de la ciudad por detrás de la catedral.

El interior llama la atención por estar también pintado de color rosa y posee unas bonitas vidrieras.
Construida en 1909, la Emperor Jade Pagoda fue levantada en honor al dios supremo taoísta, el Rey del Cielo, Ngoc Hoang. Es uno de los cinco santuarios más importantes de Ho Chi Minh City y desde hace un tiempo también es conocido como el templo de las tortugas, por el pequeño estanque que hay en la entrada.
En la sala principal nos recibe una imagen de Ngoc Hoang flanqueado por sus guardianes.

El templo se encuentra lleno de figuras de papel maché, todas con especial significado en la cultura taoísta, como el Jefe del Infierno o la Sala de los Diez Infiernos.
Más de 2000 puestos con diferentes productos con comida, artesanías y telas se venden en Binh Tay Market. Este mercado es menos turístico que otros como podría ser Ben Thanh Market, pero hace que sea un poco más especial por poder ver cómo los locales se mueven, compran y venden o prueban platos en alguno de los puestos (siendo la mejor hora la del desayuno).

El edificio fue construido durante la colonización francesa por un rico mercader chino y también se conoce como Cholon Chinatown Market.
Construido en el siglo XVIII por la comunidad cantonesa que habitaba Ho Chi Minh, Thien Hau Pagoda es una pagoda budista y está dedicada a la diosa del mar Mazu. Se dice que salvó a varios miembros de su familia durante un tifón, y se encarga de proteger a los barcos y gentes del mar.

Se accede al templo a través de una bonita verja verde y una vez en su interior vemos el altar a Mazu con tres estatuas de la diosa. Además, en el tejado, se observan en relieve escenas de batallas.
Se cree que Giac Lam Pagoda, construida en el siglo XVIII, es una de las más antiguas de Ho Chi Minh. Este centro espiritual budista, se encuentra rodeado por un muro que protege los jardines, donde encontramos un pequeño árbol sagrado donado por un monje de Sri Lanka en 1953.

La estupa principal, un imponente edificio con 7 pisos de altura, y con unas preciosas vistas sobre la ciudad, alberga un gran Buda blanco, uno de los principales atractivos de este templo.
En la zona de Phu My Hung, una zona de nueva construcción y con un centro comercial y varias franquicias americanas, encontramos Anh Sao o Starlight Bridge, un moderno puente con un espectáculo de luces multicolor que se encienden de jueves a domingo y para fechas especiales.

Construido en 2010, este puente se ha hecho muy popular entre los locales, si tienes tiempo, puedes hacerle una visita para ver las luces o hacer alguna foto, pero tampoco es algo por lo que debes quedarte un día extra en Ho Chi Minh.
Ho Chi Minh es una locura a nivel tránsito, es un arte ver cómo las motos circulan y esquivan a los transeúntes. Aquí te recomendamos un tour nocturno en moto para visitar diferentes puntos de la ciudad con un guía especializado. Una buena manera de sentirse parte de esta gran urbe.
Imagina un lugar estrecho, oscuro, lleno de roedores y gusanos y tan bajito, que apenas puedes moverte a cuatro patas. Piensa que es el único refugio que tienes para protegerte del enemigo. Así eran los túneles de Cu Chi durante la guerra de Vietnam.
En la actualidad, la zona se ha convertido en una especie de parque conmemorativo de lo que fue aquella época.

Se puede visitar un túnel de unos 100 metros de longitud que ha sido ampliado para que los turistas no nos sintamos demasiado agobiados, pero con 25 m recorridos por su interior, tuvimos más que suficiente.
Puedes hacer una excursión privada con guía en español a los túneles de Cu Chi o hacer un tour combinado con visita a los túneles de Cu Chi y un paseo en barca por el Delta del Mekong.
Alrededor de 4600 kilómetros recorre el río Mekong desde su nacimiento, en el Tibet, hasta su desembocadura en el mar de China meridional. En su camino por China, Myanmar, Tailandia, Laos, Camboya y Vietnam, cambia de nombre, riega los pueblos que atraviesa e inunda los paisajes, regalando vistas maravillosas de principio a fin.
En la última parte de su recorrido, el río se ramifica y se extiende por todo el sur de Vietnam formando lo que se conoce como el Delta del Mekong.

Sus últimos kilómetros son toda una explosión de vida y nosotros lo exploramos desde Ben Tre, una zona más tranquila que otras más cercanas a Ho Chi Minh.
Con este tour privado de 2 días por el Delta del Mekong, descubrirás esta importante región fluvial llena de canales y campos de arroz, además de acercarte a sus famosos mercados flotantes.
Otra opción de menos tiempo es hacer una excursión de día completo por el Delta del Mekong en lancha rápida, también incluyendo campos, mercados, comida tradicional .
El Cao Dai es una religión creada en 1926 en la que sus seguidores aúnan lo que ellos creen mejor de otras religiones como el taoísmo, cristianismo, budismo o confucianismo. Siguen varios preceptos como el veganismo, la no violencia y la veneración de los ancestros.
A unos cuantos kilómetros de la ciudad, podemos visitar uno de los llamativos templos de esta religión.

