Un día cualquiera en Elephant’s World (2)

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Un día cualquiera en Elephant’s World empieza siempre a una hora razonable. A las 8:30 el desayuno para los voluntarios ya está listo en el comedor y la pequeña È, la hija de una de las cocineras, Bunlong, el cachorro más querido de todos, el resto de los escandalosos perros y mis queridos gatos revolotean por la zona de descanso para darle a una los buenos días.

Las más mimadas de Elephat's World

Las más mimadas de Elephat’s World

Desde las mesas de madera, con nuestra taza de café, el desayuno y si hay suerte, con tostadas de Nutella o manteca de cacahuete, vemos como llegan los mahouts más madrugadores, generalmente los de las elefantas que forman la pequeña familia.

Hasta las diez que llegaran los primeros turistas tenemos tiempo para hacer las primeras tareas del día, que dependen del tipo de comida que haya ese día para los animales y suelen ser tan emocionantes como lavar decenas de kilos de pepinos para eliminar los restos de pesticidas, cortar los troncos con bananas verdes para que maduren antes y en un par de días estar comestibles o poner a remojo el stiki-rice (arroz glutinoso) que prepararemos más tarde.

Los mahouts más rezagados ya han llegado y llenan las canastas con la comida que necesita su animal. Cada elefante tiene una cesta con su nombre y también sus preferencias que su cuidador se encargará de satisfacer.

Son casi las 10 y los turistas no tardaran en llegar, con otra taza de café organizamos el día y decidimos que hará cada uno, mientras de reojo vigilamos al bebé de dos años que está hambriento y se acerca todo el rato en busca de comida y Klaham le riñe.

El "pequeño" bebé del campamento

El “pequeño” bebé del campamento

El taxi llega a Elephant’s world y es hora de recibir a los turistas que, como siempre, superan el número que nos ha dicho por teléfono la chica de la oficina. Damos la bienvenida a la gente, nos presentamos y les dejamos un tiempo para tomar un té, un café o un vaso de agua, aunque es pronto ya hace mucho calor.

Los turistas ya han llegado

Los turistas ya han llegado

Sus caras de alegría (o de susto) reflejan que ya han visto a los elefantes, tienen mucha curiosidad y ganas de acercarse, pero antes de empezar hay que hacer la introducción, es necesario que conozcan la situación del elefante en Tailandia para entender qué es lo que se hace aquí, donde las personas trabajamos para los elefantes y no al revés. Afortunadamente, el día que Lauren me traspasa el deber de preparar por la mañana el “special food” para los elefantes más mayores ya no tengo que preocuparme de hacer la explicación (demasiado estrés para mi nivel de inglés).

La hora del desayuno de los elefantes llega y todo el mundo se lava las manos antes de alimentarles, pueden contraer algunas enfermedades que afectan a los humanos y hay que prevenir. Delante de cada uno de nuestros protagonistas está su cesta con su comida y la gente se va acercando tímidamente, los turistas más atrevidos llegan primero y los más cautelosos miran lo que hacen los demás. Aparecen las primeras sonrisas cuando los elefantes acercan su trompa hasta las manos llenas de frutas y cuando los más descarados se acercan la canasta para comer más rápido. ¡Qué emoción!

Primer contacto con los elefantes

Primer contacto con los elefantes

Rápidamente el miedo va desapareciendo y casi todo el mundo se atreve a tocar ya a los elefantes. ¡Uau que trompa tan áspera! Con el ajetreo de las fotos se les olvida dar de comer y Kamoon, ansiosa, mueve la trompa de un lado para otro buscando su ración “¿donde están mis plátanos?” Pero es más divertido alimentar a Johnny que espera con la boca abierta y la trompa levantada que alguien le lance una piña desde la distancia. Los niños sin embargo, prefieren darle papaya al bebé, que despierta tanta ternura que a veces olvidan que es casi igual de grande que un toro y se acercan demasiado. “Be careful. please!”

¿Quién quiere una piñaaaaa?

¿Quién quiere una piñaaaaa?

Las cestas están vacías y los elefantes sedientos, es hora de bajar al río a darse un chapuzón y beber un poco de agua. Nosotros les seguimos mientras vamos explicando a los visitantes el pasado de cada animal y la formación de la nueva familia desde que llegó hace tres meses el bebé y Kamoon decidió adoptarlo.

Primer baño del día

Primer baño del día

Cuando los mahouts les dejan campar a sus anchas empieza la sesión de baño de barro del pequeño mientras su madre adoptiva y sus tías lo protegen, es irresistible hacer fotos de la feliz familia.

