Camboya más allá de los templos de Angkor

Señora en el mercado
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Son muchos los viajeros que se han animado, sobretodo durante la última década, a visitar los famosos templos de Angkor, sin embargo no son tantos los que una vez en Camboya deciden visitar el resto del país. Es más, la gente suele aprovechar su visita a Vietnam para, en una escapada fugaz, acercarse hasta Siem Reap y pasar 3  o 4 días.

¿Por qué después de haber volado tantas horas la mayoría de gente decide que no vale la pena visitar el resto de Camboya? Seguramente porque es un destino turístico todavía emergente y desconocen que tiene más que ofrecer, no así entre los mochileros o viajeros experimentados, que lo llevan explorando ya décadas.

¿Que por qué nosotros decimos que sí, que te quedes y veas todo lo demás? Porque Camboya se esfuerza por dejar de ser ese pobre país que sufrió un genocidio para decirle al mundo que ellos también están en medio del meollo, ese sudeste asiático que tanto gusta a los viajeros y que tienen tanto como sus vecinos: playas, montañas, ruinas, patrimonios de la humanidad y una historia que quieren contar.

Camboya, un poco más allá

¡Suasdei! Así es como se dice hola en camboyano. Vemos que te lo estás tomando en serio y que te lo estás pensando, has hecho bien, así que, ¡bienvenido a Camboya! Ahora pilla papel y lápiz y apunta estos destinos.

Phnom Penh

Empecemos por la capital. Si Phnom Penh es tu puerta de entrada a Camboya, lo primero que vas a aprender es su historia más reciente, el genocidio a manos de los jemeres rojos. El instituto Tuol Sleng, donde se encerraba y torturaba a los prisioneros y los campos de exterminio de Choeung Ek, a pesar de su dureza son visita imprescindible, aunque no te preocupes porque te lo va a recordar cada conductor de tuk tuk.

Igual de preciso es también conocer la cara más alegre de Phnom Penh, como sus mercados. El Psar Thmei o el mercado ruso son dos de los más populares y frecuentados por turistas y en ellos se puede encontrar de todo, desde comida a souvenirs. Pero aparte de poder comprar cualquier cosa, lo que vas a poder hacer allí es mantener tus primeras conversaciones con los camboyanos y descubrir la vida local, porque, ¿hay algún lugar más vivo que un mercado?

Señora en el mercado

Battambang

Al noroeste de Camboya y atravesada por el río Stoen Sangke se encuentra Battambang, un núcleo urbano rodeado de campo. Pese a ser la segunda ciudad de Camboya, conserva el espíritu de un pueblo y el turismo, aunque incesante, dista mucho de las aglomeraciones de su vecina Siem Reap.

Nombrada por la Unesco Ciudad de las artes escénicas por sus edificios antiguos jemeres, tailandeses y coloniales, Battambang es el lugar perfecto en el que pasar un par de días relajado antes o después de visitar los abarrotados templos de Angkor.

Se ha convertido en un destino popular entre los viajeros por los templos, factorías y ruinas que hay en sus alrededores, pero si hay algo que a nosotros nos llamó la atención es el peculiar tren de bambú.

Tren de Bambú
Tren de Bambú

Estos trenes de Battambang, conocidos en Camboya como norries, son plataformas de madera o bambú con ruedas que se adaptan a las vías del tren y que se han usado durante años para transportar a gente y mercancía, como alternativa a una red ferroviaria que funcionaba de forma lenta e irregular. Se propulsan con un motor y pueden alcanzar los 40 kilómetros por hora, y teniendo en cuenta lo destartaladas que están las vías, es una velocidad bastante atrevida.

Kampong Chhnang

Debido a la enorme extensión del lago Tonle Sap, son muchos los pueblos flotantes que se pueden encontrar en Camboya. El famoso lago está situado entre el centro y el noroeste de Camboya y abarca cinco provincias del país: Siem Reap, Kompung Thom, Battambang, Pursat y Kampong Chhnang, y además de alojar a miles de personas funciona también como vía de transporte por donde circulan ferrys entre Siem Reap y Phnom Penh cuando es navegable.

Chong Kneas, Kampong Khleang y Kompong Phluk son algunos de los pueblos que se encuentran más cerca de Siem Reap y los templos de Angkor, la zona más concurrida con diferencia de toda Camboya (cuidado con las excursiones que se contratan desde Siem Reap pues hay mucha gente que se queja de que son una auténtica turistada y muy poco respetuosos con los locales).