El acceso es libre y, una vez dentro, podremos ver a los seguidores rezando, vestidos de blanco, en llamativo contraste con el colorido interior del templo.
Te recomendamos hacer una excursión en vehículo privado al templo Cao Dai combinada con visita a Black Virgin Mountain y los túneles de Cu Chi.
Si hubo un motivo por el que fuimos al Parque Nacional Cat Tien, que se encuentra a alrededor de 150 km al norte de Ho Chi Minh, fue sin duda que hay gibones.
Esta zona protegida de selva tropical que abarca 72 hectáreas, es habitada por una fauna muy variada, entre la que se encuentran elefantes, osos, búfalos, loris, macacos y langures… ¡incluso se han llegado a recoger imágenes de tigres y leopardos!

La guinda de nuestra estancia en el parque fue alojarnos en una cabaña de Cat Tien Forest Call lodge.
Para visitar Ho Chi Minh se puede estar en ella tanto tiempo como se quiera. Es de las más amables para vivir en Vietnam, y por suerte no es cara. Lo ideal, no obstante, es alojarse en los distritos 1 y 3, a ser posible evitando la zona de Pham Ngu Lao si no se desea la algarabía del turismo y la fiesta.
Ho Chi Minh se encuentra al sur de Vietnam y tiene un clima tropical húmedo, caracterizado por dos estaciones, la seca y la de lluvias. Los tiempos están cambiando y con ellos el clima, nuestra recomendación es que consultes las condiciones antes de viajar para ir sobre seguro. De todas maneras, te detallamos a continuación cómo son estas dos temporadas en la ciudad:
Siendo Ho Chi Minh la gran puerta de entrada a Vietnam, su aeropuerto recibe aviones desde la mayoría de ciudades asiáticas como Hong Kong, Bangkok o Kuala Lumpur. Además, tiene numerosas conexiones con vuelos domésticos. Para ir del aeropuerto al centro, el taxi del aeropuerto de Saigón tiene sus trampas, y conviene saber cómo evitar que te timen.
Desde la estación de Saigón llegan y salen numerosos trenes hacia lugares como Hanoi, Danang o Nha Trang. Te dejamos algunos enlaces:
La ciudad cuenta con unas cinco estaciones de bus que van y vienen de diferentes ciudades vietnamitas o incluso desde Phnom Penh en Camboya. Por lo general los buses son bastante cómodos y seguros, hay líneas un poco más enfocadas a los turistas, que ofrecen diferentes destinos dentro del país.
Hay varias opciones para llegar a Ho Chi Minh desde Phnom Penh, la capital de Camboya. La más habitual es en bus, pero muchos viajeros hacen la ruta en barco o lancha rápida navegando por el Mekong hasta llegar a alguno de los pueblos que hay en el delta y desde ahí cogen un autobús hasta Ho Chi Minh. Puedes preguntar en el puerto de Phnom Penh para informarte.
Las ciudades vietnamitas no están todavía preparadas para caminarlas a pie, tal y como ocurre en una grandísima mayoría de ciudades del sudeste asiático.
En este caso, podremos caminar por algunas zonas, pero si queremos desplazarnos grandes distancias, lo más recomendable es un taxi, con el que acordaremos un precio de antemano o exigiendo que os pongan el taxímetro, o pedir un Grab desde el móvil (hay incluso motos que usan este servicio).
También existe una amplia red de autobuses urbanos con los que podemos llegar a zonas más alejadas. Para los trayectos más largos, fuera de la ciudad, los buses, trenes y ferris de todo el país se reservan online en 12Go Asia.
New Sunny Saigon: El hotel New Sunny Saigon se encuentra en el Distrito 1 de Ho Chi Minh, en plena calle De Tham, rodeado de restaurantes, bares y centros de masajes.
El hotel New Sunny Saigon ofrece habitaciones de un estilo a la cadena Sawasdee de Bangkok; pequeñas, con aire acondicionado, TV y baño en su interior. Todo en tonos blancos y grises. Con wifi en todas las plantas del edificio. Pero sin duda, lo que más nos gustó del hotel fue la simpatía de sus trabajadores y el comedor en el último piso, a modo de ático.
Ten en cuenta que la calle De Tham está en pleno Pham Ngu Lao, el barrio mochilero del que hablamos más arriba: si buscas una zona más tranquila, mira los hoteles del distrito 3. Estas son nuestras recomendaciones en la ciudad:
Duermas en el distrito 1 o en el 3, Saigón se recorre a base de largas distancias y de pedir un Grab desde el móvil, así que conviene llegar al hotel con la eSIM Vietnam para turistas ya activa.
Te dejamos un mapa con todos los puntos de interés de los que te hemos hablado en esta guía.