Foto de familia

Foto de familia

Ha llegado el momento de dejar las cámaras y empezar a preparar la merienda de las tres señoras mayores. Songkran, Aum Pan y Wasana han perdido ya sus dientes y necesitan comida blanda así que tenemos que hervir arroz y fruta troceada con la que prepararemos bolas de stiky-rice esta tarde.

Cortando la fruta...

Cortando la fruta…

... y a cocinar el arroz

… y a cocinar el arroz

Mientras tanto la “comida especial” ya ha sido preparada y podemos acercarnos a dársela a Songkran. Estas bolas de arroz hervido están mezcladas con un pienso que aporta varios nutrientes necesarios y revestidas de coco para darle buen sabor. Sin embargo el truco del coco no funcionó con Aum Pan, a la que todavía se busca la manera de engañarla para que se coma el pienso.

Songkran hambrienta reclama su arroz

Songkran hambrienta reclama su arroz

La mañana ha pasado volando como siempre y ya es la hora de comer. Atravesamos el poblado de los mahouts y llegamos a la zona de descanso donde ya está lista la comida. Mientras los turistas se sirven aprovechamos para hacer un pequeño “meeting” por si hay alguna cosa que aclarar y Tom nos comenta cual va a ser el plan para la tarde, dónde iremos a cortar troncos de banano y a que hora empezaremos.

Cuando todo el mundo ha terminado de comer, ha ido al baño, se ha puesto crema solar, repelente de mosquitos y ha rellenado su botella con agua fresca subimos al taxi o al camión azul. Yo prefiero el camión azul, porque es más divertido y más refrescante, pero sigue estropeado, habrá que seguir recaudando para conseguir uno nuevo.

Durante el camino la gente tiene curiosidad ¿para qué son los troncos que vamos a coger? ¿vais a diario a cortarlos? ¿cuánto come un elefante? ¡Por supuesto que vamos cada día! A parte de la fruta o el arroz que les damos, los elefantes pasan la mayor parte del día comiendo estos troncos de banano así que cada día necesitamos llenar el camión para tener bien alimentados a nuestros animales, no hay que olvidar que comen aproximadamente el 10% de su peso.

Cada brote de banana florece solo una vez y para volver a tener plátanos hay que cortar el tronco, que la siguiente vez crecerá más rápido, es por eso que los propietarios de estas tierras nos permiten ir a cortar sus troncos cuando ya no hay plátanos.

Por fin llegamos a la zona y todo el mundo baja del coche. En breve Tom nos dirá cuales son los árboles que podemos coger y los mahouts empezarán a cortar. ¿Preparados? ¿Pues a cargar los troncos en el chevrolet! En seguida todo el mundo se pone en marcha y cada uno coge los troncos que más se adecuan a su forma física, solamente los más fuertes se atreven con los troncos más grandes. Son las dos del mediodía y el sol todavía aprieta, tras diez minutos y 3 o 4 viajes cargados, todos estamos cansados y por fin un mahout levanta las manos y dice “finish”. Todo el mundo suspira aliviado, por fin podemos volver a Elephant’s world.

Cortando y recogiendo troncos de banano

Cortando y recogiendo troncos de banano

Durante el camino de vuelta y con más confianza las preguntas se vuelven más personales ¿Cuánto tiempo llevas aquí? ¿Por qué decidiste venir? ¿Te gusta? Cada voluntario tiene su propia historia y parece que a nuestros turistas les gusta oírlas, no todo el mundo entiende que alguien decida venir a Tailandia a pasar un mes o dos cuidando elefantes. A otros sin embargo parece que les encanta la idea.

Una vez en el campamento podemos preparar la merienda. Con el arroz que hemos hervido por la mañana hacemos bolas y las rebozamos con pienso. Wad y Ted están pendientes de que el tamaño de éstas sea del agrado de su elefanta: muy pequeñas para Wasana y enormes para Songkran. La merienda está lista y los elefantes ya llegan, ya podéis acercaros a alimentarles y recordad Songkran y Aum Pan prefieren en la boca. Las primeras veces acercan las bolas con miedo y estas terminan cayendo al suelo en muchas ocasiones! No tengáis miedo, no tiene dientes! Cuando por fin se atreven se dan cuenta de lo que les gusta la sensación, la lengua del elefante es suave ¡Más bolas por favor! Lo mismo debe pensar Songkran que ansiosa como siempre abre la boca esperando ya la siguiente.

Dando la merienda a Aum Pan

Dando la merienda a Aum Pan

Parece que a nuestros visitantes les ha gustado eso de alimentar a las más mayores del lugar, pero la ración termina y tenemos que pasar a la siguiente actividad, la mejor de todas, la que todo el mundo está esperando: el baño de los elefantes.

