La bonita ciudad de Nara fue capital de Japón durante un corto periodo de tiempo hasta el año 784. La cantidad de templos, museos y jardines que hay en sus calles y sus ocho Patrimonios de la humanidad hacen que sean muchos los viajeros que se tomen la molestia de ir a visitarla aunque sea solo en una excursión de un día.
¿Quién no ha visto fotos de turistas rodeados de ciervos? Pues esas fotos lo más probable es que sean de aquí (o de Miyajima, claro).

Nosotros así lo hicimos y en una jornada visitamos varios de sus puntos más turísticos en una caminata que nos llevó a recorrer al menos ocho kilómetros.
Otra cosa no sé pero si algo hicimos en nuestro viaje a Japón durante las cinco semanas que estuvimos fue andar, así que hoy te invitamos a recorrer el parque con nosotros y a descubrir tres de los ocho Monumentos históricos de la antigua Nara inscritos en el Patrimonio Mundial de la Humanidad desde 1998.
Nara se visita en un día, y no hace falta dormir aquí: la mayoría de viajeros llega en tren desde Osaka o Kioto, pasa la jornada recorriendo el parque y sus templos, y vuelve por la tarde. Las dos ciudades están a menos de una hora, y si llevas el JR Pass el trayecto te sale gratis en las líneas JR.
Puedes recorrerla por tu cuenta sin problema, que es lo que hicimos nosotros. Pero si prefieres que te lo cuenten con detalle, hay un tour privado por Nara con guía en español que empieza en la propia estación, y también una excursión de un día desde Osaka con recogida en el hotel.
El parque de Nara (Nara Koen) es un espacio verde que concentra la mayoría de edificios de interés, así que dando un paseo por este uno termina tropezando con los templos más conocidos, Budas gigantes y exposiciones.


Todo eso sorteando centenares de obstáculos de cuatro patas, cornudos y holgazanes mensajeros de los dioses que se dedican a buscar shika-senbei, unas galletas que a juzgar por la condición corporal de dichos ciervos sika son bastante energéticas…

Por suerte para estos animales en el parque existen unos recintos en los que se pueden refugiar de las manadas de turistas cansinos que les persiguen con un esa arma blanca tan peligrosa: el palo de selfie…

Quizás el templo budista más popular y visitado de esta ciudad sea el Tōdai-ji, construido bajo las órdenes del emperador Shomu y popular por el enorme Buda que alberga en su interior, el Daibutsu.


Esta gran figura de 16 metros de alto es una de las más grandes de bronce del mundo y cuesta imaginar una de mayor tamaño con sus 437 toneladas de bronce y 130 kg de oro. Está alojada en el daibutsu-den hall, el que se dice que es el mayor edificio de madera, Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.

Con tal fama, tamaño y récords no te extrañes al encontrar hordas de gente ansiosa concentrada a sus pies intentando encontrar el ángulo en el que tal figura quepa entera, cosa difícil si estás demasiado cerca, la verdad.

En el halo que hay alrededor del enorme Daibutsu hay 16 pequeños Budas que simbolizan sus diferentes manifestaciones, a su izquierda está Kokuzu Bosatsu (bodhisattva de la memoria y la sabiduría a quien rezan los estudiantes y los fieles) y a la derecha Nyoirin Kannon.

Kasuga Taisha Shrine es un santuario shinto fundado en el año 768 por la familia Fujiwara. Está lleno de farolillos de piedra y de bronce donados por los fieles y se encienden en contadas ocasiones (durante el festival Mantōrō). Es Patrimonio de la Humanidad y para llegar hasta él hay que atravesar todo el parque de Nara hasta llegar a la zona este.





Este templo que se encuentra en la entrada oeste del parque Koen fue construido en el año 669 en Kioto para pedir la curación de un miembro de la familia Fujiwara; posteriormente fue trasladado a Nara en el año 710. Hoy en día este templo budista es el centro nacional de la escuela Hosso.

Hubo un tiempo en el que estuvo formado por alrededor de 150 edificios pero a día de hoy queda poco y entre los restos se encuentran dos pagodas, una de tres niveles y otra de cinco, siendo esta última la segunda más alta de Japón.

El parque Nara Koen tiene una extensión de varios kilómetros llenos de vegetación y como ya hemos comentado en su interior hay muchas más cosas que ver.
El jardín japonés Isuien, el estanque Sarusawa-ike, museos como el Nara National Museum (con una colección de arte budista) o el Museo del Tesoro Nacional Kofukuji son solo un ejemplo. Otros Monumentos Históricos de la antigua Nara son: Gangō-ji, Yakushi-ji, Tōshōdai-ji y el palacio Heijō.
Por supuesto fuera del parque también se pueden encontrar más templos, decenas de tiendas de souvenirs y restaurantes. Solo hay que pasear y dejarse llevar por la corriente, la de los otros turistas que visitan el lugar, o pillar un mapa de los que dan en la estación de trenes y empezar a buscar cosas.
El parque también está lleno de puestos de comida (al menos en días festivos), sobre todo el camino que lleva hasta Tōdai-ji, así que si aprieta el hambre (o hay prisa) siempre puedes comprar alguna cosa típica de Nara o un helado y comértela mientras sigues el paseo.
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