Pueblos flotantes
Pueblos flotantes

Pero al noroeste de Phnom Penh hay un par de poblaciones flotantes que pasan más desapercibidas: Phoum Kandal y Chong Kos, a las que se puede acceder contratando una excursión desde un embarcadero que queda muy cerquita de Kampong Chhnang, a unas tres horas en autobús de la capital.

Paseo por los pueblos flotantes
Paseo por los pueblos flotantes

Kampot

El legado francés sigue patente a día de hoy en los antiguos edificios coloniales de las austeras calles de Kampot. Las afueras son sin duda uno de los grandes atractivos de esta ciudad, ya que a apenas unos kilómetros de distancia hay numerosas cosas que visitar: el parque nacional de Bokor (y su fantasmagórica estación abandonada), las cataratas Popokvil y las cuevas de Kompong Trach.

Hotel fantasma
Hotel fantasma

Si eres un amante de la pimienta te alegrará saber que en Kampot puedes encontrar una de las mejores pimientas del mundo. La puedes comprar en el mercado o probarla en las recetas locales que preparan en los restaurantes.

Kompong Cham

Kompong Cham es la capital de la provincia del mismo nombre, una ciudad pequeña que da al viajero una visión de la Camboya más rural. Está ubicada junto al río Mekong de camino a Kratie, Mondulkiri, Rattanakiri y las provincias Stung Treng, por lo que es un excelente lugar para hacer una parada.

Mercado de Kompong Cham
Mercado de Kompong Cham

Además, es el lugar donde nació el krama, el pañuelo de cuadros característico de Camboya, pudiéndose visitar las pequeñas factorías que hay en las afueras mientras las tejedoras hacen su trabajo.

Tejiendo un krama
Tejiendo un krama

Kratie

Kratie aporta una buena dosis de autenticidad a cualquier viaje que se haga por Camboya. Se trata de una ciudad pequeña, situada también a orillas del Mekong, en la que lo mejor que se puede hacer es alquilar una bicicleta y perderse por los alrededores. Es también famosa porque a pocos kilómetros de allí, desde Kampi, se pueden ver delfines de río Irrawady dando un paseo en una pequeña embarcación.

Paseando por el Mekong
Paseando por el Mekong

Si optas por la bicicleta y el paseo, lo mejor es cruzar a la isla Koh Trong, situada justo en medio del Mekong y a la que se accede en barca (no te preocupes, se puede meter la bici dentro). Se recorre entera en un par de horas y es la mejor forma de conocer la vida más rural.

Isla Koh Trong
Isla Koh Trong

Koh Rong y Koh Rong Sanloem

Tengo que confesar que Koh Rong es uno de los pocos destinos que me han decepcionado después de muchos años dando vueltas por el sudeste asiático. Y es que si hace unos años era una isla a la que era complicado acceder y llegaban solo unos cuantos mochileros, ahora se ha popularizado mucho y ha crecido no demasiado, sino mal.

En la playa en la que para el ferry se acumulan alojamientos y restaurantes sin ningún tipo de encanto y acumulando basura y, en la de detrás, que es de arena blanca y espectacular ya había excavadoras y grúas cortando tramos hace un par de años, así que no sé como estará a día de hoy.

Una playa solitaria en Koh Rong, ¿seguirá así?
Una playa solitaria en Koh Rong, ¿seguirá así?

Como probablemente influyeron mis altas expectativas y que el tiempo no fue el mejor, he decidido incluirlo en la lista porque, a ver, las playas de la isla bonitas lo eran y si vas a estar unas semanas en el país puede que te apetezca un poco de descanso y sol. Además, muchos viajeros con los que nos hemos cruzado comentan que «la buena» era Koh Rong Sanloem, más tranquilo y, quizás más organizado…

Si vas, ya nos lo contarás. Nosotros de momento a lo mejor nos lo pensamos a ver si somos capaces de quitarnos el mal sabor de boca.

Templos de Angkor

Y por supuesto que sí, que recomendamos ir hasta Siem Reap para visitar los templos de Angkor, pero no uno o dos días, ¡por lo menos tres! Y es que claro que se pueden ver los más populares en una sola jornada intensa, pero si te quedas más tiempo podrás desplazarte hasta los menos concurridos y además, lo disfrutarás mucho más que si tienes que ir corriendo de un sitio para otro. Ya sabes que nosotros recomendamos, siempre que se pueda, viajar más lento.

Angkor Wat
Angkor Wat
Bayon
Bayon

¡Buen viaje!

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