Tras limpiar un poco la zona de la comida nos acercamos al río y esperamos a que lleguen los mahouts y sus elefantes. Lam Duan se baña antes de que llegue el resto, está ciega y prefiere hacerlo en tranquilidad mientras su mahout Natsayok le habla con voz dulce al oído y alguno de los chicos la ayuda.

Woody ayuda a su elefanta favorita, Lam Duan

Woody ayuda a su elefanta favorita, Lam Duan

Cuando ella termina los demás ya están de camino, ¿Quién se atreve primero? Todos quieren nadar pero sonríen tímidamente en vez de contestar ¡Venga va! ¡Tú baña a Kamoon! ¡Sí, la gorda! Vosotros a Somboon, la de las orejas cortadas. ¿Tú también quieres? ¡Venga acércate a Malee, aquella, la alta! Todo el mundo parece disfrutar ya del baño.  y los voluntarios desde la plataforma nos volvemos locos haciéndoles fotos. ¿De quién era esta cámara?

De repente unos pasos rápidos y una nube de arena nos advierten de la llegada del terremoto Johnny. Nuestro joven de 6 años está deseando entrar al agua para convertirse como cada tarde en una ballena intentando pasar por debajo de los otros elefantes, nunca sabes por donde va a salir la próxima vez.

Piza y Jonhnny, ¿Te atreves con ellos?

 Johnny con su cuidador Piza

Que contentos y satisfechos han quedado con la experiencia, sin duda alguna la que más les ha gustado, pues la mayoría nunca había estado tan cerca de un paquidermo. Nuestros animales están hambrientos otra vez, así que les preparamos la cesta de fruta y les volvemos a alimentar. Ahora ya nadie les tiene miedo, solo un día ha bastado para superarlo y con piñas, papayas y caricias en la trompa se despiden de los elefantes.

Volvemos a tener hambre

Volvemos a tener hambre

El taxi ya ha llegado y también el momento de decir adiós. Ha sido un gran día para nuestros turistas y por las dedicatorias que nos dejan en el libro de visitas seguro que lo recomiendan. Nos alegra que se vayan contentos.

La jornada de trabajo ha terminado y los elefantes se comen las últimas frutas. Mientras sus mahouts les esperan nosotros hacemos una pequeña reunión y hablamos de cómo ha ido el día: ¡genial, como siempre!

Esperando a que los elefantes terminen la merienda

Esperando a que los elefantes terminen la merienda

Si no hay que ir a comprar nada ya podemos descansar, una buena ducha o un baño en el río bastaran para dejarnos como nuevos y más tarde nos reuniremos todos los voluntarios otra vez en el comedor para cenar. Quizás luego aparezca algún mahout con su guitarra y nos ayude a amenizar la calurosa velada.

Divertida velada con música

Divertida velada con música

 

Nota: si quieres ver en un vídeo cómo es un día en Elephant’s World pincha aquí para ver el pequeño reportaje que hicimos un año más tarde.

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17 comentarios

  • Hola Carme! Estamos preparando un viaje con mi novio para Tailandia del 10 de agosto al 28. Hemos encontrado vuestro blog por casualidad y nos ha encantado!! Nos hemos estado informando sobre las visitas a elefantes, y ya hemos visto los abusos que hay... por eso queríamos ir a algún sitio como el que tu estuviste. Es perfecto. Hemos mirado para reservar y tenemos unas cuantas dudas, a ver si nos puedes ayudar un poco..: - ¿En esta temporada hay mucha gente? ¿Sería necesario reservar con mucha antelación o podemos reservar por teléfono unos días antes? - En caso de reservar con antelación el problema es que vamos de mochileo y aún no sabemos en qué hotel nos vamos a alojar. ¿Sabes si es posible reservar con antelación, y decir más tarde el hotel? - ¿La excursión de 2 días en qué se diferencia de la de 1 día? Se hacen actividades diferentes? Muchas gracias por toda la información del blog. Es muy interesante. Saludos!!! Laura (Barcelona)
    • Hola Laura, nunca he estado en agosto en Elephants World, pero al ser temporada baja imagino que habrá menos gente. Normalmente basta con avisar el día de antes o un par de días antes, y puedes mandar un correo o llamar directamente. Hacedlo cuando tengáis claro el alojamiento, pero si es el día de antes mejor llamar por teléfono por si no miraran el correo. (Y si te quedas más tranquila diles cuando llegas y que ya les dirás donde vais a dormir cuando lleguéis a Kanchanaburi). La única diferencia de la excursión de dos días es que el segundo os dejan más a vuestro aire y podéis colaborar en lo que queráis y se puede hacer una excursión por la mañana a una de las montañas cercanas (al menos así era cuando yo estaba) Espero que lo disfrutéis mucho, un abrazo!!
      • Hola Carme, Muchas gracias por las respuestas! Ya vamos perfilando el viaje, que ganas jeje!! Tendría otra pregunta para hacerte: Después de hacer la excursión en Elephant’s World queremos ir hacia la zona de PUHKET o KRABI. Lo ideal sería coger un transporte (bus o tren) desde KANCHANBURI hasta PHUKET O KRABI. Si este es nocturno mejor que mejor. Sabes si existe este transporte desde Kanchanburi o debo volver a Bangkok?? Saludos y muchas gracias,
  • hola xics! despues de mucho tiempo siguiendo vuestro blog,he decidido que este es mi año,y me voy a conocer tailandia! este articulo me ha enamorado totalmente, no queria visitar ningun cetro de animales aunque me moria de gans ,pensaba que todos estaban maltratados y solo enfocados al turista pero al conocer este centro me encantaria ir a conocerlo tengo varias dudas, el idioma me preocupa practimamente no hablo ingles, me entendere con los voluntarios?hay alguien que hable español? y otra duda, habra bus que salga de bangok a kanchanabury en el mismo dia o deberia de quedarme un dia alli para poder hacer la visita? gracias por compartir vuestras experiencias!!
    • ¡Hola Carmen! Pues con el idioma depende de los voluntarios que haya en ese momento, si hay alguno que hable castellano seguro que no tiene problema en explicártelo todo para que lo entiendas, pero si no igual no entiendes que te están contando. De todos modos puedes leer en la web toda la información acerca de lo que hacen y los elefantes y luego allí simplemente disfrutar del lugar. De Bangkok a Kanchanaburi hay buses y minivans a casi cualquier hora y tardan unas tres horas. Podrías madrugar e ir el mismo día, pero yo te recomiendo que les escribas antes, vayas el día de antes a Kanchanaburi y por la mañana ellos irán a recogerte al hostal. Un saludo y buen viaje!
  • Hola Carme! Entre el 20 y el 22 de mayo estaré con mi mujer y mi hijo de dos años y medio por Kanchanaburi y una de las visitas que queríamos hacer es la de conocer durante un día el Elephant's world. Mi pregunta es sobre si crees que la jornada de un día, con todo lo que explicas, es demasiado para el peque. Supongo que cada persona tiene su propio baremo, pero me imagino que durante tu estancia allí verías a familias con niños pequeños y como vivieron esa experiencia. He visto que los niños menores de 4 años no pagan, verdad? Muchas gracias! :)
  • Hola Carme! Me ha encantado este articulo y hace tiempo que llevo buscando algo parecido, por la combinacion de vivir en plena naturaleza con animales, haciendo algo util por ellos y conocer de cerca la cultura tailandesa y la de los otros voluntarios, me parece una experiencia increible. Justo este mes acabo el terrorifico MIR y tengo 4 meses libres, ya tengo pensado un mes de turismo por alli y me dispongo a enviar el mail para un segundo mes en elephant's world. Crees que aun estoy a tiempo? Y algun consejo para la carta de motivacion? Muchas gracias!
    • Hola Quis!! No hace mucho que leí en su página de facebook que buscaban voluntarios, así que imagino que estás a tiempo. De todos modos no es un sitio que se suela llenar exageradamente de voluntarios, es más bien tranquilito. Sobre la carta de motivación piensa que ellos quieren gente amante de los animales, dispuesta a ayudar, enérgica y abierta a realizar cualquier tipo de actividades por los elefantes. Puedes decirles también que te apetece conocer la cultura Tailandesa, la vida de los mahouts... en realidad todo elmundo es bienvenido a Elephants World y toda ayuda es buena. En este enlace esta la info actualizada acerca de como solicitar el voluntariado http://www.elephantsworld.org/volunteer/ (lo digo porque he visto que en otro artículo tenía la info antigua) Ya nos contarás si vas finalmente, si estamos por Tailandia puede que haga otra visita a mis elefantes favoritos. Un abrazo y suerte con el MIR, ya casi está hecho!!!
  • 100 % recomanable! no ho dubtes!! ;) Después de un mes con estos elefantes, viendo lo bien que están y lo que disfruta la gente no puedo más que decirle a todo el mundo que pase por Kanchanaburi que no se lo pierda, no le defraudará. Nada que ver con los típicos paseos encima del elefante. Aquí se tiene contacto directo y encima les estarás ayudando, pues todos son elefantes rescatados que han trabajado duro en campos de trekking o en la jungla en la tala.